viernes, 20 de febrero de 2009

¿Y los derechos del niño?

- Papá, quiero hablar contigo.

- Dime Sebas, ven siéntate a mi lado. Hablemos.

- Pero papá, quiero que lo tomes con calma.

- ¿Por qué lloras Sebas? Hey hijo, ¿Qué pasa? Hijo, hijo…

No podía soportar la angustia que mi pequeño hijo traía consigo, estaba asustado, temblaba y no dejaba de llorar abrazándome fuerte.

- Hijo, me estás asustando. ¿Qué es lo que pasa?

- Papá, perdóname, por favor, perdóname.

- Sebas empiezo a angustiarme más que tú. ¿Qué es lo que pasa?

Esta vez tuve que alzar la voz.

- Papá embaracé a una chica.

- ¿Qué? Pero… ¿De qué hablas Sebastián? ¿Sabes los que estás diciendo?

- Papá, no se que hacer

- ¿Y tu crees que yo se que hacer? ¡Eres apenas un niño de 13 años! ¿Quién es la chica? Sebas ¿Qué has hecho? Deja de llorar y habla ahora como un hombre. ¿Quién es la chica?

- Papá es Marianita.

- ¿Qué? ¡Pero si ella es otra mocosa! Y ahora ¿Con qué cara veo a sus padres? ¡Tú no sabes en lo que nos has metido a todos! ¡Es una niña de 15 años!

 

De pronto desperté angustiado. Asustado. Temblando. Sudaba y había empezado a llorar por la angustia. Vaya que el caso del niño de 13 años que acaba de hacerse padre en el Reino Unido me ha impactado mucho. Pero en realidad, más que por la noticia en si, estoy impactado por la exposición a los que han sido sometidos tanto el pequeño Alfie Patten como la madre adolescente Chantelle Steadman.

Al ver las fotos de ambos niños junto a su pequeña bebé lo primero que me pregunté fue: ¿Dónde están sus padres? ¿Cómo es posible que esas criaturas hayan sido expuestas de una manera tan cruda ante el escándalo mediático? Es cierto, son criaturas que, en un acto de irresponsabilidad acorde a la edad de ambos, se embarcaron en una relación  que ha traído como resultado la llegada al mundo de una pequeña bebé que ya es portada en todos los diarios del mundo. Pero, mi pregunta es: lo poco común de esta noticia ¿Es una razón para que los tres implicados (padres y bebé) sean expuestos de esa manera? 

Hasta donde tenía entendido, los derechos internacionales del niño contemplan la privacidad de su identidad lo cual implica mantener la reserva de sus nombres e imágenes, y sin duda alguna este es uno de los casos en que la identidad de los pequeños ha debido mantenerse en reserva. ¿Es que acaso valen más los miles de dólares por las exclusivas fotos, que la privacidad e intimidad de estos pequeños irresponsables? ¿Es que ahora hacer lo incorrecto a corta edad es digno de aparición en todos los medios? Creo que los padres de estos niños, porque niños son, han debido cuidar al máximo que ellos no sean expuestos a los medios. ¿Vieron que ya salió otro adolescente por allí reclamando la paternidad de la criatura?, lo cual deja a la joven madre con la imagen de adolescente promiscua. Y los padres del papá-niño o niño-papá no contentos con ponerlo como portada en los diarios y revistas, permiten que el pequeño “calentón” salga a la prensa reclamando como todo un macho una prueba de ADN. ¿Es que estamos locos o es verdad aquello de que "Cuando todos están locos, estar cuerdo es una locura"?

Yo no voy a exponerlos una vez más. Por eso quiero proteger su identidad y privacidad, si es que aún queda un poquito de ella.

martes, 3 de febrero de 2009

Empacando recuerdos


Una de las cosas que mejor creo saber hacer, es encariñarme con las empresas en la que me ha tocado trabajar. Tengo una forma de pensar que me hace vivir al máximo el sentido de pertenencia, el sentir que la empresa y todo lo que hay en ella es mía, por lo que la identificación con ella se hace muy fuerte.

El último sábado 31 de enero fue mi último día de trabajo en Braillard S.A., empresa que me abrió los brazos y de la que fui parte durante cuatro años (como me dolió escribir “fui”). Tenía previsto guardar la compostura durante la despedida, y esto lo tenía planeado desde el 09 de enero, fecha en la que me reintegré luego de un mes de vacaciones en el que cerré negociaciones con la empresa en la que ahora trabajo. Quise que todo esté “tranquilito nomás” al momento de decir “adiós muchachos” pero no se pudo. La emoción te gana, más aún cuando los que te despiden se emocionan y te dicen cosas que tu no esperas escuchar.

Los últimos días de trabajo, a la vez que hacía las cosas que tenía que hacer, dedicaba tiempo a guardar algunos archivos, fotos, documentos, reenviando e-mails, pero sobre todo “EMPACANDO RECUERDOS”. ¡Qué bestia! Es increíble la avalancha de recuerdos que venían a mi mente, y de repente “no te vayas pe Gustavo” decía la Viole, mi amiga y fiel asistente. Una chica que en pocos años creció como persona y como profesional de una manera alucinante. Fui testigo presencial de los progresos de esta chica, y mientras escribo me vuelve a la mente la imagen de su primer día de trabajo en Braillard. Hoy, casi tres años después definitivamente no es la misma y yo me alegro. Y minutos antes del abrazo final, me entregó su parte de matrimonio. Viole: Cuando leas esto, piensa en que uno de mis más grandes orgullos como profesional eres tú. Verdad que si. Que Dios bendiga tu matrimonio.

