domingo, 23 de agosto de 2009

Angelita y El Lobo de Sublime

Hay anécdotas que uno no va a olvidar nunca, y que seguramente serán contadas una y muchas veces más.

Una de las lindas costumbres que tenemos en la familia Rodriguez Huapaya es que en los cumpleaños de algún miembro de la familia todos cuentan historias y recuerdos de quien cumple años. Desde luego las mejores anécdotas se repiten año tras año, y lo curioso es que todos los años causan muchísima risa. Una de esas anécdotas nos pasó a mi esposa Angélica y a mi con nuestra pequeña Angélica Rosalía.

Eran cerca de las 11 de la noche, y nuestra pequeña noctámbula empezó a inquietarse por querer dormir y empezó a fastidiarse, y desde luego a fastidiarnos también. Estábamos echados los tres en la cama (mis dos Angélicas y yo) y la pequeña empezó a pedirle a su mamá que la cargue y la pasee para quedarse por fin dormida. Desde luego le hicimos saber que ella ya está muy grande para cargarla y pasearla para quedarse dormida, y que normalmente ya no lo hacemos. Fue cuando la pequeña se bajó de la cama, se paró al lado su mamá y amagó con una pataleta.

-No la cargues Angélica.
Le dije a mi esposa, y mi hija empezó a salta sobre su sitio queriendo que la carguen (ella no habla aún).

Estábamos con la TV encendida cuando de pronto aparece el comercial de chocolates Sublime en donde sale la Caperucita Roja gritando y corriendo histéricamente, y detrás sale correteándola el lobo feroz (muy buen comercial, me encanta el mensaje).

- ¡Allí está! ¡Allí está el lobo que se lleva a las niñas que gritan como locas!

Angélica Rosalía se quedó petrificada mirando el comercial. Se subió a la cama.
- "¿E´bobo?¿Papá e'bobo?
- Si, el lobo.

Y acabó el diálogo. Un minuto después mi pequeña preciosa dormía plácidamente en mis brazos.

Realmente, cada que recuerdo la imagen no puedo evitar reirme. Ahora nos divertimos con mi hijita, ella imita a la Caperucita y yo imito al lobo. A ella le encanta, y a mi... no se me olvidará jamás.

Para los que no vieron el comercial, aquí se los dejo. ¿Se animan a contar una anécdota graciosa en un comentario?



El Cumpleaños de Sebas


La semana que pasó mi querido Sebastián cumplió 6 años. Ha sido para mi algo muy especial celebrar con él y con toda la familia que él haya cumplido esa edad. Debe ser porque yo tengo muy claros los eventos de mi vida a partir de los seis años. Tengo recuerdos muy vagos de los cinco primeros años de mi vida, recuerdos no muy claros de mis años en el Jardín de la Infancia en la Av. Guardia Chalaca en el Callao y de mis días en nuestra querida casa en Atahualpa en el Callao. Pero mis días en el primer año de la primaria, mis primeras aventuras con mis amigos del barrio, los juegos en la casa con mis hermanos Miguel y Leslie, esos si los tengo muy claros. Eventos como los partidos de la selección para las eliminatorias del mundial España 82, con mi papá y mis hermanos en el Estadio Nacional, mis visitas al viejo estadio Telmo Carbajo para ver a mi querido Sport Boys, mis primeros ensayos en la banda de música de la sección primaria del colegio, las celebraciones de mis cumpleaños y otros eventos más están claramente grabados en mi memoria.

Debe ser por eso que para mi ha sido muy especial este cumpleaños de Sebas. Quise que sea un día especial para él, junto con Angélica lo preparamos días antes de tal forma que empezó a contar los días que faltaban para que llegue su cumpleaños. La noche anterior estaba feliz porque el día estaba por llegar, y llegó el día.

Ese día despertó feliz, estuvo muy contento desde que abrió los ojos. Camino al colegio aproveché en hacerle saber que su felicidad también era mía y que era el hombre más feliz del mundo por que él era mi hijo, le conté algún par de historias de cuando yo tenía seis años y oramos antes de dejarlo en el colegio. Antes de bajar del auto me preguntó quién era su nueva profesora en primer grado y desde luego me causó gracia que creyera que por cumplir seis años ya iba a entrar a un nuevo salón. Le expliqué que todo este año iba a seguir con su miss Siloé y que recién el próximo año iría a primer grado con todos sus amigos.

Sebastián nos pidió de regalo un auto de Fórmula 1 a control remoto que demoramos en encontrar con Angélica. Lo conseguimos en Radio Shack de La Encalada, hasta allá nos llevó nuestro deseo de que reciba un bonito regalo, y la verdad que le encantó. El ahora es un apasionado de la Fórmula 1 (hoy vio casi de cabo a rabo en Grand Prix de Valencia) y es hincha de la escudería Red Bull; ya sabe que los pilotos del team son Sebastián Vettel y Mark Webber, Le gusta que un piloto de F1 lleve su nombre. Su fascinación por la F1 empezó cuando lo llevé a ver a David Coulthard en la exhibición en la Av.La Marina, evento que por nada del mundo yo podía perderme. Sebas nunca ha visto un partido de fútbol conmigo en la televisión, y se ha negado de todas las formas a acompañarme al estadio, pero ya encontramos algo que nos gusta ver juntos: Las carreras de la Fórmula 1. El otro regalo que le hizo Angélica fue una bonita tortuga de agua (una muy pequeñita) a quien Sebastián de la puesto por nombre Pacman,

Sebas estuvo feliz ese día, sobre todo cuando por la tarde y por la noche empezaron a llegar casi todos los miembros de la familia, con algunos ausentes por temas de trabajo. El día acabó muy bonito, recordando todo lo que pasó en el día, viendo sus regalos y dando gracias a Dios porque Sebas crece y madura cada día más.

