domingo, 31 de agosto de 2008

Mi vida ¿sin ellos?


Una de las cosas que más me gustan de mi actual trabajo es la oportunidad de conocer a muchas personas a través del servicio que les brindo. Este contacto (definitivamente involuntario) en algunos casos, ha permitido formar relaciones que van más allá del simple intercambio de comunicaciones en torno al servicio que buscan nuestros clientes y que nosotros le brindamos. Esta experiencia me ha permitido establecer relaciones amicales con más de un cliente, lo que nos permite conversar algunas temas que van más allá de lo estrictamente relacionado al servicio que les doy.

Es el caso de un cliente que reside en una ciudad en el interior del país. Para él, el hecho de residir en un departamento de la sierra en el que no tenemos presencia comercial ni técnica, se convirtió en una preocupación que de buena forma pudimos solucionar con un buen sistema de comunicación. Esto nos permitió conocernos un poco más, conversar de temas comunes a ambos (yo anteriormente trabajé en la mina en la que él trabaja), e incluso a conversar sobre nuestras familias.

El estuvo hace un par de días en mi oficina en Lima trayendo su vehículo para un servicio de mantenimiento. Me alegró verlo después de bastante tiempo del que no supe nada de él, lo cual desde luego de alguna forma me tranquilizaba pues era un indicio de que todo iba bien con su automóvil. Lamentablemente no todo bien con él. A continuación les cuento lo que pasó con él:

Traía una camisa negra, y al saludarlo lo vi un poco desanimado o cansado, no lo sabía con exactitud. Supuse que era por lo que le habría significado el manejar su auto en un viaje interprovincial (por experiencia se que no es nada agradable. Al menos para mí).

- ¿Qué es de tu vida compadre?¿Cómo te va con el auto?
- Allí, más o menos. No lo he estado usando mucho.
- Y ¿eso?¿Te ha estado fallando?
- No. He tenido allí unos temas con la familia, después te voy a contar.

No se porqué razón supuse inmediatamente que tal vez había tenido un problema con su mujer. Ya una vez había tenido un caso complicado en que una pareja de esposos que se habían separado. Uno se quedó con la llave del auto, y el otro con el auto; terminó el año de garantía y el auto no tenía ni 1,000 kilómetros de recorrido.

Volviendo al tema, me pidió que salgamos de mi oficina para conversar del tema. Ya estando fuera me contó una noticia que me dejó paralizado:

- ¿Recuerdas a mi hijita, la menorcita?
- Claro, la de 3 añitos. Trajiste a las dos la vez pasada ¿Le pasó algo?
- Si viejo. Falleció.

Un silencio total inundó mi alrededor ¿Cuál es la manera correcta de reaccionar en esa situación? No se porqué, lo primero que hice fue maldecir:

- ¡Maldita sea viejo!
- Si compadre, no sabes todo lo que he sufrido.
- Lo siento mucho compadre. (Lo abracé)

Ya pueden darse cuenta, que la relación con este tipo no es una relación “normal” entre un cliente y un proveedor de servicios. Parece más una relación de buenos amigos. O ¿no?
Luego de mi terrenal primera reacción ante tan nefasto y doloroso momento, vi que era un buen momento para poner en práctica aquel proverbio bíblico que dice: “En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia”. Y a pesar que este amigo mío ya llevaba ese dolor desde el mes de marzo, aún estaba angustiado. Traté de confortarlo con mi humilde punto de ver las cosas. Soy conciente que es muy difícil suponer como se puede sentir una persona en una situación así, pues uno debería haberlo vivido para realmente saberlo.

Tuvimos una conversación de varios minutos. Le hablé de Dios, de que los hijos son encargos que Dios nos da y que no son nuestros. Luego de platicar con él sentí una satisfacción personal pues creo que en algo pude ayudarlo con su acongojado espíritu. Me agradeció dedicarle un tiempo y luego de eso, me pidió acompañarlo a su auto. Había tenido el gesto de traerme desde Cajamarca varios productos típicos de ese lugar: sus famosas rosquitas, un pote de manjarblanco, una barra de queso mantecoso y unas galletas de leche.

- ¡Hey viejo! No deberías molestarte.
- Nada Gustavito. Asi trato yo a mis amigos.

Al acercarme al carro vi a su hijita mayor y para sorpresa mía, a su esposa cargando un bebé de pocos meses. Era su tercer hijo. Un varoncito. Me alegré y los felicité. Le di gracias a Dios por darles ese regalo, pues a pesar que la llegada de aquel bebé de ninguna manera ha quitado el dolor por la partida de su pequeña hija, desde luego atenúa semejante dolor, y es un motor más para que tome fuerzas y pueda salir adelante.

Fue difícil dejar de pensar en la situación por la que tuvo que atravesar este amigo. Es imposible no imaginar que una desgracia como la que le pasó le pueda pasar a cualquiera, lo cual desde luego también me incluye. Su pequeña hija tuvo un fuerte dolor de estómago por lo que la llevaron al hospital, en donde le dieron unas pastillas y le ordenaron descansar en casa. El médico no realizó un minucioso análisis del caso de la pequeña, quien nuevamente tuvo que ser llevada al hospital en donde finalmente falleció. Había tenido una infección intestinal que derivó en una septicemia y complicó todo en su pequeño cuerpo. Si; negligencia médica que le dicen.

Después de eso ¿qué te queda? ¿Qué mas puedes hacer sino en pensar en tus hijos, en la gente que amas?. No pude evitar que mi mente vuele y me imagine en una situación así de dolorosa. Me vi en una situación que me aterró y concluí que es imposible estar preparado para la muerte de un hijo. Y cuando eso pasa; ¿Dónde quedan los recuerdos? ¿Cómo se hace para no ver en cada detalle la imagen del hijo que no está? ¿Dónde quedan los momentos felices, las lágrimas derramadas, los abrazos y besos compartidos? Alguna vez escuché decir a alguien que la vida está diseñada para que los hijos vean morir a los padres y no al revés; esto tal vez es cierto, no lo sé, pero Dios tiene un propósito para cada una de las cosas que nos pasan.

He vivido tantas experiencias con mis pequeños hijos, seguramente estas no son nada con lo que me falta vivir con ellos, pero tengo tantas imágenes y momentos grabadas en mi mente y en mi corazón, que no sabría decir como reaccionaría ante una situación tan complicada. A ambos los he visto nacer, ambos me han hecho llorar de emoción y de preocupación, hemos reído tanto, me han hecho renegar, me hacen cada día más viejo con sus inocentes ocurrencias, son tantas cosas que no puedo imaginarme la vida sin ellos.
Esta ha sido una lección más para aprovechar el tiempo que Dios me permite disfrutar de ellos. Hoy ellos están a mi lado, me hacen feliz, pero es aterrador el solo hecho de pensar que podrían no estar en el momento menos esperado. Eso es una buena razón para hacer un firme propósito de aprovechar al máximo mi vida con ellos.

En verdad, me es imposible hacerme la idea de una vida sin ellos.

lunes, 25 de agosto de 2008

Lo que nos dejó Beijing 2008


Acabaron las Olimpiadas Beijing 2008 y para bien de los que nos gusta ver (no necesariamente practicar) el deporte, este año tuvimos la posibilidad de apreciar algunas competencias por televisión y también por Terra TV. Dicen que han sido las ceremonias más espectaculares de la historia de las olimpiadas y no debería sorprendernos, sobretodo considerando que fue China el país organizador. ¿Cuándo dejarán los chinos de sorprender al mundo con las cosas que hacen? No lo sabemos.

Personalmente las pruebas que más me gustan ver son los partidos de futbol y voley. Esta vez por la participación del peruano Peter López vi varios combates de tae Kwon Do. También me gusta ver la natación y las pruebas de velocidad. Increible ¿no? Prepararse al máximo durante 4 años para una prueba que dura menos de 10 segundos. Eso es lo especial de los Juegos Olímpicos, que todos los que participan dan de si lo mejor por alcanzar una ansiada medalla.

En estos Juegos Olímpicos hubo muchos deportistas de los que podemos sacar una lección, sea por lo bueno o por lo malo que hemos podido apreciar. A continuación mi lista de personajes que lucieron y deslucieron en Beijing 2008:

Los hombres récord: Definitivamente, desde mi punto de vista, Michael Phelps y Usain Bolt han sido los personajes más exitosos de estas olimpiadas.
Phelps con sus ocho medallas de oro se convirtió en el deportista más exitoso de la historia de los juegos olímpicos. Hasta antes de él, nadie había alcanzado el mismo número de medallas de oro en una misma olimpiada.
Bolt, es el nuevo rey del velocismo. Nuevo record mundial en los 100 y 200 metros planos y en la carrera de postas 4x100. Aún es un sub-23 y ya es el hombre más veloz del mundo. Una vez más nos preguntamos: ¿Hasta donde llegará el hombre?