Me siento muy afortunado de haber compartido cuatro años de trabajo con un equipo humano de primer nivel. Aprendiendo muchas cosas del que fue mi jefe pero siempre será mi amigo, y también de todos lo que compartieron conmigo estos cuatro años. Ver crecer profesionalmente a varios muchachos ha sido algo gratificante, y me alegra que la persona que ha asumido mi cargo como Jefe de Servicios Post Venta sea una persona de “la casa”, mi amigo Miguel Angel Arteaga a quien le sobran capacidades para hacer una gestión de excelencia en su nuevo puesto de trabajo.

Ahora tengo frente a mí un gran proyecto profesional al que le haré frente muy confiado en que Dios me acompaña y me ilumina. Se que Dios es el causante de estos cambios, y de que El tiene preparadas para mi cosas mucho más grandes aún de las que ahora gozo. Y le agradezco. Le agradezco porque vivo en carne propia aquello de que “sus misericordias son nuevas cada mañana, y grande es su fidelidad”. Ya les contaré sobre mis nuevas coordenadas.

Un abrazo a todos.

lunes, 19 de enero de 2009

Los "Gustavo Rodriguez"


Dicen algunos estudios, que no hay mayor estímulo auditivo para un individuo que escuchar su propio nombre. Puede haber mucho ruido alrededor, puede que muchas personas estén hablando al mismo tiempo, puede ser incluso en medio de una gran multitud de gente (en un estadio, en un concierto, o en una manifestación pública), en medio de cualquiera de las circunstancias descritas, no será difícil desatenderte de lo que estás haciendo si es que escuchas tu nombre.

Mañana es mi cumpleaños (19 de Enero), y todos estarán con el clásico “Happy Birthday Gustavo”, o “Gustavito feliz día” y “que la pases bien Gustavo”, mientras que yo estoy reparando en los nombres que mis padres eligieron para mí. Mi círculo más cercano de amigos sabe que tengo tres nombres, lo cual siempre fue para mí una incomodidad.

- ¿Tres nombres? ¡Asu que pacharaco!
- Si flaca, como si yo hubiera escogido tener tres nombres.
- Si pues, que maleados tus viejos.
- Más maleada tú que me lo recuerda.

Hay de los que preguntan ¿Gustavo qué eres ah? Creyendo que Gustavo es mi primer nombre. Lo cierto es que por alguna razón que desconozco y mis padres también, desde que tengo uso de razón cada vez que preguntan por mi nombre yo respondo que es “Gustavo”. ¿Por qué? No lo se. Y esto no sería nada curioso si no fuera porque Gustavo es el tercero de mis tres nombres.

Tratando de ver el lado positivo de esto de tener tres nombres, creo que lo mejor es que muy difícilmente tendré problemas de homonimia. Se que existen personas con mis dos apellidos (Rodríguez Huapaya) que no son familiares míos (homonimia), pero no conozco a nadie ni siquiera con mi primer nombre y mis dos apellidos. Mi hermano Miguel ha tenido problemas de homonimia por el que incluso ha sido intervenido, y recuerdo a un alcalde de Huacho que era homónimo de mi hermano Jaime. Mi amigo Wilberth Rojas me contó una vez, que en una sala de hospital leyó el nombre completo de mi hermana Leslie (dos nombres y dos apellidos). Yo, felizmente creo no tener casos de homonimia (Con tres nombres, creo que sería imposible).

Me gusta escuchar mi nombre acompañado de mi apellido. Me gusta cómo suena “Gustavo Rodríguez”, me parece bacán, he hecho las pruebas con mis otros dos nombres y la verdad no me gusta la combinación. Así que yo feliz con mi nombre, hasta me suena raro cuando me llaman por teléfono ofreciéndome servicios telefónicos, o tarjetas de crédito, o para actualizar mis datos de alguna organización en los que estoy registrado, y me llaman por mi primer nombre.

Bueno, les cuento que hice el ejercicio de poner en Google el nombre con el que normalmente me identifico: Gustavo Rodríguez; y la lista no es nada corta. Aquí con algo de lo que me encontré:

Gustavo Rodríguez, el publicista: Este debe ser el más conocido de mis homónimos. Es un genial publicista y dicen que muy buen escritor. Conocido por haber creado aquel afiche de una campaña del pisco peruano, en el que el mapa de Sudamérica es un racimo de uvas y la franja chilena aparece sin uvas. http://www.toronja.com.pe/pisco.htm . También es el creador de aquel famoso spot de televisión en la que un vigilante (guachimán como se le dice popularmente) exclama ¡Ah Yungay!, ante un afán de conquista de una rubia guapa que le hablaba en inglés. Definitivamente es el Gustavo Rodríguez más conocido en nuestro medio.

Gustavo Rodríguez, el baterista: Este es un baterista uruguayo que tiene una página web muy entretenida http://www.gustavorodriguez.net/ en la que nos hace un recuento de su trayectoria musical, en la que ha participado en muchos proyectos musicales para televisión, radio, cine, conciertos etc.

Gustavo Rodríguez, el oncólogo: No se dice mucho de este doctor, solamente aparece como referencia que es un profesor en oncología ginecológica en la Northwestern University ubicada en Chicago, Illinois. http://www.medschool.northwestern.edu/obgyn/faculty/Rodriguez.htm

Gustavo Rodriguez, actor venezolano: Me encontré con un actor venezolano que tiene al parecer rabo de paja. En la web encontré que le llaman desde patético http://www.aporrea.org/medios/a35731.html hasta adefesio. No creo que en verdad lo sea, pero no me dieron ganas de saber porqué lo tratan así. Al parecer tiene que ver con temas políticos, lo que no es raro en el país llanero.