Al final de este posteo, solo me queda agradecer a Dios por la vida de nuestro hijo. Dios lo ha puesto en mi vida para cuidarlo y criarlo en sus caminos, pero creo que también para hacerme más paciente y trabajar los puntos débiles que abundan en mi vida.
¡Feliz Cumpleaños Sebas, y que cumplas muchos, muchísimos años más!

domingo, 26 de julio de 2009

Felices Fiestas Patrias 2009

Queridos amigos:

En estas Fiestas Patrias quiero hacer llegar un cariñoso saludo a cada peruano que día a día con su trabajo y esfuerzo hace de nuestro querido Perú un país más grande, más noble y con más y mejores oportunidades. Un abrazo a la distancia a mis amigos que aún lejos de su tierra dejan muy en alto el nombre de nuestro Perú en diferentes partes del mundo.

Estén en el Perú o en el extranjero, este 28 de Julio es el día del Perú. El día de todos los Peruanos. Viva el Perú señores !!!


jueves, 25 de junio de 2009

Crónica de una Maratón


Cuando escucho la palabra “Maratón” vienen a mi mente ineludiblemente el nombre de dos amigos míos: Miguel Morán que es un ex compañero de la Universidad (el terminó su carrera en el verano), y también el nombre de mi buen amigo Poher Samanez, ex compañero de trabajo en Braillard.

Además de ser un excelente amigo y persona, Poher es un buen esposo y mejor padre. Se que es capaz de darlo todo por Silvia (su esposa) y su pequeño Felipe Sebastián. Es una persona muy metódica y disciplinada, y un deportista sin remedio. El deporte es quizás el causante de que Poher aparente unos diez años menos de los que tiene. Siempre me animó a salir a correr, a que lo intente pero “no Poher porque soy un sedentario sin remedio”. Estuvo a punto de convencerme de que compre una bicicleta para irnos juntos al trabajo los sábados pedaleando juntos. Por poco me persuade a ser ciclista. Si, por poco. Me contaba de sus pedaleadas desde Magdalena hasta Lurín, y yo pensaba “este tipo está loco de remate, está bien culantro pero no tanto”.

El 31 de Mayo se corrió la Maratón 42K de Adidas. Supuse que Poher iba a correr la media maratón (21 kilómetros) porque creo que sólo un verdadero fondista, experimentado, con una preparación única es capaz de correr 42 kilómetros. Pero grande, muy grande fue mi sorpresa cuando Poher me envió un email contándome que había corrido la 42K y que la había terminado.
Me alegré mucho por Poher. Se que terminar la maratón ha sido algo muy especial para él. Lo que para uno es simplemente una carrera, para Poher fue LA CARRERA. Lo felicité con la emoción de saber que una de las cosas más importantes para él era terminar una maratón.
42 kilómetros es una distancia muy grande. Como referencia les digo que de mi casa (distrito de Pueblo Libre) hasta el final de la Autopista Ramiro Prialé en Huachipa hay 30 Kilómetros. Yo no llego ni a Salaverry!!!! jajaja.

Poher escribió una crónica hermosa de lo que fue para él ese 31 de mayo. La narración de los últimos kilómetros y de la llegada a la meta es emocionante y de lectura imperdible. Con la venia de Poher les comparto su éxito, narrado por él mismo. Desde aquí un abrazo a Poher. Un ejemplo de disciplina y de que uno debe ir detrás de su meta siempre, porque la distancia… es lo de menos.
(Clic en "Continuar leyendo") .