Si te haces fama… No te eches a la cama: Maurren Higa Maggi, brasileña de 32 años, ganadora de la medalla de oro en el salto largo. Para mí, todo un ejemplo de lucha toda vez que en el año 2003, en los juegos panamericanos de aquel año, dio positivo en un control antidopaje por lo que fue suspendida por dos años de toda competición. Ella no se quedó allí derrotada por sus propios errores, sino que por el contrario se levantó y desagravió su nombre, el de su familia y el de su país y volvió a estos Juegos para ganar el oro. Desde luego, sin “ayudín”.

¡A mí con discapacidades!: La discapacidad física no fue ningún impedimento para la sudafricana Natalie Du Toit, quien participó con una sola pierna en la maratón de 10 km aguas abiertas, convirtiéndose así en la primera deportista discapacitada en JJOO y en un gran ejemplo de vida y de que las adversidades están para vencerlas y no para dejarse vencer por ellas. Ella acabó en el puesto 16, pero desde luego es una ganadora como ninguna.

Si tu eres joven aún, joven aún, joven aún: Dara Torres se convirtió en la nadadora de mayor edad que logra conseguir una medalla olímpica. La guapísima norteamericana, a sus 41 años consiguió la medalla de plata en relevos 4x100 libres. Un ejemplo que la edad no es un impedimento para alcanzar los sueños. Después de haber participado en anteriores olimpiadas, en Atenas 2004 sólo participó como comentarista deportiva para una cadena de televisión, pero este año volvió con fuerza y subió al podio de los vencedores.

Estoy tan enamorado de mi país: Peter López es el peruano que estuvo más cerca de alcanzar una medalla en la disciplina del Tae Kwon Do. Este muchacho es de origen peruano pero nacido en Estados Unidos, país por el que ha competido varios años llegando a ser campeón mundial juvenil en 1998 y sub-campeón mundial en el 2001. Pero esta vez, sintiéndose seguro de alcanzar una medalla decidió intentar darnos esa alegría a los peruanos, y pudiendo participar por su país de nacimiento (EEUU) decidió participar con nuestros colores. Ya conocemos la historia: quedó entre los 5 mejores del mundo y no alcanzó la medalla de bronce, pero desde luego es un ejemplo de amor a nuestro país. Como anécdota les cuento que puse un comentario en su blog personal luego de no alcanzar la medalla, y el diario El Comercio publicó mi comentario. Sinceramente sentí pena por él. Pueden visitar su blog http://peterlopez08.blogspot.com/


Hasta aquí he nombrado a deportistas que capturaron mi atención por sus logros en estos Juegos Olímpicos. Pero también quiero mencionar a dos deportistas que son el ejemplo de lo que no se debe hacer:

Ara Abrahamson: Es un sueco que participó en la disciplina de lucha greco romana. El se había preparado para ganar la medalla de oro y estaba seguro que lo lograría. Al parecer nadie le dijo que otros deportistas se habían preparado para alcanzar lo mismo que él quería. La historia es que no pudo ganar la medalla de oro y subió al podio para recibir su medalla de bronce. Su falta de caballerosidad deportiva hizo que en plena ceremonia de premiación se saque la medalla de bronce y la deje tirada en el piso por considerar que ese no era su objetivo. El COI lo despojó de su medalla por su falta de respeto y de espíritu deportivo.

Angel Matos: Es un robusto deportista cubano de la disciplina del Tae Kwon Do que perdió un combate por decisión del juez principal. La decisión y la frustración lo ofuscó tanto que no dudó en lanzar una mortera patada contra la cabeza del referí del encuentro quien tuvo que sacar a relucir sus felinos reflejos y pudo, literalmente, salvar su cabeza de semejante patada del representante de la tierra de Fidel. Este anti-deportista junto a su también encolerizado entrenador han sido suspendidos de por vida por semejante conducta que no hace más que manchar el espíritu de los Juegos Olímpicos.

Bueno, se acabaron las Olimpiadas y creo que esta vez los Juegos nos han tenido más expectantes que los de Atenas 2004 que no fueron transmitidos y pasaron casi desapercibidos. Acabaron los Juegos y surgen algunas preguntas ¿Nos seguiremos sorprendiendo en Londres 2012?¿Algún día el hombre bajará la barrera de los 9 segundos en los 100 metros planos?¿Llegarán algún día los Juegos Olímpicos con cero casos de dopaje?¿Cuándo un peruano se volverá a colgar una presea olímpica?¿Alguno de nuestros hijos verá caer la marca de 8 medallas de oro alcanzada por Michael Phelps? Yo creo que a estas alturas ya nada debería sorprendernos.

Pregunta para los lectores: ¿Quién crees que fue el personaje más representativo de estos Juegos Olímpicos? Déjamelo saber en un comentario.

Hasta la próxima.

lunes, 11 de agosto de 2008

Vacaciones Agosto 2008

LA MAGIA DEL CIRCO
Nooo, no me he cachueleado de Timoteo. Empezamos las vacaciones visitando el Circo de Timoteo, a solicitud y ruego de nuestro querido Sebas. El no entiende que que es el Circo de Mongolia ni La Tarumba. Para él, el circo esta vez fue sinónimo de Timoteo.

VIAJE A SALINAS - GUAYAQUIL
Con mi esposita en el Malecón 2000 en la ciudad de Guayaquil. La verdad quedé sorprendido pues en realidad no pensé que esta ciudad era tan moderna. Me gustó.
Esta foto fue una noche en Salinas, un balneario muy moderno y tranquilo, ideal para descansar. Quisimos que salga la ciudad de noche, pero... la cámara no ayudó.
Foto en la piscina del Hotel Barceló en Salinas - Ecuador.

Díganme si esto no es vida, jajaja. (Gracias por la foto Angelita).


PASEANDO A SEBAS Y A ANGELICA ROSALIA

¿Quién diría? Mi "pequeña preciosa" ya disfruta de los juegos mecánicos.

Sebastián y Angélica Rosalía en Coney Park.

Lo que mas disfrutó Sebas en sus vacaciones. Visitar el "trabajo de papito". Lo llevé de visita al local de Braillard en Miraflores. Desde ese día, no hay día que no me recuerde la visita.


jueves, 31 de julio de 2008

Orgullosos de ser peruanos

Una encuesta a nivel nacional realizada en el mes de Julio reveló que el 91% de los peruanos se sienten orgullosos de su país y no cambiarían de nacionalidad, y no es para menos. Últimamente es común escuchar a otras personas decir que el Perú está cambiando, que estamos mejor que hace algunos años y que su expectativa es que el país esté mejor en un futuro cercano.

Hay cosas buenas que están sucediendo en nuestro país y también está el hecho de que varios peruanos brillan por luz propia en el extranjero: Macchu Picchu es una de las nuevas 7 maravillas del mundo, la cocina peruana ahora es considerada una de las mejores del mundo, nuestras exportaciones no dejan de crecer año a año, tenemos una de las economías más sólidas de la región con una de las tasas de inflación más baja de América. Las cumbres internacionales (ALC-UE y APEC) y los tratados de libre comercio (TLC`s) firmados con EEUU y Canadá han puesto al Perú ante los ojos del mundo entero. A eso podemos sumarle el éxito personal de algunos peruanos, como el de Juan Diego Flores en la ópera mundial, el triunfo en los deportes de Luis Horna en dobles del Roland Garros y nuestra gran Sofía Mulanovich, el oncólogo peruano Elmer Huerta (ancashino de nacimiento) nombrado Presidente de la Sociedad Americana de Cáncer de los Estados Unidos, nuestro siempre distinguido Mario Vargas Llosa es uno de los cien mas grandes intelectuales vivos que influyen en el mundo (de la lista solo son cinco latinoamericanos), y recientemente los hermano Deysi y Jorge Cori Tello fueron campeones mundiales de ajedrez a nivel escolar en sus categorías (Sub-15 y Sub-13 respectivamente).

A eso podemos sumarle cosas que pasan en nuestro ámbito local, como por ejemplo la modernización de nuestra ciudad, el boom inmobiliario, la riqueza minera y sus récords de producción y exportaciones que coinciden con el buen precio de los metales en los mercados internacionales, el acceso a créditos de consumo de miles de personas, la reducción de la pobreza, el número de turistas que nos visitan día a día y paro de contar...

En estos días de fiestas patrias he podido presenciar en el rostro de mis conciudadanos un aire de tranquilidad que tal vez desde hace muchos años no se podía ver. Pasé por la cuadra 1 de la Av. Pardo en Miraflores luego de un paseo familiar con mi esposa y mis hijos y vi una feria artesanal llena de turistas y ciudadanos locales de a pie que compraban artesanías a un grupo grande de artesanos ubicados lo largo de toda esa cuadra, y pensé que esto está mejorando, que hay una mejor calidad de vida que hace algunos años. Sentí que el “Felices Fiestas Patrias” paso de ser acompañado de resignación y desesperanza a venir cargado de buenos deseos y gran expectativa hacia el futuro.