Gustavo Rodríguez, economista boliviano: Licenciado en ciencias económicas en la Universidad de San Simón de Bolivia, éste intelectual cuenta con muchas publicaciones. Es master en ciencias sociales y en historia andina, y ha sido viceministro de educación superior, ciencia y tecnología en el hermano país del altiplano. Para saber un poco más de él, pueden visitar el siguiente link: http://pul.dered.com/index.php?option=com_content&task=view&id=23&Itemid=3

Gustavo Rodríguez, el Monseñor: Encontré un video en Godtube.com (es una página similar a youtube.com pero con videos cristianos) en la que aparece un Obispo de la ciudad de Nuevo Laredo (México) dando un pequeño sermón. Les dejo el link: http://www.godtube.com/view_video.php?viewkey=a638d097f8d5e6754057

Gustavo Rodríguez, artista cubano: Este es un artista visual cubano que hizo noticia en la Ciudad de México, pues frente a la Embajada de Cuba rompió su pasaporte cubano y renunció a su nacionalidad. En el acto hizo una bandera cubana trucada en la que a manera de escudo había insertado el logotipo de la marca deportiva Adidas. Esto debido a una aparición reciente de Fidel Castro con una casaca deportiva de dicha marca. Bueno, cada loco con su tema. http://www.penultimosdias.com/2009/01/03/una-accion-plastica-de-gustavo-rodriguez/

Gustavo Rodríguez, cantautor uruguayo: Me fue imposible ingresar a la web personal de este homónimo mío, pero de todas formas les dejo el link. Tal vez algún día vuelvan a habilitar su página personal. http://www.gustavorodriguezcouto.com/

Gustavo Rodríguez, investigador mexicano: Es un investigador en ciencias computacionales (sic) del Instituto Nacional de Astrofísica, Optica y Electrónica en Puebla México. Aquí más información sobre él: http://ccc.inaoep.mx/~grodrig/

Bueno paro allí la lista. Fue entretenido saber de mis homónimos más conocidos en la red.

Un abrazo a todos.

martes, 6 de enero de 2009

Adiós al "Marqués de Moyobamba"


Fue el tipo de persona con la cualquier mortal quisiera toparse alguna vez en la vida. Era el compendio de todas las virtudes de un hombre bueno dentro de un solo cuerpo. Era el tipo al que con solo verlo daban ganas de quererlo y adoptarlo como un ser querido. Era una de esas personas que por naturaleza tenía una mano abierta para aquel que pudiera necesitar aunque sea un simple saludo. Era en resumidas cuentas un buen tipo. Un tipazo. Don Roberto Benjamín Meneses Villagra me dio el placer de jactarme de haber conocido a alguien así.

Lo conocí en el mes de junio del año 2001. Apenas había llegado junto a Angélica a la lejana Moyobamba, la Ciudad de las Orquídeas, luego de haber disfrutado mi luna de miel y cargando sobre mí la chapa de recién casado. Yo iba por razones de trabajo y Angélica me acompañaba, para garantizar como toda buena esposa, que existan las mejores condiciones y comodidades para su flamante esposo.

La casa en la que nos tocó estar era de propiedad de Don Roberto. A media cuadra de la Plaza de Armas y frente a un hostal que para mí es una pequeña sucursal del cielo: el antiguo y ecológico “Country Club”, que también era de propiedad y residencia de Don Roberto.

Si hay algo de lo que puedo agradecer a Dios es por las personas que siempre ha puesto en mi camino las veces que tuve que vivir fuera de Lima por razones de trabajo. Soy un convencido que Dios puso a Don Roberto y a su hermosa familia muy cerca de mi para hacerme saber que aún lejos de mi familia y amigos el tiene el cuidado de mi existir, y me bendijo poniéndome cerca de Don Roberto Meneses, quien a lo largo de los meses que permanecí en Moyobamba junto con Angélica se comportó con nosotros como un padre, un amigo, y como un ángel guardián pendiente de cada detalle a nuestro alrededor (lo mismo debo decir de su amada esposa María y de sus hijas Milagros y Patty).

Desde aquel 2001, todas la veces que nos comunicamos con el por la vía telefónica al saludarlo le decía: “¿Don Roberto Meneses Villagra Marqués de Moyobamba?”, a lo que mi buen amigo respondía: “El mismo que viste y calza, que paga la casa pero duerme en la calle”. ¿Qué no daría para repetir una vez más ese diálogo? O que no daría por retroceder el tiempo y atender sólo una de sus muchas invitaciones a vacacionar en Moyobamba junto a mis hijos. ¡Cuánto le hubiera alegrado a Don Roberto que lo visite con Sebas y Angélica Rosalía!

Hoy, avergonzado, tengo que escribir esas líneas luego de haber asistido a los funerales del gran Roberto Benjamín Meneses Villagra, el Marqués de Moyobamba. Un derrame cerebral se llevó a Don Roberto sin causarle sufrimiento alguno, como corresponde morir a los hombres que en su vida sólo supieron hacer el bien a los que lo rodeaban. Un derrame cerebral acabó con su vida, pero debe resignarse a no poder con el recuerdo y el cariño que sembró en nuestras vidas.

Queda el mejor de los recuerdos. El placer y la bendición de haber conocido a una persona como Don Roberto Meneses, un caballero y amigo en toda la extensión de la palabra.

La Plaza de Armas de Moyobamba hoy luce la bandera de la ciudad a media asta, en honor al creador de la letra y música del himno de la ciudad, al distinguido hijo ilustre de la ciudad: Don Roberto Benjamín Meneses Villagra.
Descansa en paz querido amigo.

martes, 16 de diciembre de 2008

Papito ¿Quién es Papá Noel?