Dia 31 de Mayo 2009

KILOMETRO 0.- El despertador sonó a las 5:20 y a la primera me levanto, estaba fresco y pilas para iniciar el día, aún oscuro. Empiezo a acomodar mis cosas, suena el despertador de Cecilia (mi cuñada) que hizo camping en mi sala con Huguito (mi sobrino), también se levantan. Me voy a la ducha, mientras Silvita empieza a desperezarse. Ya nuestras ropas de correr están separadas. Nuestro desayuno: yogurt, granola, miel de abeja, 2 sobres de Magnesol, una pastilla multivitaminica GNC, una rebanada de pan y listo. Bien abrigado Felipe (mi hijo), y todos listos salimos a las 5:50 am, como lo habíamos planeado. Rumbo a recoger a Amalia (mamá de Silvita), llegamos a la Av. Brasil, y después de esperar 10 largos minutos salimos rumbo al punto de partida. En el camino iba tomando mi Blue Jean (energizante). Las calles desiertas, el alumbrado público aún no se ha apagado en este amanecer oscuro, ahora en otoño amanece a las 6:15, conforme manejo apurado, debido a que el acceso al Pentagonito solo era hasta las 6:30, pienso en la carrera, veo a Silvita algo nerviosa, igual me siento, pero, trato de no darlo a notar.
Llegamos a la Av. Parque del Norte, y empezamos a ver banderolas, estrados y puntos de servicio de agua instalándose, es que por aquí van a pasar los corredores, nos acercamos mas y vemos apostados en las esquinas, policías de tránsito, motociclistas, serenazgos, patrulleros, entonces mi corazón empieza a latir mas rápidamente y quiero llegar pronto.
Por fin llegamos, vemos un hermoso mar humano color amarillo que se movía desordenadamente por toda la calle principal, entramos parqueamos la camioneta y nos movilizamos al punto de partida.
Van a ser las 7 am. y ya estoy en la línea de partida con los demás 1,200 corredores de la maratón y los 2,800 de la media maratón, recorro con la vista el mar humano, ahora si ordenado, todos ansiosos, mas atrás diviso a una pareja de amigos corredores, están algo lejos para saludarlos, y quiero estar concentrado al iniciarse la carrera. Por el altavoz nos alertan que estemos preparados, ya he estirado, pero, me muevo para mantener alerta a todo mi cuerpo, anuncian el conteo regresivo, 10,9,8,…3,2,1 y un cañonazo nos lanza a todos a correr. Por fin, la masa de corredores empieza a avanzar, al inicio algo lento, pero, luego todos aceleramos, paso por el arco de salida, piso la alfombra que va a dar lectura al chip que llevo en la zapatilla e iniciar el inicio de mi cronometraje, es una emoción indescriptible, de verdad hay que estar ahí para saber lo que es ese momento.
Cruzo el arco de salida y salgo ligero sin presión, me siento el hombre mas feliz del mundo, me persigno y a correr, no voy ni lento ni apurado, digamos que voy a ritmo muy cómodo al 70%, la estrategia es correr 6 minutos por cada kilometro y tentar llegar a las 4 horas 20 minutos.
Fácil ganamos la primera calle, doblamos hacia la izquierda, siempre bordeando el Pentagonito, algunos me pasan a buena velocidad, pienso, serán corredores de alto nivel o loquitos entusiastas que a los pocos kilómetros se quedan sin aire. Sigo corriendo suelto, aún no focalizo, lanzo miradas distantes, para sentir la fiesta de la multitud de corredores que invadimos las calles.
KILOMETRO 3.- Llegamos al frente de la carretera Panamericana Sur, en mi cronometro marca 15 minutos de carrera, 3 minutos antes de lo previsto y me siento muy bien. Pasamos frente a un estrado en donde estaban tocando música criolla, mucha gente a los bordes de la vía donde corremos, llegamos a la Av. Parque del Norte, este es un tramo largo que va a desembocar en San Isidro.
KILOMETRO 6.- Las pocas personas apostadas al lado de la pista nos alientan, ahora pasamos frente a un estrado donde un grupo tocaba música de Soda Stereo, yo voy tarareando …”fuera de todo, inalcanzable”… mido mi respiración, y estoy fabuloso, puedo tararear sin problemas, con esto voy controlando los latidos de mi corazón, algunos recomiendan silbar para probar si el ritmo es el adecuado.
Como no deseo correr a tropel, trato de medirme con alguien que vaya a mi mismo ritmo, me quedo unos minutos atrás, a una distancia cómoda de ambos, lo sigo un trecho, y si me siento fuerte lo paso. Aplico esta estrategia con varios. Ya llegamos a la Av San Luis, todo el tráfico detenido y una señora reclamando a un policía el porque no la dejan pasar. Aquí la cultura de la maratón no está aún muy extendida como en otros lugares. En la Maratón de New York, hasta organizan fiestas improvisadas a los lados de la ruta, y las personas prácticamente llenan los lados de la vía.
KILOMETRO 10.- Ya estamos en San Isidro, terminamos la Av. Parque del Norte, seguimos de frente y a la izquierda, hacia Corpac, llegamos a Corpac doblamos a la derecha y de frente. Estamos cruzando la Vía Expresa, miro mi cronometro 52 minutos, fabuloso, mucho antes de lo previsto y aún cómodo con mi ritmo de carrera, sigo ligero. Aquí abro mi primer sachet de glucógeno, de vez en cuando trato de percibir si mi respiración y mi pulso están agitados, todo normal. Corro ahora pensando en mi hermanita Lucy, ella me contó que a modo de solidaridad con mi prueba iba a salir a correr el mismo día con sus amigas, está radicada en Estados Unidos y no la veo hace años, en estos momentos la sentía a mi lado corriendo. Doy un rezo de agradecimiento por ella.
KILOMETRO 14.- Llegamos al Parque Gonzales Prada de Magdalena, cuantas veces he entrenado en este parque, estoy atento, pues debo ver a Rochi (mi cuñada) en cualquier momento, pasamos frente a otro estrado, esta vez un grupo toca cumbia, veo a un grupo de personas, no encuentro a Rochi, empiezo a buscar a La Habana (es una perrita Siberiana, que encontré en la calle, en uno de esos días de entrenamientos la ví asustada asustada sin saber donde ir, Rochi la adoptó ), de repente es más fácil identificarla, nada. Terminamos el parque que tiene un kilómetro de largo, seguimos de largo a la Av. Del Ejército, con pena empiezo a dejar el Gonzales Prada, me digo: “posiblemente la venció el sueño”.
KILOMETRO 16.- Seguimos por la Av. Del Ejército hasta el Estadio de Miraflores, en ese tramo me siento muy fuerte, comencé a acelerar y mantuve el ritmo por algo de dos kilómetros, luego, lo bajé, para guardar fuerzas pensando en lo que aún me quedaba por delante. A estas alturas ya corro focalizado, siento todo lo que sucede a mi alrededor, pero, no me distraigo en mirar fijamente.
KILOMETRO 20.- Mi cronometro marca 1h 54m, todavía tengo ventaja sobre el plan establecido, me siento aún bien, no me siento cansado. Bebo mi segunda dosis de glucógeno. Pienso en mi tío Baltasar, ahora rezo por él, ruego para que se mejore y pienso en la tía Luz como debe de estar de preocupada, pido a Dios fuerzas para los dos.