Creo que todo esto se da en un contexto en el que el mismo peruano hace que el país mejore; y lo hace con su trabajo, con su esfuerzo, con sus ganas de que cada día sea mejor, con sus inagotables deseos de superación. El peruano está dejando de ser el tipo desesperanzado, sin deseos de mejora, aquel a quien el día a día, las malas noticias y las circunstancias lo vencían, y ha pasado a ser un luchador, un tipo que trabaja con ganas, que desea superarse. Lo veo en el rostro de mis compañeros de trabajo, de mis amigos de la universidad, en mis familiares, en mis vecinos. El Perú está cambiando y lo está haciendo por el esfuerzo de su propia gente.

Es cierto que hay muchas cosas que deben cambiar aún. Está latente el tema de la inclusión social y que los buenos índices económicos tengan una repercusión en los sectores más pobres y alejados del país. Aún falta que nuestra clase política deje de ser tan paupérrima y mediocre y que una nueva generación de políticos jóvenes antepongan los intereses del país a sus propios intereses. Aún faltan leyes que beneficien más a los trabajadores que a los empresarios, y que los mismos dirigentes sindicalistas aprendan a vivir en democracia y no jalar el carro en el sentido contrario. Hay que trabajar aún con la delincuencia, con el desempleo, con el alza de los precios, y sobretodo mejorar los niveles de educación que es la base del progreso de los pueblos. Seguramente faltan más temas por desarrollar y cambiar en la vida de los peruanos, pero ahora el panorama no es tan desalentador como antaño.

Mi conclusión es que no debemos conformarnos y bajar los brazos. El futuro de nuestro país está en nuestras propias manos, en las ganas con la que salimos día a día a trabajar o hacia nuestro centro de estudios, en el beso que damos a nuestros hijos día a día, en el respeto a nuestras parejas, en nuestra buena educación, en el lugar que damos a Dios en nuestros corazones. El Perú está cambiando para bien, y no debemos dejar que nada ni nadie lo detenga, porque allí está el buen futuro para nuestros hijos, para los que vienen después de nosotros. No nos cansemos de dar nuestro mejor esfuerzo para conseguir que nuestro país crezca en todos los aspectos, todos debemos encaminar al país en el camino hacia el desarrollo con igualdad para todos los peruanos.

Pasaron estas Fiestas Patrias 2008 pero con lo que vivo y percibo en el rostro de los peruanos, me atrevo a decir que siempre será un buen momento para gritar: QUE VIVA EL PERU.

lunes, 28 de julio de 2008

Feliz Aniversario, papás.


Queridos mamá y papá:

Hoy que es el día de su aniversario, quiero a través de estas líneas expresarles mi enorme alegría y felicidad de verlos juntos luego de su largo camino de 42 años unidos en matrimonio.

Siempre me he preguntado cómo personas tan distintas como ustedes, han logrado permanecer juntos en el inacabable camino de la vida y se muy bien que la verdadera causa es el amor que ambos se tienen. He sido testigo de sus muchísimos tiempos de alegría juntos y también de sus momentos de dificultad, y todas estas circunstancias vividas me han hecho concluir que irremediablemente se aman y están predestinados a vivir juntos toda su vida.

Como hijo suyo, espero haber correspondido a las expectativas que a lo largo de mis 34 años de vida ustedes han tenido de mí. Supongo que al igual que yo con mis hijos, ustedes tuvieron muchos sueños y buenos deseos para mí desde que fui un pequeño niño, y seguramente estos fueron los mejores. Seguramente también esa es la razón por la que he sido testigo de su incesante esfuerzo y trabajo por sacar adelante nuestros futuros y garantizarnos las mejores oportunidades a su alcance tanto para mí como para mis hermanos. Ojala que lo que he vivido hasta aquí les de satisfacción y un sentimiento de conformidad respecto a los sueños que siempre han tenido para conmigo.

Queridos mamá y papá, creo que relaciones como la suya que permanecen en el tiempo a pesar de las dificultades y vicisitudes, son las que desagravian el matrimonio, y nos hacen ver que el verdadero amor dura toda la vida. Les deseo muchos más aniversarios juntos. Hoy pienso que si han vivido ya 42 años juntos, el destino para ustedes es vivir así por el resto de sus vidas, disfrutando y hasta soportando su tiempo juntos.

Que Dios los bendiga. Se que El es el principal artífice de su relación y el único que debe tener toda la gloria y nuestro agradecimiento por lo que representan en nuestra vidas.

En nombre de mi esposa, mis hijos y en el mío propio les deseo mucha felicidad y dicha para su futuro juntos.

Feliz aniversario papás.

martes, 8 de julio de 2008

¡No te vayas Chavo!


Lo veo allí sentado frente a sus entrevistadores, hecho todo un ancianito y no dejo de ver al Chavo del Ocho. Lo veo y siento que lo quiero mucho, que es aquel niñito que me hacía reír cuando era yo también un niño, pero que el paso del tiempo lo convirtió en un viejito. No se que tiene este hombre de metro sesenta que refleja tanta paz, tiene un no se qué que lo hace diferente a otras personas.

No puedo evitar pensar que es el Chavo pero ya viejito; que aquel niñito ingenuo, torpe e inocente se hizo anciano en menos tiempo que lo que normalmente le toma a una persona. Su mirada tierna, su voz que derrama una tranquilidad única, sus respuestas graciosas e ingenuas no hacen más que traer a mi mente aquellos años hermosos en los que el Chavo del Ocho fue el pequeño amigo que me hacía feliz cada tarde frente a nuestro viejo televisor en blanco y negro. Recuerdo muchísimas tardes junto a mis hermanos Leslie y Miguel siendo felices en nuestro cálido piso de madera de Atahualpa 425 ante cada ocurrencia e ingenuidad de aquel pequeño de pantalones cortos y polo sucio a rayas. ¿Porqué lo queríamos tanto? ¿Qué tenía ese niño que se hacía querer tanto?.

Recuerdo haber llorado cuando decidió irse de la vecindad porque todos lo acusaban de ser un ladrón. ¡Qué cólera! ¡Qué impotencia! No podía hacer nada por el pequeño Chavo del Ocho. Recuerdo haber llorado pero de felicidad cuando el Señor Barriga le dijo que lo llevaba a Acapulco después que todos ya se habían ido. Su alegría era mi alegría. Ver su carita de felicidad porque también iría al viaje me hacía muy feliz. Recuerdo la rabia que sentía cuando el cachetes de marrana flaca sacaba sus juguetes nuevos y provocaba la envidia del pobre Chavito. Me alegraba tanto cuando le daba sus trompadas al cachetón ese.

Recuerdo haber soñado cuando yo era niño, que entraba a su barril y había un túnel en el que podíamos jugar. Yo creía que dentro de ese viejo barril el pobre Chavo del Ocho tenía sus juguetes y una cama donde dormía. Creía también que el Chavo del Ocho tenía varias mudas de ropa pero que todas eran iguales, ¿sería porque no quería creer que era tan pobre y sufrido? ¿Cómo era posible que un pequeño tan bueno pudiera sufrir tanto? Cada vez que veía sonreír al Chavo del Ocho, literalmente yo estaba feliz.

Hoy ya no es un niñito. Ya se hizo viejito y vino al Perú a despedirse de todos los niños ahora grandes, padres de familia, jóvenes, adolescentes y hasta niños que fuimos alguna vez felices con todas sus ocurrencias. Por eso es que al verlo allí sentado, con el rostro arrugado, con su espíritu humilde de siempre, no puedo evitar un sentimiento especial hacia él, literalmente siento que lo quiero. ¡Que extraño! ¿no?. Dan ganas de acercarse y darle un abrazo, un beso, decirle que se le quiere. No se que tiene el Chavo del Ocho, que aún viejito hace que despierten tan bellos sentimientos hacia el.

Hay escenas memorables del Chavo del Ocho. ¿Cómo olvidarse de “Vuelve el perro arrepentido, con su mirada tan tierna, con el hocico partido, con rabo entre las piernas”? Ver al Chavo del Ocho recitar el Perro Arrepentido en la fiesta de la buena vecindad era realmente divertido; como era divertido ver al Chavito vendiendo sus aguas frescas con agua de lluvia (tenía de Jamaica, limón y tamarindo). Disfrutaba cuando el Chavo del Ocho aprendía a “guitar la tocarra” con Ron Damón. Me reía sin parar cuando se quedó a dormir en la casa de Quico y haciéndose el sonámbulo se terminaba llevando la bolsa de pan. Talvez la escena que mas me hizo reír fue cuando gritó “Otro gato” en casa de la Bruja del 71.¡Qué feliz me hizo el Chavo del Ocho! Por eso lo quiero, por eso verlo viejito me hace feliz. Saber que está vivo, que no ha muerto, que aún de viejo hace reír a multitudes. Ojalá nunca se muera el Chavo del Ocho.