Recuerdo claramente las noches de navidad de mi niñez. Recuerdo haber sido un fiel creyente de aquel personaje gordo, bonachón y de cabellera larga y barba blanca que sonreía a todos con el famoso: Jo, jo, jo.

Recuerdo haber escrito mis pequeñas cartas a Papá Noel pidiéndole que pase por alto mis palomilladas y malas acciones a lo largo de todo el año y se apiade de mi trayéndome mis juguetes preferidos.

Recuerdo haberme echado en mi cama con el firme propósito de no quedarme dormido y sorprender de una buena vez a PapPapá Noel entrando por la ventana de mi casa. ¡Qué iluso era! La ventana de mi cuarto estaba en un tercer piso, y pensaba yo que Papá Noel treparía la pared de la calle para llevarse los zapatos viejos que dejábamos mis hermanos y yo al pie de la ventana luego de dejarnos unos zapatos nuevos.

Recuerdo haber despertado con sentimientos encontrados en la noche de navidad: feliz con mis juguetes nuevos dejados por Papá Noel, y enojado porque una vez más había fracasado en mis intentos de sorprenderlo y verlo en vivo y en directo. No toleraba la idea de esperar un año más para intentar nuevamente encontrarlo “con las manos en la masa”.....

Crecí creyendo en Papá Noel y guardo hermosos recuerdos de esa época. No recuerdo ni cuándo ni cómo me enteré que Papá Noel no existía, y que quienes en realidad pasaban los aprietos con mi pequeña lista de regalos eran desde luego mis padres. Supongo que el hecho de no recordar los detalles de tal descubrimiento significa que esto no representó para mí una desilusión mayor. Probablemente el paso de los años ya me había preparado para descubrir por cuenta propia la verdad de las cosas.




Ayer mi hijo Sebastián me preguntó quién es Papá Noel, y por un momento deseé que su pregunta hubiera sido sobre educación sexual, creo que me habría sido mucho más fácil sortear ese disparo hecho pregunta por mi pequeño hijo. Me fue difícil contestarle porque tenía un sentimiento de culpa de no permitirle vivir la misma ilusión que yo tenía cuando era un niñito como él, pero por otro lado sabía que no debía mentirle y exponerme a que mañana más tarde me reproche el haberlo hecho.

Decidí decirle la verdad y contarle una historia bonita sobre Papá Noel. Le dije que era un personaje que siempre aparece en épocas de navidad y que hay muchos cuentos bonitos sobre él. Tuve que echar a rodar toda mi imaginación para inventar un par de historias que lo dejen en paz.

Eso si, le advertí que hay muchos niñitos que creen que Papá Noel existe y que si él es un niño bueno no debería decirles que Papa Noel es un personaje ficticio. - Que crean nomás ¿no papito? Pobrecitos ¿no papito? – Si hijito, que crean nomás. Ahora duerme ya.

Sebastián al igual que mis sobrinos, han aprendido que navidad es un tiempo familiar, en el que a las 12:00 nos abrazamos, nos besamos, y oramos a Dios agradeciéndole por navidad, y que luego hay un tiempo muy especial en el que abrimos regalos, y desde luego, ese el tiempo más esperado por los pequeños de la casa. Prefiero que cuando tenga mi edad recuerde así sus navidades de niño: Un tiempo de amor y de felicidad, en el que todos nos amamos y hacemos a Jesús el principal invitado de nuestra casa.

domingo, 16 de noviembre de 2008

PRIMER AÑO DEL BLOG


“El Rincón del Tavo” cumple este 18 de Noviembre su primer año en la “blogósfera”. Lo que empezó para mí como una excentricidad se convirtió en una agradable forma de expresar mis opiniones y compartir algunas anécdotas con mis amigos y familiares.

Quiero agradecer a todos mis amigos que visitan el blog y me hacen saber sus comentarios de una u otra forma, ya sea comentando en el blog, o a través de un e-mail, o cuando conversamos personalmente.

Para celebrar mi primer año como Blogger he elaborado una lista de datos y hechos que hacen el día a día del blog. ¿Dónde nació “El Rincón del Tavo”? ¿Qué estadísticas llevo del blog? ¿Cuál fue la entrada más comentada? ¿Quién comentó más en el blog? ¿Desde cuántos países nos visitan? Estos y otros datos a continuación:

Y un día nació: El Rincón del Tavo inicialmente fue alojado en el portal de Terra y la primera dirección fue http://www.elrincondeltavo.blog.terra.com.pe/. La primera entrada la publiqué el 18 de noviembre de 2007. Luego mudamos el blog a Blogger debido a la amplia gama de recursos que permite introducir en él.

El Contador de Visitas: En el mes de Julio decidí insertar un contador de visitas en el blog. Hay muchas opciones de contadores en la web, y la mayoría ofrece además de registrar el número de visitantes una amplia de datos estadísticos sobre el blog. Más de 2600 visitas en los últimos cinco meses, que hacen un promedio de 500 visitas al mes aproximadamente.

Un blog se alimenta de comentarios: Esta frase más que un cliché es una verdad. Es muy agradable recibir los comentarios y opiniones de los visitantes al blog. Aún cuando los comentarios expresen puntos de vista diferentes al mío, he querido darle tribuna a todo el que lo desee siempre que guarde la compostura y el respeto debido a los visitantes. Un total de 161 comentarios se registraron en este primer años, de los cuales, algunos son míos en respuesta a sus amables comentarios.