La distancia entre corredores se va haciendo cada vez mas diferenciada. Paso por un punto de control, al pisar la alfombra el chip marca y suena un pitillo, si algún corredor no es registrado en estos controles, es eliminado de la carrera, no lo consideran en el conteo final.
KILOMETRO 23.- Estoy corriendo por los Malecones de Miraflores. Mi primer calambre, en la pantorrilla derecha se me hace una pelota, me preocupo, pues si bien sigo con físico, mis músculos pueden no responderme, un calambre prolongado, puede hacer que pare la carrera y abandone. Siento el agarrotamiento y trato de relajarme, el calambre se va, todo esto ocurre sin dejar de correr, sigo adelante.
KILOMETRO 27.-Subimos por la Av. 28 de Julio en Miraflores, hacia Barranco. Ahora siento acalambrados ambas pantorrillas, trato de no preocuparme, escucho un ruido y veo a un corredor botando sus pulmones por la boca, es que debido al esfuerzo y posiblemente un desayuno no adecuado o a la falta de este le haya sobrevenido las nauseas, lo paso de largo.
KILOMETRO 30.-Ya estamos en Barranco, ahora si siento un poco de pesadez en el cuerpo, tengo las pantorrillas agarrotadas y los muslos en igual situación, sigo adelante. Me imagino que voy llegando a una tribuna donde están los míos, mis sobrinos que no los he cargado y hermanos que no los veo hace tiempo, todos en el extranjero, me alegro, voy llegando, llego, todos me saludan, cruzo la tribuna y sigo corriendo.
El juego mental es importante en este tipo de carreras, una desconcentración puede motivarme a parar, lo que a su vez, puede entumecer mis piernas e impedirme continuar.
KILOMETRO 31.- A pesar que estoy empapado de sudor, siento un escalofrío en todo el cuerpo, y me viene a la mente el famoso “MURO”.
El “MURO”, es el momento en la maratón que se presenta generalmente a partir del kilometro 30, en que el cuerpo siente el rigor del esfuerzo y empieza a acumular ácido láctico en los músculos, produciendo dolor en estos, muchos abandonan en este momento, para comprender que es lo que se siente, uno puede experimentar corriendo a todo trote una cuadra, luego va a sentir como los músculos queman tanto que uno no puede levantar la pierna.
Sigo corriendo atento a como responde mi cuerpo, otro escalofrío me invade, corro tratando de relajarme, aunque algo preocupado.
KILOMETRO 33.- Estamos en Surco, una Av. Tremendamente larga, no hay cuando acabe, el ritmo de carrera que estaba llevando ha decaído, al punto de estimar tiempos de mas de 6 minutos. Diviso a una persona que en el camino recibe saludos, lo identifico como el alcalde de San Borja Alberto Tejada, su paso era algo mas lento que el mío, corrí a tras de él un trecho, luego lo paso.
En el camino ya no encuentro los marcadores de kilometraje, o es que estoy tan metido en mi esfuerzo que dejo de verlos, ya no levanto la muñeca para ver el tiempo que tengo corriendo, ahora solo me concentro en correr. Me viene a la mente nuevamente el muro, y algo de aliento me llega, pues, me doy cuenta que lo he superado sin problemas.
KILOMETRO 36.- Nuevamente de regreso a Miraflores, seguimos todo Benavides, Av. Santa Cruz, ya la distancias entre los corredores se mide en cuadras, mientras me acerco al Ovalo Gutiérrez, percibo una persona que se me acerca en forma diagonal, hasta me dio la impresión que estaba a punto de cruzar la calle y para no chocar levanto la mirada, era una señora de edad, se detiene y me dice: “Que fuerte eres, sigue a delante, sigue adelante”, atino a sonreírle y prosigo mi carrera con un poquito de mas fuerza. Vamos falta sólo 6 kilómetros.
KILOMETRO 38.- Ya corremos en la Av. Parque del Sur, por fin la calle de regreso, la última avenida, rumbo a la meta, ya entramos a San Borja, falta pocos kilómetros, pero, son los mas duros, mi ritmo de carrera ha decaído aún mas, el alcalde de San Borja me pasa, yo impotente lo veo alejarse, sigo a mi paso cadencioso, pero, sigo. Ya no focalizo, de vez en cuando levanto la mirada, para divisar algo que diga “llegada”, pero solo veo cuadras distantes
KILOMETRO 40.- Sólo faltan dos kilómetros, ya a los lados de la pista hay bastantes personas observando la carrera, todos alientan, sonrió y sigo con mi tortura, cada paso que doy es un dolor que contener. Al levantar el pie, siento un dolor terrible en la pantorrilla, el musculo se contrae, son calambres que duran hasta que empiezo a bajar esa pierna, pero, mientras, en la otra pierna sucede el mismo calambre con el siguiente paso.
A pesar de estar tan cerca, da ganas de parar y decir “cumplí”, pero, no, trato de darme fuerzas, me concentro y para alejarme del dolor hago cálculos mentales, me digo que para llegar al kilometro 41 faltan 1,000 metros osea mil pasos, empiezo a contar: 1,2,3, …, pierdo el conteo, empiezo de nuevo 1,2,3,…. sigo y no hay cuando acabe este kilometro, es el mas largo de la carrera.
KILOMETRO 41.- Por fin veo el marcador kilometro 41, por fin, a los lados de la pista cada vez veo mas gente, ya falta poco, no conozco a nadie, pero igual me alientan, recibo aplausos, …ya llego… corro y calculo deben faltar algo de 800 pasos, cuento nuevamente, levanto nuevamente la vista y por fin la llegada, ya puedo escuchar los parlantes del animador del evento y la música, veo gran cantidad de gente esperando a los corredores, por fin, …
KILOMETRO 42.- Sigo corriendo o tratando de correr, levanto nuevamente la vista, y diviso a Silvita, en la pista haciéndome señas, recién ahí, recupero algo de fuerzas, y levanto un poco el ritmo, estoy a una cuadra de ella, pero, nunca llego, por fin, me acerco, veo a Rochi, Amalia, Lucho, La Habana y a una amiga saludándome, Hilda, a todos los recorro con la vista, yo lanzo la sonrisa mas dichosa de toda la carrera, todos gritan como si fuera el primero en llegar, como si fuera el ganador de la carrera y es que en verdad, lo soy.
Los paso de largo, faltan unos metros, llego a una curva hacia la izquierda, diviso por fin la meta, a los lados de la pista están las barandas abarrotadas de gente, vienen las tribunas llenas todas, pica, pica, música a todo volumen, levanto la vista y corro mirando la meta, como deseando que esta me jale o como deseando ya estar en ella, todos gritan y aplauden, parece que fuese el primero en llegar, me siento un “CAMPEON”, por fin la meta, solo unos pasos, veo la alfombra de control, y hasta que la cruzo. Llegué , 4 horas 48 minutos 40 segundos. LLEGUE! Y me siento un GANADOR!
GRACIAS A TODOS, POR SU ALIENTO, POR SU SOLIDARIDAD O SOLAMENTE POR DEJARME COMPARTIR ESTA INOLVIDABLE EXPERIENCIA.