Hoy a mis 34 años me confieso hincha a muerte del Chavo del Ocho. Recuerdo que allá por el año 98 se me dio por decir una frase cada vez que podía: “El Chavo, el Chorri, y El Chino son lo máximo”. Y es que siempre quise al Chavo del Ocho.

¿Cómo es que teniendo más de 30 años en nuestra pantalla de televisión al Chavo del Ocho, los cómicos nacionales no se dan cuenta que no hace falta la vulgaridad, el travestismo, el racismo, y lo chabacano para hacer reír? Me he preguntado varias veces lo mismo y me arriesgo a dar una respuesta: Roberto Gómez Bolaños, Chespirito, es un genio. Tiene una mente brillante. En verdad, haber creado un producto que ha tenido tanto éxito y que ha permanecido tantos años como el preferido de millones de personas, es la mejor prueba de que Chespirito es un genio. Y como genio que es, es admirado, y yo soy un gran admirador de Chespirito.
No creo que vaya a verlo a su obra 11 y 12. Se que las entradas están agotadas, pero el haber vuelto a sentir tan cerca al Chavo del Ocho, aunque viejito, me ha dado mucha alegría. Me quedo con una frase en la entrevista que dio a Cuarto Poder; su entrevistadora le preguntó sobre cómo le gustaría ser recordado y respondió: “Eso no me interesa”. Le insistieron por una respuesta y dijo: “Como un buen hombre”. Yo siempre lo recordaré así: Como un buen hombre y como un eterno niño.

viernes, 13 de junio de 2008

¿En las manos de quién?


Una amiga mía, a la que he aprendido a querer mucho con el paso del tiempo, me contó con mucha tristeza la causa de una preocupación que no ha dejado de atormentarle en las últimas horas: Un quiromántico “leyó” la mano de su amado y le “predijo” que luego de que unan sus vidas en matrimonio serán muy felices por un tiempo, tendrán algunos hijos pero que finalmente él dejará sola a mi pobre amiga por decisión propia.

Pobre mi amiga, la vi triste y muy preocupada y no es para menos. Todos deseamos que nuestro futuro sea el mejor. Me consta que ella es una excelente persona, una chica muy progresista, con mucho talento y me alegra ser testigo de su desarrollo personal y profesional. No es justo que esté pasando estas horas de preocupación por lo que “dice” la palma de la mano de su amado.

Todo esto que le pasa a mi buena amiga, me ha traído el recuerdo de dos eventos que en su momento representaron para mi muchas horas de angustia, sentimientos de culpa, y temor hacia el futuro. Les relataré a continuación ambos eventos:
Corría la segunda mitad del año 1996 y apenas era un chiquillo de 22 años que luchaba por acostumbrarse a vivir lejos de sus padres en las heladas tierras de la lejana Huancavelica. Trabajaba en la construcción de la carretera Izcuchaca – Huancavelica y vivía en un pequeño pueblo llamado Huando, el cual difícilmente pude ubicar en el mapa del Perú antes de mi aventurero viaje.

Bueno, cierto día llegó al campamento en el que trabajábamos, la esposa de un ingeniero muy amigo mío con el que compartíamos habitación y mientras estábamos en la tertulia post almuerzo ella hizo un comentario sobre el dedo índice de mi mano derecha. La verdad, yo nunca antes había reparado en la singular forma de la uña de dicho dedo y mucho menos tenía idea que su forma implicaba algunas características de mi personalidad.
- Ah, ¿Quiromántica? – pregunté -
- No. Quiróloga. – sentenció-
Supuse de inmediato que era exactamente lo mismo, pero ella se encargó de explicar la diferencia ante la atenta mirada de las 5 o 6 personas alrededor de la mesa, luego de lo cual empezó a describir algunas características mías que ella podía interpretar por la forma de la uña de mi dedo índice. Debo reconocer que dijo algunas cosas que me describían perfectamente, sobre todo en algunos malos hábitos que me acompañaban en aquella etapa de mi vida. Esto desde luego despertó la curiosidad de los presentes y literalmente “sacamos cita” para que nos cuente más, ya que de un momento a otro tenía personas interesadas en conocer lo que decían sus manos. Ella fue clara en indicar que esto “no era brujería” sino mas bien “una ciencia”. Pensé lo mismo que cuando escuché quiromántica y quiróloga.
Horas mas tarde estuvimos reunidos junto a ella. Ella leyó la mano de una chica que trabajaba también en la obra y la sorprendió diciéndole cosas y situaciones por las que en realidad ella estaba atravesando. Minutos después llegó mi turno. Resulta que “la palma de tu mano dice que tendrás una larga vida. Mira, esta es la línea de la vida, no se interrumpe, vas a llegar a viejo. Vas a tener siempre buenos trabajos, te va a ir muy bien profesionalmente. Te vas a casar, vas a ser muy feliz en tu matrimonio, tendrás hijos pero… no te alarme por lo que te voy a decir, pero… quedarás viudo a los 34 años”
- Me casaré a los 35. Siempre hay forma de sacarle la vuelta al destino.
- Bueno, vas a ver que no. Es lo que dice tu mano.
- ¿Sabes qué? Yo no creo en esto, parémoslo ya.
Todos nos reímos. Claro, mientras decía que todo iría bien si lo creía. Cuando la cosa se puso peluda:” bah, esas son tonterías”

Recuerdo haber llorado esa misma noche; no por lo que me había dicho la guapa “quiróloga” (no quiromántica”), sino porque sabía que yo había pecado. Desde niño había aprendido que Dios prohíbe y condena todo tipo de oscurantismo y adivinación. En el libro de Deuteronomio, capítulo 18 versos 9 al 12 dice: “Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego (sacrificio de niños a dioses falsos), ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti”.
Y yo a sabiendas que esto es abominable ante Dios me embarqué en consultar mi futuro cuando en realidad este depende de Dios y no de mí. Soy un convencido que toda práctica de adivinación y oscurantismo son diabólicas. Creo tanto en el bien como en el mal y creo que tales prácticas son completamente malignas.
Desde luego este evento trajo consecuencias en mi vida: me angustié mucho respecto al futuro (aún cuando faltaban 12 años para quedarme viudo), me desconcentraba con facilidad, durante muchos días no dejé de pensar en esto, tenía un gran sentido de culpa, tuve feos sueños, en fin, no fueron agradables los días siguientes.

El segundo evento ocurrió en el año 1998. Me había reunido con un buen amigo mío para comer en la calle de las pizzas en Miraflores, y mientras comíamos y conversábamos alegremente, irrumpió en nuestra conversación una mujer gitana. Era una mujer de unos 50 años o más, que sin pedir permiso ni disculpas nos interrumpió para ofrecernos sus servicios quirománticos. Estaba ataviada con una vestimenta tal cual se escenifican a las gitanas por lo que llamó poderosamente mi atención.
Yo, que ya estaba curado de la experiencia que les conté líneas arriba, despedí educadamente a nuestra inesperada compañía en la mesa, indicándole que no deseábamos sus servicios, cuando ella atacó:
- Oye mocoso, ¿no te han enseñado que nunca se rechaza a una gitana? Vas a ser un madito toda tu vida por hablarme así. Si, te estoy maldiciendo.
Nunca nadie me había hablado así. Me quedé helado y sentí un temor indescriptible. Esta mujer me miró con mucho odio, creo que tenía impresa la mirada más horrible que jamás haya visto en mi vida, literalmente sentí todo su odio hacia mi persona. Tardé un poco en recuperarme y cuando lo hice ya se estaba dirigiendo a mi amigo. Este, tan asombrado como yo, le pidió que nos espere y que una vez que terminemos le permitiría leer su mano.
En los minutos que estuvimos juntos antes de terminar, este amigo me comentó que si quería sus servicios, pues él había embarazado a una chica menor de edad en el pueblo donde trabajaba y quería saber que podía decirle esta mujer. No pude persuadirlo a desechar el ofrecimiento pagano de esta mujer.
Terminamos y ella se acercó nuevamente, y nuevamente también me despreció con su mirada. Luego de unos tres o cinco minutos terminó con mi amigo quien retornó con el rostro completamente desencajado y no necesité que me cuente algo para saber que algo impactante le había referido esta mujer.
En efecto, ella le había dicho que iba a tener un hijo y que esta relación le traería muchas complicaciones en el futuro y algunas cosas más que prefiero no recordar. Luego de decirle todo esto preparó en pocos segundos un pequeño amuleto y le dijo que lo lleve consigo siempre, pues ese amuleto tenía el poder de alejar de él todo daño o maldad que alguien pudiera hacerle, y que le iba a servir para salir bien librado de la situación pre-paternal que tenía que afrontar.
Estaba tan desconsolado y preocupado que se arrepintió de haber consultado a esta mujer. Yo tontamente comenté: “Te lo dije”. En ese momento tome valor para hablarle de lo que refiere la Biblia sobre estos temas y lo convencí de lanzar lejos ese amuleto pues si no lo hacía iba a depender de él toda la vida. Este amuleto lo tendría sugestionado por siempre y quiera o no iba a ligar su alma a esta adivinadora. Lo convencí, pues decidió arrojar lejos el amuleto y romper esa atadura con el mal. Le conté mi experiencia con la “quiróloga” (no quiromántica) y como esa experiencia me afectó emocionalmente.