Comentaristas: El ranking de los que más comentaron (9 veces) es encabezado por mi brother, mi pata del alma Lorenzo Gómez, quien un poco es padre de esta criatura llamada “El Rincón del Tavo”. Lenchi, así le decimos los amigos, tiene un blog en el que disciplinadamente escribe sobre temas de actualidad desde la lejana Nueva York. Curiosamente “encabezas” el listado Compadre!!! Mención honrosa para mi querida mamá que empató en el segundo lugar con mi “hijo” putativo Rinaldo Montalvo. En tercer lugar quedó Jenny del blog Nuevos Tiempos, quien a pesar de no conocerme me visita regularmente. Gracias Jenny por tus visitas y entretenernos con tu blog.

La entrada más comentada: No se si hice bien o mal en postear sobre el caso de Magaly Medina. Este fue un caso tan mediático que llegaron avalanchas de visitas y desde luego de comentarios. Con 17 comentarios fue definitivamente la entrada más comentada.

Llegaron de todo el mundo: El Rincón del Tavo recibió visitas de más de 30 países. Visitantes desde Portugal, Suiza, Italia, Alemania, y Japón son los que más sorpresa me causaron. Feedjit Live Traffic me alimenta de información sobre la procedencia de mis visitantes y la forma en que llegan a mi blog.

Lo anecdótico: Tengo la opción de ver cuales son las búsquedas en Google por medio de las cuales llegan mis visitantes al blog. Un visitante de Bolivia llegó a través de Google a la entrada “El Pequeño que me sigue”. Lo curioso es que lo que el puso en Google fue: “Como hacer para que mi hijo no me siga tanto”. Al comienzo me causó mucha risa porque me imaginaba al tipo tratando de deshacerse de su hijo que lo seguía a todos lados. Luego, deseé que a través de esa lectura haya podido entender la importancia de “dejarse seguir” por su pequeño hijo.


Finalmente, quiero agradecerles una vez más por regalarme un poquito de su valioso tiempo para leer mi blog. Siempre son bienvenidos y espero seguir en contacto con ustedes a través de este medio. Que Dios los bendiga.

Hasta la próxima entrada.

martes, 11 de noviembre de 2008

Un feriado para los Evangélicos


Me enteré por el blog NUEVOS TIEMPOS y por una noticia en el diario El Comercio de Lima Perú, que un proyecto de ley presentado por algunos parlamentarios peruanos, busca instaurar el día 31 de octubre de todos los años como el Día de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, el cual debería declararse feriado no laborable. Esta iniciativa busca que las iglesias evangélicas, al igual que la iglesia oficial en el Perú, a saber la Iglesia Católica, pueda tener una fecha en que tenga una celebración especial dada la igualdad de credo establecida en la Constitución Política del Perú. Es decir, como la Iglesia Católica tiene algunos días feriados no laborables en la que celebra fiestas especiales, la Iglesia Evangélica merece tener también sus feriados festivos con igualdad de carácter no laborable.

En ese sentido, y como cristiano evangélico profeso y confeso me siento en la libertad de expresar mi modesto punto de vista sobre este particular.

Lo primero que vino a mi mente después de leer la noticia fue: ¿Necesitamos los evangélicos un día feriado no laborable? Pues creo rotundamente que no. El hecho de que nuestra Carta Magna nos permita gozar los mismos derechos y deberes que los creyentes católicos y nos garantice las mismas oportunidades e igualdad en todos los sentidos, no es una razón que justifique que se establezca un feriado para la iglesia evangélica.

¿Qué o porqué tendríamos que celebrar los evangélicos en un día especial? ¿Por nuestra fe? ¿Por nuestra salvación? ¿Por Cristo? ¿Para aprovechar esa fecha y evangelizar a todo el mundo? Nuevamente, ¿por qué en un día especial? ¿No son todos los días del año ideales para celebrar nuestra fe y dar a conocer a otros la esperanza que tenemos? Seguramente habrá alguien que dirá que hago hígado por puro gusto, pero creo que en un país como el nuestro, que lo que necesita es trabajar para salir adelante, no puede ser paralizado un día entero por el sólo hecho de que un puñado de congresistas, que no representa a la iglesia evangélica, reclame igualdad de derecho con la iglesia oficial.

Tal vez sea mejor que los congresistas evangélicos en vez de buscar que trabajemos menos se dediquen a trabajar más… y mejor, ¿no creen?

domingo, 9 de noviembre de 2008

Moisés y las terribles plagas

Este video lo grabé en el mes de Mayo. Sebastián (mi hijo mayor) narra muy a su estilo las historia bíblica de Moisés y las plagas de Egipto. Un lindo recuerdo para mi.



martes, 4 de noviembre de 2008

"El loco de la jarra"


Tomar 8 vasos de agua al día es quizás el consejo más saludable que existe. Lo bueno es que siguiendo este consejo, todo el mundo anda tomado agua. Allí tienes a la señorita esperando su combi para ir a trabajar, bien paradita pelándose de frío pero con su “toma todo” lleno de agua. También está el estudiante que llega al kiosko de la universidad y pide su agua mineral sin gas. “¡Bajo en la esquina!” grita el musculoso que corre al gimnasio y lleva en su maletín una sobresaliente “galonera” llena de agua para después del ejercicio. Y allí me tienen a mí, con una jarra de vidrio sobre el escritorio que me hidrata a lo largo del día.

Hoy, me paré del escritorio, tomé mi jarra de agua para llenarla por segunda vez, cuando de pronto: - Allí va el “loco de la jarra”. Era uno de los muchachos de la oficina que no tuvo mejor idea que bautizarme como “El loco de la jarra”. Desde luego esto me generó una fuerte carcajada. Llené mi jarra, volví al escritorio y como quien rememora algo dije: “El loco de la jarra”.

De pronto vino a mi mente el loco del barrio. ¿Quién no recuerda cuándo era niño que había un loco que de cuando en cuando pasaba por la cuadra y lo hacía asustar a uno? Después de ser bautizado como el “loco de la jarra” recordé mi época de niño pata de perro, en la que existía el “Loco Pito”...