POHER.

martes, 9 de junio de 2009

¿Nace un Evo Morales en Perú?

Es sin dudas el mayor responsable de los lamentables hechos ocurridos en Bagua el fin de semana que pasó. Alberto Pizango, Presidente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) jugó un papel nefasto a lo largo de estos largos meses de idas y venidas en los que se debió instalar una mesa de diálogo a fin de evitar lo que lamentablemente pasó.

Pero no. Lamentablemente este dirigente indígena no entiende que una negociación implica que las partes involucradas cedan parte de sus demandas a fin de encontrar un punto que satisfaga a los negociantes. Siempre exigió el diálogo y cada vez que este se instaló decidió retirarse porque se sentaba solamente si había un compromiso de derogar las leyes que supuestamente iban contra los intereses de su Asociación. Llamó a la insurgencia, al levantamiento, a la lucha de los pueblos mientras seguía jugando a ser el revolucionario protector de los pueblos indígenas.

Este hombre engañó a miles de indígenas haciéndoles creer que perderían lo poco que tienen, su tierra; y luego de propiciar la barbarie que derivó del enfrentamiento entre indígenas y policías, solicitó un asilo político al Gobierno de Nicaragua el cual ha sido otorgado. Si, mientras cientos de compatriotas lloran a sus seres queridos muertos, Alberto Pisango ya ha recibido el asilo por la Nicaragua del mismísimo Daniel Ortega, fiel lugarteniente de Hugo Chávez.

¿Qué se viene? No hay que ser un analista político para intuir que el Partido Nacionalista, encabezado por el chavista Ollanta Humala ofrecerá amnistiar a Alberto Pizango y traerlo de vuelta si es que llega al poder. Y cuando llegue será el caudillo que ha de liderar a los pueblos indígenas cual hoy lo hace otro chavista: Evo Morales.

No hay duda que en algunas esferas, la vida de decenas de compatriotas no vale nada. Lo único que importa es el poder político.

martes, 2 de junio de 2009

Romper con los malos hábitos



Les comparto un interesante artículo publicado en el diario Gestión en su sección de Marketing Personal. Seguramente será de mucha utilidad para ustedes.