Han pasado los años y a raíz de la preocupación de mi hoy muy angustiada querida amiga, creo oportuno hacer un recuento de las predicciones y conclusiones que puedo sacar de mis experiencias con las ya descritas quirólogas o quirománticas ¿qué mas da?

Creo que mi experiencia con la quiróloga (no quiromántica) me sirvió para comprobar que sumergirse en el mundo de la adivinación y predicciones de los eventos futuros solo trae angustia y preocupación. En mi caso, un sentimiento de culpa por probar de esto aun sabiendo de los peligros que conlleva.
Creo que la descripción que hizo de mi bien pudo ser la de cualquier otro muchacho de 22 años: desordenado, que no se conforma con lo que tiene, que le gusta ser el centro de atención cuando está en un grupo, desinhibido, que siempre deja cosas para el día siguiente, un poco despilfarrador, etc, etc. Si bien en su momento me sorprendió porque así era yo en aquella época, hoy pienso que no necesariamente era por la forma de la uña de mi dedo índice, la cual hoy por hoy tiene la misma forma, pero definitivamente no soy el mismo tipo de hace 12 años.
Otra de las cosas en las que acertó esta quiróloga (no quiromántica), es en que soy un hombre “felizmente” casado, soy un feliz padre de familia de dos hermosos y adorables hijos, y por la gracia de Dios (no por mis propios esfuerzos) me considero una persona exitosa. Hoy tengo 34 años de edad, mi bella esposa Angélica goza de una buena salud y aún cuando faltan 7 meses para pasar la etapa de “riesgo de viudez” soy un convencido que el destino de la vida de mi esposa no está en las líneas de mi mano sino en las poderosas manos de mi Dios, de quien en realidad depende mi vida y la vida de los míos. Dios ha dado, Dios puede quitar, y en cualquiera de las dos situaciones yo le agradezco y le bendigo.

De mi experiencia con la mujer gitana ¿Qué puedo decir? Bueno, que luego de derramar su odio y toda su maldición sobre mi vida, ha pasado el tiempo y me siento más que bendecido por Dios. Como le he dicho a muchas personas, en mi vida han pasado cosas en las que he llegado a pedirle a Dios que no me bendiga más. No se que será de esta pobre mujer que andaba embaucando y maldiciendo a cuanto transeúnte se le cruzaba; Dios quiera que haya encontrado una forma de alejarse de esa forma de vida.

Quiero terminar mi posteo con un mensaje para mi querida amiga angustiada por su futuro: Mira mi querida amiga, deja tu futuro en las manos de Dios y no dejes que se quede en la mano de tu novio. Una vez Jesús dijo:”Mis ovejas oyen mi voz y yo las conozco y me siguen… y NADIE las puede arrebatar de mi mano. Mi Padre que me las dio, mayor que todos es y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.” Estando en las manos de Dios estamos a buen recaudo. Tu destino no está en tus manos sino en las manos de Dios.

viernes, 30 de mayo de 2008

Cuando ganas sin quedar primero

¿Qué significa ser exitoso?¿Pasa por ser el primero en todo?¿Que es ser un triunfador? ¿Ganar es ser el primero o el mejor? Personalmente, tengo conceptos claro sobre estos temas y se los comparto en función a lo vivido el día de ayer; pues ayer más que nunca comprobé que ganar no pasa por ser el primero ni el mejor. Ser exitoso no pasa por lo material o lo intelectual que puedes conseguir en la vida. Ganar y ser exitoso pasa por el nivel de satisfacción personal que alcanzas en las cosas que realizas, en aquellas cosas que te propones conseguir y en base a esfuerzo, sudor, y hasta lágrimas puedes decir: Lo hice. Y con ese “lo hice” te acuestas por la noche y duermes sintiéndote una persona ganadora.

Esta noche se llevó a cabo la tercera edición de la Noche de Talentos Braillard S.A., empresa en la que trabajo, y fue realmente gratificante ver el despliegue de esfuerzo de todos los grupos que participaron. Pero esta vez quiero enfocarme en el grupo que representó a nuestro departamento (Servicios Post Venta).

Hace algunas semanas, cuando se hizo el lanzamiento y convocatoria para este evento, fue realmente titánico el esfuerzo que realizamos para juntar a un grupo de compañeros de nuestra área para preparar un número digno en la noche de talentos. A pesar de ser el área más numerosa de la empresa, muchas veces por reparos, prejuicios, temor o cualquier otra razón es difícil involucrar a las personas. Finalmente formamos una lista de unas 20 personas que querían participar.

El primer día programado para ensayar fue un fiasco. Nadie se quedó a ensayar, nuestro profesor mostró su preocupación y fue motivo de reunirnos con los involucrados y volverlos en comprometidos. Algunos muchachos ya estábamos empilados pero necesitábamos tener 16 personas motivadas y comprometidas.

El primer día de ensayo fue desalentador. Los que estábamos comprometidos éramos literalmente “unos palos”. Nos preocupamos, creíamos que iba a ser difícil pelear un triunfo con el poco talento para la danza. Pero nuestro “profe” nos alentó y nos convenció de que podríamos hacerlo. Nos valió y sirvió de mucho el aliento y presencia de nuestro gerente Ernesto Montagne en todos los ensayos. Poco a poco íbamos aprendiendo los pasos. Ya iban unos 5 o 6 ensayos y nunca podíamos juntarnos los 16 que se necesitaban para el número a presentar. Muchos de los muchachos viven lejos del trabajo: Comas, San Juan, Chorrillos, Los Olivos, Independencia, y desde luego, después de una jornada de trabajo quedarse dos horas más era mucho sacrificio para ellos. Pero estaban allí. Algunas veces con sus overoles de trabajo, dándole a la danza y luchando con sus propias limitaciones para el baile.

Lo que desde un principio parecía imposible de conseguir fue pareciendo algo que podíamos alcanzar. Los pasos empezaban a salir, pero uno que otro “palo” seguía sufriendo con la coreografía. Allí los veo aún a Manuel Santamaría, a Ricardo Macedo y a Ivan Hernandez, que eran los más “troncos”. Troncazos. Pero con una voluntad envidiable, con las mejores ganas de GANARLE a sus limitaciones. Era realmente alentador. Algunos chicos venían a ensayar desde los talleres de Miraflores y Camacho y aunque llegaban tarde a los ensayos estaban allí. Dándole a la danza.

La última semana fue de película. Nadie, ni el más optimista al inicio de los ensayos podían creer lo que nosotros veíamos. Un grupo cohesionado, recontra metido, comprometido, seguros del triunfo, porque antes de la noche del evento TODOS YA HABIAMOS GANADO. Le habíamos ganado a nuestras limitaciones para el baile, le ganamos a nuestros temores y reparos, le ganamos al “qué dirán”, le ganamos a esa tonta creencia de creer que no podemos hacer más de lo que durante muchos años hemos hecho. En resumen, éramos ganadores antes de subir al escenario.

El día del evento ya no éramos 16 compañeros de trabajo que íbamos a danzar. Nos convertimos en 16 expertos danzantes con ansias de gloria, convencidos de saber que esa noche era una noche de victoria. Desde la mañana nuestro tema era: Hoy ganamos. ¡Qué complicado en concentrarse en el trabajo cuando tienes un reto frente a ti tan cerca! Es una carga emocional que te acompaña en las noches, lo sueñas, te distrae, te envuelve. Pero hay que seguir, el trabajo, la familia, las responsabilidades están siempre allí.

Llegó la hora de la verdad y estábamos en nuestras ubicaciones para salir al escenario. Ya nos habíamos arengado lo suficiente como para materializar nuestro esfuerzo frente al público. Allí estaban esposas, hijos, padres, hermanos, compañeros de trabajo y hasta desconocidos a los que había de demostrarle nuestro TALENTO.

Se abrió el telón y empezó a rodar la rueda. Fuerza, coraje, pundonor, desinhibición, talento. 16 personas comunes y corrientes, algunos que pisaban un escenario por primera vez en sus vidas ya estábamos danzando la Contradanza de Huamachuco. ¡Qué alucinante! La ovación bajaba desde el público y erizaba nuestra piel, nos llenaba de emoción y era inevitable sentir una corriente desde la cabeza hasta los pies. ¡Todos zapateamos!¡Todos gritamos!¡Todos metimos lo que había que meter!. Fueron 12 minutos en los que sentimos placer, confort a pesar del cansancio y la dificultad de la danza. 12 minutos inolvidables. 12 minutos de gloria.