Patitas me faltaban cuando escuchaba “Allí viene el Loco Pito”. Ni siquiera volteaba para cerciorarme si lo que gritaban era verdad. Yo escuchaba “Loco Pito” y emprendía veloz carrera hacia mi casa. El “Loco Pito” tenía aterrorizados a todos los niños de la cuadra porque era un indigente que cargaba con mil cachivaches sobre su encorvado cuerpo y era famoso por lanzar piedras a los niños y hasta se había creado una leyenda urbana de este hombre que deambulaba por las calles sin saber a donde iba.

Teníamos suerte cuando el “Loco Pito” podía ser divisado a dos cuadras de distancia. Al menos se le veía y sabías que tenías tiempo para correr y ponerte a buen recaudo. El problema era cuando el “Loco Pito” daba vuelta en la misma esquina de tu cuadra y lo tenías a menos de 50 metros.

Recuerdo que una vez jugábamos la pichanguita en la cuadra donde vivía y era mi turno de ser arquero. Alí estaba cuadrado yo entre las dos piedras que hacían las veces de arco (sería mentir si digo que estaba cuadrado bajo los tres palos, pues estos nunca existieron en mi barrio), cuando de pronto vi que todos corrían hacia el otro arco. Todos se desentendieron del balón. Nadie quedó y yo me preguntaba que había pasado. Pensaba que habían visto al diablo, pero no. Habían visto al “Loco Pito” que había doblado la esquina. Cuando volteé para ver la causa de estupor y alarma de toda la “palomillada”, tenía al “Loco Pito” a unos 20 metros de distancia. ¡Me dio la garrotera! Al mejor estilo del Chavo del Ocho con la diferencia que no necesité un chorro de agua para que me pase el efecto, pues en un santiamén emprendí veloz carrera que me alejó, en un abrir y cerrar de ojos, del famoso “Loco Pito”.

El “Loco Pito” ya debe haber muerto. Cuando lo vi de cerca noté que era un hombre de edad avanzada. Ahora me pregunto: ¿Qué pasará por la mente de un indigente al que todos llamamos “loco”? Alguien ya lo dijo una vez: “Si el loco persistiese en su locura se volvería sabio”.

Y tu: ¿Te acuerdas del loco de tu barrio?

miércoles, 29 de octubre de 2008

Feliz Cumpleaños Diego Armando Maradona

Una de las cosas que más recuerdo de mi niñez y tal vez la excentricidad más grande de mi vida la puedo resumir así: Fui hincha a muerte de Diego Armando Maradona.

Aún recuerdo las primeras veces que se mencionaba a Diego Maradona en nuestras pichanguitas en la pista de la cuadra 4 del jirón Atahualpa allá por 1980. Todos queríamos ser Maradona, a veces hasta nos turnábamos por ser Diego y hacer una jugada de ensueño para hacer cruzar la sucia pelota de jebe por las dos piedras que hacían las veces de arco en nuestra improvisada cancha de fútbol.

Recuerdo claramente la expectativa que me generó ver por primera vez a Maradona en el mundial de España 82. A mis cortos 8 años, nunca lo había visto jugar, pero estaba allí sentado, expectante e ilusionado por verlo brillar y comprobar que era el genio que todos decían que era. Soy sincero, me desilusionó ver el primer partido de Diego en ese mundial y ver perder a Argentina ante la selección de Bélgica. Ese partido lo vi en casa de un amigo del colegio llamado Jaime Algarate y no recuerdo nada genial de Maradona. Lo único que recuerdo de ese mundial es que a Maradona lo expulsaron por una artera patada en el partido con Brasil. La frustración fue total. Ya no quería ser Maradona en las pichanguitas del barrio...

Tuvieron que pasar tres años para que la mecha “maradoniana” se encienda nuevamente dentro de mí. Maradona venía a Lima para las eliminatorias. Lamentablemente por alguna razón no pude ir a ese partido y tuve que contentarme de verlo por la tele. Fue el recordado partido de la marca de Reyna a Maradona. Los que sabemos un poquito de esa historia recordamos que Argentina llegó al mundial de México 86, y fue en ese mundial en que realmente me hice hincha de Diego Armando Maradona.

Contar la historia de mis años de hincha de Maradona no podría resumirla en un solo posteo. Yo podría escribir un blog para hablar solamente de eso. Ver a Maradona jugar era para mí un tema prioritario. Antes, cuando no existía la televisión por cable era imposible ver los partidos de las grandes ligas del mundo, y por ende poco o nada se podía ver de Maradona en la TV, así que si por alguna razón (muy extraña por cierto) se pasaban fragmentos de los partidos de Maradona, yo no me los podía perder.

Fui feliz, y tengo grabada la imagen en mi mente, de cuando Maradona alzó la copa del mundo en 1986. Grité a más no poder sus goles ante los ingleses, sobre todo aquel en que dejó atrás a cuanto inglés se le cruzara, y que es considerado el mejor gol de la historia de los mundiales. Grité mucho el gol que le hizo a Bélgica casi cayendo al piso. Empecé a hacerme hincha del Checho Batista, de Nery Pumpido, de Valdano, del “Cabezón” Ruggeri, del Vasco Olarticochea, del “Tata” Brown, jugadores casi “anónimos” que se hicieron famosos al lado de Maradona. Seguí toda la trayectoria de Maradona después de ese mundial; guardaba recortes de periódicos, tenía mi video en VHS de sus mejores jugadas, tenía posters, y hasta me hacían chistes sobre mi fanatismo inexplicable por Maradona.