Romper con los malos hábitos

Cuanta más experiencia de la posición y de la organización a la que pertenece, mas se desarrollan una serie de malos hábitos, refiere Juan Pablo Gajate, socio de Tawa.

A continuación describo algunos (los más frecuentes) y comunes y cómo corregirlos:

No planificar o planificar poco: ¿Usted dedica la primera hora del día a pensar qué debería hacer hoy y cómo enfrentar el trabajo por hacer? Pues evitar esta práctica común, lo mejor es tomarnos unos minutos antes de cerrar el día y planificar qué va a hacer al día siguiente. Créame, revisar lo pendiente y listar las tareas que priorizará no debe tomarle más de diez minutos.

Ser un contestador inmediato: Contestar todo correo electrónico inmediatamente lo recibe no demuestra interés. Muy por el contrario, lo hace ver como poco productivo, inoperante y genera cuestionamientos sobre si en efecto tiene algo más que hacer.

Anteponiendo lo personal a lo laboral: Todos tenemos emergencias, accidentes y temas personales ocasionalmente. Sin embargo, deja mucho que desear y genera una pésima imagen que uno desaparezca toda la tarde porque programó un chequeo médico de rutina o porque su hijo tiene un resfriado. Usted llegue media hora antes toda las mañanas.

No ser puntual a una reunión: No existe peor sensación que sentir que su tiempo no vale. Esa es exactamente la percepción de esperar a alguien que llega tarde, aunque sea cinco minutos, a una reunión. Ello retrasa no solo su inicio, sino también su término y genera que las agendas de los participantes se alteren para el resto del día.

Uno apropiado del humor: El llamado “doble sentido”, tan común en nuestros centros de trabajo, muchas veces, no es bien percibido como tampoco lo es discutir temas políticos, religiosos o excesivamente controversiales. No se trata sólo de confianza, el buen humor es mejor mientras más respetuoso y menos invasivo es.

La presencia personal: Nadie pretende que uno sea un “ícono de la moda” o un “fashionista”. Sin embargo, no existe justificación alguna para estar despeinado, arrugado, sudoroso o desarreglado. Créame que no es un tema de recursos económicos, es un tema de proyectar una adecuada imagen y esto no requiere de corbatas costosas, perfumes franceses o zapatos de marca.
Tomado del diario Gestión de Lima - Perú

viernes, 22 de mayo de 2009

Actuación Día de la Madre

Actuación por el Día de la Madre de los niños de la clase de Párvulos de la Escuela Dominical de la Iglesia Bautista a la que asistimos. Entre los niños del grupo están mi hijo Sebas (el niño de la segunda fila) y mi sobrino Miguelito (el segundo niño de izquierda a derecha en la fila de adelante). Ellos crecen y nosotros... nos gozamos viéndolos crecer (por no decir que nos hacemos viejos).



lunes, 18 de mayo de 2009

¿Dios ama a los que viven en Júpiter?


Habíamos pasado parte de la mañana del sábado anterior al día de la madre en casa de mis papás. Pasado el mediodía, Sebastián y yo regresábamos a casa ambos de muy buen ánimo hasta que pasamos frente a la estación de bomberos ubicado en la avenida La Marina.

- Papá quiero que me lleves a los bomberos.
- Ahora no hijo, tenemos que ir rápido a casa porque yo tengo que ir a la universidad y ya estamos un poco tarde.
- Papá vamos un ratito nada más

Empecé a sentir que el ánimo de Sebas iba cambiando. Su cordial pedido de desviarnos y visitar la estación de bomberos se iba convirtiendo poco a poco en una exigencia de ribetes dictatoriales.

- Si, si, yo quiero ir a los bomberos.
- Yo se que quieres ir a los bomberos, pero entiende que yo no te puedo llevar hoy porque tengo un examen en la universidad.

Sebas entró en un profundo silencio. Esos silencios que te hacen pensar que algo te va a decir. Sabía que en su cabeza, el pequeño que me sigue tramaba un contraataque.

- Papá, ¿Dios ama a las personas que viven en Júpiter?

¿Qué? Pero, que capacidad tiene este chibolo para sacarte de cuadro. Supuse de inmediato que detrás de esa pregunta completamente ajena a nuestra discusión inicial tenía un propósito completamente claro en la mente de Sebas. Supuse también que no era el mejor momento de hablar de la vida en otros planetas pues conociendo a mi copiloto de turno, me expondría a un largo interrogatorio. Lo mejor en ese momento era darle una respuesta rápida y que no permita más repreguntas.

- Si hijo, Dios ama también a las personas que viven en Júpiter.
- Entonces por no llevarme a los bomberos me voy a ir a vivir a Júpiter.

Lo sabía. Esa pregunta traía un “pequeño castigo para papá”.

Pero esta vez creo que a mi buen Sebastián el tiro le salió por la culata pues luego de la carcajada de rigor entré en razón y pude darle una interpretación a la sentencia lanzada por él. Pensé que Sebastián quería hacerme sentir mal diciéndome que se iría a vivir a Júpiter, pero antes de eso hubo algo que a él le preocupaba: ¿Dios también ama a los que viven en Júpiter? Cuando le dije que sí, no lo dudó y dijo lo que dijo. Y ¿si le hubiese dicho que no? Estoy seguro que no habría dicho lo mismo.