No importa el resultado final del jurado. GANAR SIN SER EL PRIMERO HA SIDO RECONFORTANTE. Esta noche nunca se va a borrar de mi mente y en verdad ha grabado una marca más en mi vida.

Quiero rendir un tributo a todo mi grupo. Mis muchachos que no fallaron. Y quiero nombrarlos sin ningún orden, porque todos son ganadores:

Manuel Santamaría, Ricardo Macedo, William Aguirre, Diego Bazán, Jesús Huamán, Marvin Flores, Alfredo Laura, José Rivera, Jorge Camavilca, Cesar Napán, Iván Hernandez, Mario Vásquez, Edgar Rodriguez, Jenrry Vargas, Edgar Antay (suplente), Miguel Angel Arteaga (suplente) y con la mayor modestia me incluyo: Gustavo Rodriguez. Mención aparte para la única chica que trabajó excelentemente una danza para hombres: Violeta Tandaipan.

Quiero agradecer a Braillard S.A., mi empresa, por permitirnos gozar este tipo de eventos. Porque realmente integran. Como jefe de servicios me he sentido muy cómodo de compartir estas sesiones de entrenamiento con chicos de de menor nivel jerárquico, con hombres mayores con la sabiduría que dan los años. Supimos dejar de lado el trabajo para estar todos a un mismo nivel y ser todos iguales. Realmente se logró el objetivo de este evento: INTEGRAR.

Agradezco también a Ernesto Montagne, Gerente de Servicios, por la fuerza y el ánimo que metió para llevar a buen final este esfuerzo. Porque se portó como un verdadero líder a lo largo de estas semanas.

Gracias a nuestro profesor Lucio. ¡Maestro! Gracias por enseñarnos que los troncos aún cuando son viejos pueden enderezarse. Esperamos contar con él para el próximo evento.

Gracias a todo el personal del Servicio Post-venta. Asesores de servicios, personal administrativo, mecánicos, pintores, electricistas, por el ánimo y aliento que hizo bajar desde la tribuna. Gracias muchachos.

Quiero agradecer a mi esposa Angélica por soportar mis tardanzas y faltas a la universidad por mis ensayos. Gracias por estar en el evento, fue reconfortante verte allí. Eres un excelente motor para todo lo que hago. TACTEC.

Cierro esta crónica con una promesa: “Nos verán otra vez GANADORES. Volveremos el próximo año con la misma fuerza. Estaremos allí los 16 que estuvimos este año y los que quieran unirse. NADA NI NADIE VA A EMPAÑAR NUESTRO TRIUNFO DE AYER. Somos ganadores y volveremos”.

“QUE BACAN ES GANAR SIN SER EL PRIMERO”.

viernes, 23 de mayo de 2008

Felíz Cumpleaños Leslie Cecilia

Querida Leslie:

Hoy 23 de Mayo es el día de tu cumpleaños y te soy sincero, he esperado mucho más que en otros años que llegue este día y se que te preguntarás porqué. Bueno, la idea de este blog es decir las cosas como son, sin maquillarlas, y volcar las cosas tal y cual salen de mi corazón. Se que en muchos pasajes de la corta vida de mi blog puedo haber parecido cursi, y tal vez lo soy, pero me queda la satisfacción de haberme expresado tal y cual soy. Y en ese sentido, he esperado esta fecha para a través de este blog decirte algunas cosas en esta fecha tan especial.


Un "mea culpa" que lleva varias semanas ya, me obliga a decirte que lamento mucho el no haberte dedicado el tiempo que como tu hermano he debido darte a lo largo de nuestra vida juntos. Las razones tu las conoces bien, pero se que no justifican para nada el haber estado como un hermano algo o muy ausente en algunos pasajes de tu vida, en los que tal vez más me necesitabas. Perdóname por eso, aún cuando es imposible recuperar el tiempo perdido. Lamento que cuando has podido necesitar una palabra de ánimo o un hombro sobre el cual llorar no haya estado a tu lado, seguramente por estar ocupado en "mis cosas". Lamento el saber que tuviste que encontrar "hermanos sustitutos" por el hecho de no estar yo allí. Lamento el haberme perdido la oportunidad de ser tu paño de lágrimas o el cómplice que guarde tus secretos (aún cuando pienso que ningún hermano lo es de su propia hermana), pero se que cuando me necesitaste, yo no estuve, y por eso te pido perdón.

Bueno, es imposible evitar que vengan a mi mente los años de nuestra niñez, cuando nuestros "día a día" transcurrían en nuestro viejo piso de madera de Atahualpa 425, y recuerdo nuestras peleas y nuestros juegos juntos. ¿Qué sería no? ¿Yo vivía celoso de tí o tu de mi? Creo que yo de ti, pues ahora que tengo a mi bebita, entro en razón y reparo en lo especial que es una hijita mujer, y esa eras tu para nuestros "viejos", eras la nena de la familia, la hermanita menor, la única mujercita, la niña mimada de todos. Y eras también especial para mi, lo recuerdo, aunque eran inevitables nuestros malos ratos.

Recuerdo la vez que te enfermaste de sarampión y la desesperación de mi papá de verte tan mal, su matotazo en la vitrina de madera que terminó rompiéndola y que provocó que durante varios años tengamos que estar cubriendo el agujero con cualquier adorno que cubra el daño ocasionado. Recuerdo tus épocas del colegio y tus palomilladas en el barrio. Tus domingos de carnavales en el grifo de la esquina, con tu sonrisa de lado a lado (ahora se de quien sacó ese encanto por el agua el Sebas).

¿Te acuerdas de nuestras broncas de adolescentes?¿Que tontos éramos no? Con todo y eso siempre has sido especial para mi. Tu y yo somos personajes muy graciosos querida Leslie, y tal vez por eso nunca hemos podido sentarnos y recordar juntos, con seriedad, aquellos tiempos pasados. Mis intentos de salir a cenar contigo como buenos amigos siempre se han frustrado por una u otra razón, tantas veces que ya hasta me da roche invitarte otra vez a salir. Pero eres tan paciente que no me lo reclamas ¿o es que no te entusiasma la idea? Pero deberíamos, aunque sea una vez al año conversar a solas y compartir nuestros recuerdos y aquellas cosas que siempre se quedan en nuestras mentes. ¿Qué bacan sería no?

Querida Leslie, se que es dificil compartir mas tiempo juntos, seguramente si nos proponemos y decidimos vernos mas seguido fracasaríamos al poco tiempo; pero igual te ofrezco mi mano y mi corazón para cuando creas que te sea necesario. Soy conciente que tus alegrías e ilusiones no son mías, pero te juro que me harán felíz cuando ellas te hagan felíz a ti, porque así deseo verte. Se que hay cosas que quisieras en esta vida que aún no las tienes, y son las que te harán felíz y de todo corazón espero que lleguen a tu vida. Tal vez tarden en llegar pero le pido a Dios que lleguen. Se que van a llegar.

Verte emocionada un día antes del cumpleaños de Angélica Rosalía inflando globos, haciendo cintitas, armando cajitas, etc, etc me llenó de mucha alegría y me daba risa. O sea, no visitas a tu sobrina todo el año y ¿te apareces antes de la fiesta? No mojes pues, que no hay quien planche jajaja. Mentiras gordita, gracias porque siempre estás en esas ocasiones en las que aparecen las tías. Gracias por haber dejado uno que otro compromiso por quedarte con mis "chuckies" para poder ir a divertirme con mi esposa ¿Crees que no valoro eso? Claro que si lo valoro, aunque no le doy un valor económico como tu quisieras (jajaja), sino que le doy un valor espiritual (que no quisieras jajaja). Igual gracias por ser una buena tía para mis hijos, algo ausente pero.... Buena al fin.