Hablar de Maradona y no tocar el tema de los casos de dopaje y de su vida loca envuelta en el alcohol y las drogas es imposible. Reconozco que sufrí mucho al ver caer a Diego Maradona una y otra vez, y desde luego fui víctima de las más crueles burlas de los que se alegraban de la desgracia de ese hombre, a quien mal hicimos sus hinchas en endiosarlo.

Recuerdo haber llorado amargamente luego de aquel partido entre Argentina y Rumania en el mundial de EEUU 1994, cuando la selección Argentina quedó fuera del mundial ya sin Maradona en la cancha. Vi ese partido en el campus de TECSUP (por entonces mi centro de estudios) y ya estaba triste porque días antes Maradona había dado positivo en el control antidopaje luego del partido contra Nigeria (¡Cómo grité el gol de Caniggia!). Tengo grabada la imagen de Diego saliendo de la cancha tomado de la mano con una rubia enfermera rumbo a lo que sería el fin de su participación en ese mundial. Ese viaje desde Santa Anita (donde quedaba el campus) hasta mi casa en el Callao fue interminable; tuve el llanto contenido durante todo el viaje, y al llegar a casa rompí en llanto. No por la selección Argentina sino por Maradona, porque fue amargo ver su aparatosa caída, de ver como una vez más daba positivo en el control (ya había sido sancionado en el 91 por lo mismo). Recuerdo haber abrazado a mi mamá y haber llorado en su regazo como si aún fuera el niño regordete de 8 años que jugaba a ser Maradona en la pista de mi barrio, con el dolor de pensar que era el final de su carrera y, muy el fondo, decepcionado de mi ídolo deportivo.

Maradona volvió a la cancha, porque como dijo el día de su despedida: “La pelota no se mancha” y porque si hay algo en la vida que ama Maradona, eso es el fútbol. Yo aprendí a separar en mi mente al endiablado “barrilete cósmico” que hacía magia en la cancha de fútbol, de aquel hombre que cual pelota de ping pong iba de un lado a otro, de escándalo en escándalo. Y ese fue mi consuelo: Yo admiré y admiro al futbolista Maradona, pero nunca al ciudadano Diego Maradona.

A mis 34 años sigo creyendo que Diego Armando Maradona Franco es el más grande de todos los tiempos. Muchos dirán que fue Pelé o algunos otros y yo respeto su opinión. A mi nada me quita la idea de que el más grande es Maradona.

Hoy 30 de Octubre de 2008, Diego Armando Maradona cumple 48 años, y yo deseo que la pase bien. ¡Grande Diego! Y que cumpla muchos más.

sábado, 18 de octubre de 2008

Luis Ángelo: ¿Noticia o drama?

Como una noche cualquiera, veía las noticias junto a mi esposa antes de dormir. De pronto llamó mi atención que en una noticia policial mencionaran el nombre de la calle en la que viví toda mi vida de soltero: La calle Atahualpa en el Callao.

La noticia daba cuenta de que un avezado delincuente había acribillado, sin piedad alguna, a un obrero de construcción civil dejándolo al borde de la muerte. En el reporte, se veía a familiares de la víctima en las puertas de un hospital pidiendo justicia y que se atrape al delincuente que atacó al obrero. El criminal ya había sido identificado por la policía : Luis Ángelo Guillén Lumbreras, alias “Cara de Perro”. (clic aquí para ver noticia)

Si alguien va al cruce de las calles Miroquesada y Atahualpa en el Callao y pregunta por Luis Ángelo Guillén Lumbreras nadie le dará razón, pero si pregunta por “Cara’e Perro” a tres cuadras a la redonda, seguramente obtendrá información de él.

Cuando vi la foto del acusado, me quedé mudo. Mi esposa y yo lo identificamos de inmediato...

El ahora prófugo de la justicia es un muchacho al que conozco desde hace años. El ha sido parte del “graffiti humano” de la esquina del barrio donde viví. Siempre lo he conocido como “Cara’e Perro”, una persona que conforme pasaban los años iba adquiriendo un aspecto acorde al de una persona a quien el alcohol, las drogas y la mala vida le pasan una factura. Estaba perplejo, sorprendido de ver un rostro tan familiar como parte de una noticia policial en la pantalla de mi televisor.

Todo el sentimiento de sorpresa cambió cuando acabo la noticia; sentimiento que como por arte de magia se convirtió en una profunda tristeza al ver la situación hasta la que ha podido llegar este muchacho. Nunca lo conocí como un buen muchacho, al contrario, a pesar de que siempre se dirigió a mí con mucho respeto, supe siempre de los malos pasos en los que se conducía. Recuerdo que hace algunos años había sido arrestado por robo junto con otro muchacho del barrio e internado al penal Sarita Colonia del Callao.

Al día siguiente, le envié un e-mail a mis familiares contándoles lo que vi en las noticias. Mi madre me contestó por la misma vía, y en su mensaje me contó a grosso modo la historia de este muchacho, la cual nunca antes yo había escuchado: Su madre murió cuando el era un pequeño niño y lo crió su abuela porque su padre era drogadicto y alcohólico, y creció en un mundo difícil sin ninguna muestra de amor a su alrededor. Este muchacho es víctima de este mundo impregnado de pecado que lo ha llevado a una vida delictiva desde muy joven, con un corazón amargado y sin sentimientos que ahora emprende en contra de una sociedad en la que nunca recibió amor y que lo ha destruido totalmente.