Me emocionó saber que para él, el poder gozar del amor de Dios es indispensable y que es algo a lo que ya empieza a darle un valor. Es lo que quiero; que él entienda que sin el amor de Dios no somos nada y que todo lo que somos y lo que podemos tener es una muestra del amor de Dios para nuestras vidas.

Fue sin dudas un buen momento para darle gracias a Dios porque son los pequeños frutos que empiezo a ver en la vida de Sebastián, y porque empieza a crecer en los caminos de Dios.
Es mi deseo que siempre tenga claro que esté donde esté, que vaya a donde vaya, el amor de Dios estará a su lado. Así sea en Júpiter.

sábado, 25 de abril de 2009

Carta a Hilaria Supa


Carta abierta a la Señora Congresista del Perú Hilaria Supa



Lima, 25 de Abril de 2009


Sra. Hilaria Supa Huamán
Congresista de la Repúbica del Perú
Presente.-


De mi mayor consideración:

Como es de su conocimiento el día 23 de Abril del presente año, el diario Correo publicó en primera plana parte de los apuntes personales que usted venía escribiendo durante un debate sobre la situación de terror que se vive en el VRAE; apuntes en los que se puede observar graves errores ortográficos y de redacción por lo que el diario Correo indica que “Urge COQUITO…” para usted.

Debo decirle Señora Congresista que quien le escribe es un estudiante de ingeniería industrial que rechaza en su totalidad esta muestra de intolerancia que constituye una grave agresión hacia su persona, por lo que desea en estas líneas expresarle su solidaridad en este momento difícil para usted.

Señora Congresista, debido a esta noticia pude informarme un poco sobre quién es usted. Puede encontrar que usted antes de ser congresista trabajó como empleada del hogar en Cusco, Arequipa y en Lima. Conocí también que el idioma quechua es su lengua materna y que fue analfabeta hasta que aprendió a escribir y leer el castellano a los 22 años allá por el año 1982. Se que trabajó muchos años en el campo en su natal Huallaccocha-Anta-Cuzco en donde fue una víctima más del poco alcance del Gobierno del Perú en todos los sentidos. Ahora se también que fue usted una de las primeras mujeres que alzó su voz en protesta por las esterilizaciones forzosas que se dieron en la década del 90 y que por esto consiguió un número importantes de personas que le dieron su voto para llegar al Congreso de la República.

Señora Supa, quiero decirle también que no comulgo con las ideas del Partido Nacionalista al que usted representa en el Congreso ni con las continuas muestras de intolerancia política que su partido ha demostrado en lo que va del Gobierno Aprista, pero debo decirle que sentí una gran satisfacción por saber que usted, con sus errores ortográficos e imperfecta redacción dio a todo nuestro país una muestra de su interés por la situación en el VRAE, cuando seguramente en el mismo momento en que usted tomaba nota del debate algunos colegas suyos se encontraban leyendo revistas, o hablando por teléfono, o durmiendo, y hasta algunos ni siquiera estaban en el lugar.

Señora Congresista, finalmente debo decirle que usted no me representa en el Congreso de la República pues yo no voté por usted. Usted representa a un gran grupo de quechua hablantes que esperan que pueda hacer algo para que la educación y el progreso lleguen a los lugares a donde nunca llegó el Estado Peruano, por lo que la exhorto a no desmayar en sus intentos de que esto suceda algún día.

Le expreso finalmente mis sentimientos de consideración y estima personal.

Atentamente


Gustavo Rodríguez Huapaya
DNI. 257*******



N.R. Esta carta fue enviada a la direcció e-mail de la Congresista Hilaria Supa

viernes, 17 de abril de 2009

¿El Coyote atrapó al Correcaminos?


Hay personajes de la televisión con cuyas historias crecimos y nos divertimos cuando éramos pequeños. Es más, hoy en día seguimos disfrutando las locas historias de nuestros personajes de toda la vida gracias a la televisión por cable. Muchas de esas historias tienen el mismo final.

¿Se imaginan al malvado Gato Silvestre comiéndose por fin al canario Piolín? o ¿al Gato Tom venciendo al cargosísimo Ratón Jerry? Yo no (Siempre recuerdo la bronca que le tenía mi hermano Miguel al Ratón Jerry).
¿Conciben un capítulo en que el gruñón Gargamel y su malvado gato Asrael se comen a los latosos Pitufos? Yo tampoco.
¿Cómo imaginarse a la Gata Loca consiguiendo robarle el corazón al ratón Ignacio? Imposible.
¿Será que algún día el Coyote atrape al Correcaminos? Yo pensabe que no pero... Sí. Creo.

Aunque ustedes no lo crean circula en Internet un video en el que contra todo pronóstico el Coyote atrapa al Correcaminos. En realidad, no se sabe a ciencia cierta el origen del video pero se dice que un millonario japonés pagó una fuerte suma de dinero por ver lo que durante muchos años no pudimos. Se dice también que es la misma Warner Bros quien creó este video y circula un rumor que no es verdad, sino que un croata es el autor del mismo.