A ver gordita, ¿te acuerdas del problemón que tuvimos en julio del 2006 justo un día antes del aniversario de mis viejos?¿Te acuerdas? Bueno, a los pocos días de la crisis que pasamos, decidí escribirte unas décimas y lo hice, y aunque no lo creas las he tenido guardadas en mi PC desde aquella época y en esta fecha especial quiero regalártelas, y en ellas siguen cargados mi amor y aprecio especial por ti. Mis décimas dicen así:

A MI HERMANA LESLIE CECILIA

En los recuerdos de mi niñez
hay momentos muy felices
y unos que otros deslices
que los dejo para después
Pues quiero escribir esta vez
sobre ti querida hermana
y no dejar para mañana
esta extraña inspiración,
es mejor que hacer una canción
que tardaría una semana

Vuelve a mi mente la palomillada
de Atahualpa cuatro veinticinco
cada salto, sonrisa y brinco
de esa pequeña endiablada
que con tanta mataperrada
hacía nuestas vidas felices
dejando atrás los momentos grises
provocados por los errores
de nuestros progenitores
enredados en sus deslices

Pequeña, rabiosa, engreída
buena pa'l trompo y las bolitas
pa' hacer sufrir a las monjitas
que te creian poseida
sin saber que eras protegida
por las manos del Creador
quien te cuida con tierno amor
de los golpes y los dolores
que da el mundo de pecadores
al que se aparta del Salvador

Tres cosas de esta vida
No pueden ser recuperadas
el tiempo, las piedras lanzadas
y la palabra que causa una herida
y en esta décima mia
expreso sinceras disculpas
pues cargo con muchas culpas
de aquello que no te di
o en aquello que te ofendí
y hasta hoy no pedi disculpas

Hemos perdido tanto
de todo aquello que vivimos
de los momentos que compartimos
que hoy duermen en su quebranto
y ayer me produjo un llanto
el saber que no reaccionamos
y que a veces ni nos miramos
y si lo hacemos es porque debemos
y no porque lo deseemos
¿Porqué hemos perdido tanto?

Aquí te ofrezo mi mano,
mano humilde, llena de paz
tómala y no la sueltes más,
es la mano de tu hermano
que ve en ti un bello regalo
del amor del Creador
que con su inacabable amor
me ha sabido bendecir
uniendo mi camino a ti
y por eso le doy loor.

¿Muy cursi no? Si pues, asi soy yo recontra "atorrante" ¿no? jajaja. Te quiero mucho hermanita, sabes que es un amor especial el que guardo por ti. Se que ya estas aburrida de tanta letra (es mas pienso que ni has llegado a esta línea) así que finalizo mi posteo con mi saludo de cumpleaños para ti:

FELIZ CUMPLEAÑOS QUERIDA HERMANA, QUE DIOS TE BENDIGA Y TE PROSPERE EN TODO LO QUE HAGAS, QUE NOS PERMITA DISFRUTARTE MUCHISIMOS AÑOS MAS Y SER TESTIGOS DE TU FELICIDAD. TE REGALO EC.12:1 "ACUERDATE DE TU CREADOR EN LOS DIAS DE TU JUVENTUD, ANTES QUE LLEGUEN LOS DIAS MALOS EN LOS CUALES DIGAS: NO TENGO DE ELLOS CONTENTAMIENTO"

TE AMO MUCHO HERMANA.

Gustavo

sábado, 10 de mayo de 2008

Señor: ¿Tiene hijos?

Pensé que iba a terminar el día como un día cualquiera: Pensando un poco en lo que pasó hoy y en lo que me esperará mañana. Pensé que mi rutina diaria no se alteraría, pero algo la cambió el día de hoy.

Había salido de hacer las compras de la semana en un supermercado cercano a casa pasadas las 10:00 pm, me dirigía hacía mi auto llevando el coche lleno de las compras realizadas, sintiendo que la noche empezaba a ponerse fría, cuando de pronto apareció él:

- Señor, cómpreme caramelos (con el tono lastimero con la que siempre te venden caramelos).
- No hijito, ahora no.
- Señor, ya pues, por favor cómpreme.
- No papito lindo, ahora no.

Empezó a alejarse, cuando dentro de mi surgió un VEN. Por una fracción de segundos pensé: Acabo de salir con un coche lleno de cosas para mi casa, y ese pequeño niño está vendiendo caramelos pasadas las 10:00 pm. No seas desalmado, si de gracia recibes... da de gracia".

Corrió hacia mi aquel pequeño de unos 8 años de edad, mientras yo sacaba una moneda de 1 sol de mi monedero.

- Toma hijito. Que Dios te bendiga.
- Tenga sus caramelos señor.
- No papito, te los regalo. Véndeselos a otra persona.
- No Señor. -Subió el tono de su voz-. Tenga sus caramelos.
- Que no niño.- Subí el mío-. Véndeselos a otra persona.
- Entonces tenga su sol señor.

Me hizo entrar "en trompo" el mocoso.

- Bueno, bueno, dame dos caramelos.
- No tenga.

Me dió cinco.

- Bueno, yo quería ayudarte.
- Gracias Señor. Déjeme ayudarle a pasar sus compras al auto.

Debo reconocer que me entró un fuerte sentimiento de desconfianza pues tenía el carrito lleno de bolsas, y pensé que aquel pequeño podía estar coludido con alguna persona de mal vivir y pudiera hacerme una emboscada para robar parte de mis compras. A esa hora quedaban pocos carros en los estacionamientos del supermercado, la calle ya se veía vacía y todo podía pasar en ese momento.

- No. No deseo que me ayudes niño.
- Es que me gusta ayudar a la gente buena señor.
- Deja mis bolsas por favor. No quiero renegar contigo. Aléjate ya.
- Señor, es que en verdad me gusta ayudar.

Alcé la voz y le dije.

- ¡Que no! ¿quieres que te quite el sol que te di y que te devuelva tus caramelos?. Vete ya.

Se asustó. Dejó de ayudarme. Metió su mano a su bolsa de caramelos y atacó otra vez.

- Señor: ¿Tiene hijos?
- Si. ¿Porqué?
- Dele estos caramelos. Les regalo.

Sentí un nudo en la boca del estómago.

- No gracias. Yo les daré los caramelos que ya me vendiste.
- No señor. Dele estos también por favor.
- Oye ¿qué tienes?. vende esos caramelos a otras personas.
- No señor. tenga.

Practicamente puso sus caramelos en mi mano. Puso una cara de cansado y como queriendo que su bolsa de caramelos se acabe cuanto antes. Noté angustia en su pequeño rostro sucio y cansado. Me agaché un poco y le susurré:

- ¿Tienes que vender todo hoy?
- Si señor. Tengo que acabar la bolsa, si no, no puedo irme a casa.

Me dejó mudo. No supe que decirle. Sentí que este mundo cada día está mas de cabeza. Por unos segundos sentí el cuerpo helado. No atiné a nada. Estaba petrificado. Mientras el pequeño niño ponía los caramelos para mis hijos en mi mano. Creo que el terminó de pasar las cosas al auto y cuando terminó me dijo:

- No se preocupe señor. Yo llevo el cochecito a su sitio.
- Gracias hijo.

Subí al auto y no se en que momento: una lágrima. Y en esa lágrima toda mi impotencia, mi rabia, mi disconformidad con el mundo en que vivimos. Recién allí se me ocurrió comprarle todos sus caramelos pero ya era tarde, estaba por llegar a casa.

Mientras bajaba del auto las cosas para meterlas a casa, no podía dejar de pensar en aquel pequeño, y en una pregunta que me ha marcado: "Señor: ¿tiene hijos?". Y solamente tuve ganas de darle gracias a Dios que mientras ese pequeño niño vende caramelos en una calle, mis hijos duermen bajo un buen techo, bien abrigados, y con los reposteros llenos. Y llenos de amor. Le di gracias a Dios por mi trabajo, por el trabajo de Angélica, y porque todo lo que tenemos y de lo que podemos gozar le pertenece a El, pues El es dueño de todo. Lo que tenemos, que no es mucho, lo tenemos por la gracia de Dios mas que por nuestros propios méritos, porque como dice en la Biblia, sus misericordias con nosotros son nuevas cada mañana.

Iré a dormir y haré una oración por ese terco niño de los caramelos. Por él, y por todo niño que injustamente es sometido a trabajos forzados.





lunes, 5 de mayo de 2008

Y tu, ¿te juegas un SUDOKU?


El sábado último estaba haciendo mi cola para pagar unos artículos comprados en un supermercado cercano a casa, cuando un pequeño de unos 12 años se embarcó en una acalorada conversación con su joven madre:

- Pero la vez pasada me dijiste que en la próxima me lo comprabas.
- Si hijo, pero espera otra vez, yo te lo voy a comprar pero no hoy.
- Mamá, siempre me dices lo mismo. Ahora ¿Cuándo me comprarás mi SUDOKU”?

“SU-DOKU” es un término en japonés que quiere decir algo así como: “los números deben aparecer una sola vez”. Pero más allá de lo que significa, SUDOKU es un juego de números que aparece en muchísimas publicaciones (revistas, diarios, Internet, etc). El juego es tan popular que muchos lo adoran y otros tantos lo detestan, pero hoy por hoy casi todo el mundo sabe lo que es “jugar SUDOKU”.

Me encanta el SUDOKU aunque no lo hago todos los días. Hasta antes de aprender el juego, siempre pasó desapercibido a mi vista hasta que mi buen amigo Tito Montagne me explicó como hacerlo. Reconozco que la primera vez vi a Tito desarrollar un SUDOKU me pareció sumamente sencillo, hasta que me llegó el momento de hacerlo sin su ayuda. No era tan fácil como parecía y en realidad es un ejercicio mental que dependiendo el nivel de dificultad puede llegar hasta cansarte.