Recuerdo que hace muchos años, mi hermano Miguel llevó a un grupo de adolescentes a un campeonato de fútbol que lo organizaba la iglesia a la que él asiste. Este evento tenía como objetivo hacerle llegar a los jóvenes que asistieron el conocimiento de una persona especial que cambia vidas: Jesús. No se si en dicho grupo de entusiastas jóvenes pelotearos se encontraba Luis Ángelo (el chico de esta historia), pero si se de algunos chicos que tuvieron la oportunidad de conocer a Jesús desde muy jóvenes pero que optaron por hacerlo esperar y hacer su vida a la propia manera de cada uno. Algunos de ellos están en el mismo camino de Luis Ángelo.

Todos estos días no he dejado de pensar sobre lo que ha de acontecer de aquí en breve con Luis Ángelo. Tampoco he dejado de imaginar qué hubiera sido de mi vida si a tan temprana edad no hubiera conocido a Dios. O si tal vez, como muchos otros, hubiera optado por hacerlo esperar y conducir mi vida a mi manera, dejándome llevar por la corriente del momento, esa corriente que ha llevado a mucha gente, como a Luis Ángelo, a una vida sin sentido y vacía.

Es cierto, yo nunca tuve una familia destruida y nunca sentí la falta de amor de parte de mis padres, ni tampoco sufrí la ausencia física de alguno de ellos; al contrario, a pesar de los problemas que pudieron tener mis padres cuando yo era niño, ellos me dieron todo el amor del mundo. Pero debo reconocer que el entorno en el que uno se desenvuelve es un factor que influye al rumbo que uno le da a su vida. De ninguna manera esa influencia es determinante, pero para eso no suceda si es necesario llevar una vida alejada de vicios y malas juntas.

Me gustaría que todo aquel que está leyendo estas líneas reflexiones sobre la importancia de darle todo el amor del mundo a un hijo. No debemos cansarnos de hacerlos sentir amados, de escucharlos, de decirles que son importantes, de darles la seguridad que mientras estemos vivos ellos estarán en buenas manos. Besa a tus hijos, abrázalos, diles que los amas, dales tu tiempo, tus mejores caricias, disciplínalos, sacrifícate por ellos, háblales de Dios. Dales todo esto para que no lo busquen fuera de casa refugiándose con compañías que lo lleven por malos caminos, para que mañana más tarde no se la emprendan contra esta sociedad porque se sienten marginados del amor que nunca recibieron en casa. Es cierto, haciendo esto no cambiaremos la miseria humana de nuestra sociedad, pero habremos hecho nuestra parte.

Les dejo un proverbio bíblico: “Instruye al niño en el camino de Dios, y aún cuando fuere viejo nunca se apartará de él”.

Un abrazo a todos.

jueves, 16 de octubre de 2008

Magaly Medina condenada a prisión


Muchos lo estarán celebrando. Algunos (pocos creo yo) lo lamentarán. Pero la noticia del día es la sentencia a 5 meses de prisión efectiva que se acaba de dictar contra la periodista Magaly Medina por la demanda de difamación que le entabló el futbolista Paolo Guerrero.

Ya me imagino las caras de gente que sufrió las insensibles burlas y sarcasmos propios del estilo de esta conductora de televisión. Yo, en lo personal, sería incapaz de alegrarme de la actual desgracia por la que atraviesa esta periodista. Lo que si siento es que ha sucedido algo justo. Algo que tenía que llegar si o si. No opino sobre el género noticioso de la Medina (si es que se puede considerar como periodístico el exponer públicamente en las pantallas de televisión la vida privada de la gente), pero no estoy de acuerdo con la insensibilidad con la que exponía los casos de los famosos caídos en desgracia o en escándalos, ante la pasiva mirada de un sistema de justicia que nada hacía por detenerla. Finalmente la vida privada de la gente no debe importarle a nadie más que a los directos involucrados...

Conozco a la mamá de Paolo Guerrero, Doña Peta, pues es cliente del taller en el que trabajo. He conversado muchas veces con ella y en una de nuestras conversaciones hablamos sobre Magaly Medina. Me contó que ya una vez se habían visto cara a cara en el baño de un restaurante limeño, y que creyó que era su oportunidad de “cobrarle” una explicación a la Medina por la difamación contra su hijo, pero me dijo que se detuvo porque confiaba en la justicia, y que su hijo iba a llevar el caso en los tribunales hasta el final. Ese final ha determinado que Magaly Medina es culpable de difamación en contra del futbolista peruano, a quien acusó de haberse escapado de una concentración de la selección peruana de fútbol, por lo que ha sido conducida ya a la cárcel de mujeres de Santa Mónica en Chorrillos.

Este caso me ha hecho recordar un proverbio bíblico que dice: “¿Tomará el hombre el fuego en su seno sin que sus vestidos ardan? ¿Andará el hombre sobre brasas sin que sus pies se quemen? (Proverbios 6:27). Pues creo que Magaly Medina abrazó el fuego y caminó sobre brasas pensando que nunca se iba a quemar. Esta vez se ha quemado y son las consecuencias de sus errores las que tendrá que asumir con la misma “valentía” con la que tuvo aterrorizada a todas las personas víctimas de sus cámaras. Lo lamento por ella, pero todo lo que el hombre siembra, eso ha de segar. ¿Cuántas lágrimas de madres, padres, hijos, hermanos, esposos, esposas, han sido causadas por las intromisiones de la Medina? Ahora ella sabrá lo que esto significa, lamentablemente por las lágrimas de sus seres queridos.

Ojala que esto sea un freno a la televisión basura, y a aquellos que en nombre de la libertad de expresión en nuestro país se meten en la vida privada de gente de carne y hueso, que no por ser famosos están exentos de desgracias, crisis matrimoniales, y otros problemas en los que nadie tiene derecho a inmiscuirse.

Y tu ¿Qué opinas sobre la sentencia a Magaly Medina? Házmelo saber en un comentario.