Bueno, lo cierto es que el video está. No me agrada la idea de que el Coyote haya atrapado a su presa deseada toda la vida. Es como matar una serie que disfrutamos durante muchos años, así que aquí les presento el video donde "acaba" la historia con el Correcaminos siendo devorado por el Coyote. Pero, para alegría de los que no queremos ver morir la serie, les dejo el video original, con lo que queda demostrado que el primero es una "edición falsa" y que no necesariamente es el final de estos divertidos dibujos animados.

Video con el final "trucado" (note la pésima musicalización)


Video original del mismo capítulo

martes, 7 de abril de 2009

Sentencia a Alberto Fujimori


Para escribir sobre este tema hay que dejar de lado apasionamientos y cualquier sentimiento de parcialidad, y me comprometo a hacerlo. Digo esto porque aquellos que me conocen de cerca saben mi posición respecto a los gobiernos de Alberto Fujimori. El haber vivido la mitad del tiempo de su mandato viajando por muchos rincones del Perú me permitieron ser testigo presencial del alcance del gobierno del Ingeniero Fujimori.

Hoy, Alberto Fujimori Fujimori recibió una sentencia a 25 años de prisión por haber sido hallado culpable de delitos de lesa humanidad por los crímenes cometidos en los eventos de Barrios Altos y La Cantuta. Una sentencia que muchos celebran y muchos otros lamentan. Mi posición es que más allá de celebraciones o lamentaciones la justicia peruana ha dictado sentencia y hay que aceptarla. Me declaro un demócrata y por ende me someto a toda forma de justicia que hay en nuestro querido Perú.

Desde mi punto de vista, es un error decir que por todo lo bueno que hizo Fujimori (que creo que fue muchísimo y por lo que me considero un afanoso defensor de la buena obra de Fujimori) debió recibir un trato especial y que aquellas buenas acciones debieron ser consideradas para darle una pena más blanda. Creo que no es así. Si la justicia ha determinado su culpabilidad, más allá de que a ciencia cierta no hay una prueba contundente su autoría mediata de los crímenes por los que se le condena, el señor Fujimori ahora ya es culpable de los cargos por los que fue condenado.

Acepto la sentencia contra Fujimori pero expreso mi desacuerdo total con la misma. Es una sentencia que se ha basado en conjeturas y suposiciones y no en pruebas claras e indicios contundentes. Nuevamente, hay que dejar de lado apasionamientos y subjetividades, y no recuerdo haber escuchado ninguna prueba contundente sobre las acusaciones a Fuimori. Definitivamente ha existido una presión mediática y de parte de los organismos de derechos humanos tan fuerte que estoy convencido que la extensa sentencia estaba cantada desde hace varios días. Pero ya está. Fujimori ha sido condenado y hay que aceptarlo. Ha hecho uso de su derecho a solicitar la nulidad de la sentencia y esto pasará a una nueva instancia que se encargará de aceptar o rechazar su solicitud.

Para terminar quiero decir dos cosas más: Primero que la condena de 25 años de cárcel para un hombre de 73 años es similar a una cadena perpetua, pues no es lo mismo condenar a un hombre de 40 años a 25 años de cárcel que a un hombre de 73, y siendo que es similar a una cadena perpetua me pregunto: ¿Merece Alberto Fujimori una condena similar a la que ha recibido Abimael Guzmán, responsable de la muerte de 25,000 compatriotas nuestros? Y en segundo lugar, que la sentencia contiene una afirmación injusta al indicar que los estudiantes muertos en La Cantuta no eran terroristas. Rechazo la barbaridad cometida contra dichos estudiantes, pero todos sabemos que la Universidad de La Cantuta era un bastión de Sendero Luminoso y que el SIN sabía la relación de esos estudiantes con el terrorismo, pero lamentablemente esta sentencia demuestra la presión de los organismos de derechos humanos; esos organismos que hoy limpian de esta forma el recuerdo de esos estudiantes pero que en la época más difícil del país, cuando los muertos por terrorismo eran noticia de todos los días, estaban metidos debajo de una mesa.

Ya está. Es un tema tan complejo y que despierta tantas pasiones, que les agradeceré a aquellas personas que tengan a bien comentar esta entrada su mejor esfuerzo de tolerancia y sentido democrático respecto a las opiniones vertidas en esta nota.

Un abrazo a todos

Un sábado fuera de casa

Empezamos el sábado 05 de marzo con una visita a la planta de Scania del Perú (mi nuevo trabajo). Desde luego el más emocionado fue Sebas quien quedó impresionado con el tamaño de los camiones y buses (no me lo imagino si ve los camiones mineros).


Sebas, Angélica y Angélica Rosalía


Sebastián y Angélica Rosalía en un camión 124G


Sebastián se subió a un camión y quedó emocionadísimo.


Luego de la visita a la planta de Scania, avanzamos un par de kilómetros más y llegamos al Parque Zoológico de Huachipa. Está muy bonito el zoológico, les recomiendo visitarlo.

Sebas estuvo impresionado en la exposición jurásica.


Angélica Rosalía felíz paseando en el trencito en la zona de juegos.

Hicimos la vuelta en el tren del zoológico a insistencia de Sebas.

Con mis enanos. ¡Estos pequeños me hacen muy felíz!