¿Pero en qué consiste este juego? Pues el SUDOKU es un tablero en el que aparecen algunos números, siendo el objetivo llenar el tablero con más números siguiendo algunas reglas. Para entenderlo mejor lo explicaré con el SUDOKU MINI (hay tres tipos de SUDOKU que conozco que los explicaré mas adelante): (Clic en "Continuar leyendo" debajo de la imagen para seguir leyendo).

El SUDOKU MINI es un tablero cuadrado con 36 cuadrículas (6 x 6) en el que inicialmente se han colocado algunos números que van entre el 1 y el 6. El reto es que el jugador debe colocar números en cada cuadrícula de tal forma que en todas las filas y en todas las columnas se logren ubicar los números del 1 al 6 sin repetirse. Adicionalmente, el mismo tablero contiene 6 recuadros (2 filas x 3 columnas) marcados con líneas mas gruesas en los que, respetando la primera condición, también deben aparecer los números del 1 al 6.

En la sección Luces de El Comercio aparecen diariamente dos juegos: El SUDOKU Mini (ya explicado en el párrafo anterior) y el SUDOKU Pacífic, el cual es un tablero 9 x 9 y los números a colocar van desde el 1 hasta el 9. Pero el más alucinante de los SUDOKU que he visto es el SUDOKU Monster, que aparece los domingos con El Comercio, y en el que hay que ordenar números del 1 al 9 y letras de la A a la I en filas, columnas y recuadros. Reconozco que nunca he podido completar un SUDOKU Monster.

El SUDOKU es un juego que aunque no lo crean, no fue inventado en el Japón. El creador de este juego es un norteamericano llamado Howard Garns y el nombre original del juego fue “El Lugar de los Números”. Pero fueron los japoneses quienes hicieron famoso este juego y lo popularizaron tanto que hoy por hoy muchos los consideran los inventores del mismo, aun cuando en realidad no lo son. El SUDOKU se hizo popular cuando la revista Times lo publicó por primera vez en el año 2004. Después de eso, no es raro ver el SUDOKU en todo tipo de publicaciones.

Este juego ha llegado a ser tan obsesionante que se han creado un sinnúmero de productos para que la gente pueda tener siempre a la mano un SUDOKU. A continuación, algunas de ellas:

Papel Higiénico: Es decir SUDOKU hasta en el baño. Me daría mucha pena tirar a un tacho de basura algunos juegos sin poder ser desarrollados. Me imagino que la idea es que una vez que lo juegues lo utilices. Pues personalmente, tendría que jugarme varios SUDOKUS antes de salir del baño. No se los japoneses. http://www.gearlive.com/blogimages/sudoku_toilet_roll.jpg

Juegos electrónicos: El SUDOKU creo que ya reemplaza al famoso “pimball”. No es raro ver en las cajas de supermercados (Wong, Metro, Plaza Vea, Ripley, Saga, etc) juegos electrónicos de SUDOKU en el que se proponen una infinidad de juegos posibles. Por uno de estos es que sufría el niño del inicio de mi posteo. http://img.xataka.com/sudoku.jpg

Diarios y Revistas: En muchísimas publicaciones ya encuentras un SUDOKU, y si te gusta jugarlo, seguro te quedarás entretenido allí.

Internet: La red está plagada de páginas con juegos de SUDOKU y estrategias para poderlos solucionar. Hay competencias On-line y millones de personas ya han participado en este tipo de competencias. Yo la verdad no me animo por falta de tiempo. http://www.elcomercio.com.pe/EdicionOnline/Estaticas/sudoku/index.html

Cubos mágicos: ¿Recuerdas los cubos mágicos en que tenías que colocar una cara completa con el mismo color? Pues ahora el mismo cubo consiste en solucionar SUDOKUS en cada cara. Increíble pero cierto. http://www.mundochica.com/imagenes/diciembre/sudoku.jpg

La historia más alucinante que encontré sobre el SUDOKU, es que en un lugar de Inglaterra, una colina amaneció con un juego de SUDOKU Pacific gigantesco y cuando los pobladores lo resolvieron, se encontró que el mismo juego tenía más de ¡2,000 soluciones posibles!

Bueno. Tito Montagne es un experto haciendo SUDOKUS. Los de El Comercio traen hasta cinco niveles de dificultad, y solo una vez Tito no pudo resolver un SUDOKU 5 estrellas. En la oficina el otro “loquito SUDOKU” es un muchacho llamado Omar Calixto. La primera vez que lo invitamos a hacer un SUDOKU era un SUDOKU Mini de nivel de dificultad 1 y no pudo hacerlo. Con Tito creíamos que pues en vez de cerebro tenía un zapato, y creo que injustamente pues lo que para nosotros parecía muy sencillo, para Omar era algo nuevo. Hoy es otro experto del SUDOKU. Los más difíciles puede solucionarlos, y si no lo acaba en la oficina se los lleva a casa y los trae resueltos al día siguiente como diciendo: “¿Ven? seré flaquito, pero tengo mi cerebrito” jajaja

Y tú, ¿te juegas un SUDOKU? Te lo dejo aquí .



viernes, 2 de mayo de 2008

Destino Propio

Había decidido no dejarse vencer por la adversidad. Tenía en sus dos pequeños hijos dos hermosas razones para no sucumbir ante tan grande mar de incertidumbre y desesperanza. Había entendido que lo mejor era que ese hombre esté lejos de ella. Ya no importaba que la haya abandonado junto a sus dos pequeños hijos, al fin y al cabo era el final de largos años de maltratos, humillaciones e injusticias. No había más lágrimas para llorar, ni tiempo para recomponerse. Había que empezar a cambiar su tan golpeado mundo.

Martha había trabajado desde muy temprano preparando unos queques de una vieja receta aprendida en sus años de escolar. Había coordinado con su madre el cuidado de Pablo y Camuchita, sus pequeños hijos. Tenía todo el temor de salir por primera vez en su vida a vender a la calle porque “nunca he vendido nada y tengo miedo. Pero si no lo hago hoy no lo hago nunca. Esto no se queda así, voy a demostrarle a ese infeliz que yo puedo sacar adelante a mis hijos, y que puedo vivir sin él”. Al menos lo tenía claro.

Abrió la puerta de su casa, con sus dos queques y toda una ilusión encima: Venderlo todo en esa misma mañana. No terminaba de rezar un padrenuestro cuando a pocos metros de su casa un hombre tirado en la vereda fue un mal presagio para su día. “Ojala esto no sea un mal augurio, quiero que todo me salga bien el día de hoy”. Al pasar por delante del hombre no pudo evitar mirarlo a los ojos y ver su miseria reflejada en esa mirada. “Buenos días” dijo él. Ella siguió con su padrenuestro.

Eran las tres de la tarde y aún quedaban cuatro tajadas de queque. Ella aún no había almorzado y decidió comer una de ellas, y mientras degustaba su improvisado almuerzo, una vieja anciana le compró dos tajadas. “También es mi almuerzo hijita”. Le dio gracias a Dios por la venta de ese día y decidió regalar a algún menesteroso la tajada que le quedaba cuando divisó al hombre tirado en la acera que la saludó esa mañana. Le pidió a la vieja anciana que se le entregue y que no le diga quien se lo enviaba para que no la moleste cualquier otro día.

Regresó feliz a casa con la venta de ese día. Lloró cuando abrazó a su madre contándole de su primera experiencia en la vida dura de la calle, y se fortaleció viendo que su ganancia no era poca para lo que había invertido. Desde aquel día no dejó de salir a la calle día a día a buscar el sustento suyo y el de sus hijos. Hubo días en que las ventas no fueron buenas y solamente había que contentarse con no perder. Había sido asaltada retornando a casa, engañada con monedas y billetes falsos, golpeada por unos agentes municipales y otras mil penurias pero “nada me va a tumbar, tengo que salir adelante”.

Había pasado casi un año en el que día a día, incluso estando enferma, había salido a vender sus postres. Hasta que llegó el momento de dar el salto. Las ventas eran buenas ahora y con ellas se podía pagar un pequeño puestito en el mercado. Tenía su clientela fiel, y “si no es ahora, pues es nunca”.

El primer día en que vendería en su puesto, salió de casa con el padrenuestro de cada día, cuando vio al menesteroso que hacía casi un año había visto al salir de casa en su primer día de venta en la calle. Se sorprendió pues el tipo estaba completamente cambiado, no era el moribundo sucio de mirada miserable e incluso le tomó trabajo reconocerlo. Si no hubiera sido por el “buenos días” similar al de la primera vez no se habría convencido que era él. Martha se sorprendió de verlo tan cambiado “seguramente se ha metido a los evangelistas y ya le cambiaron la vida en la iglesia”. No dudó en contestar con un amable “buenos días” porque “a lo mejor su buenos días me da suerte como la primera vez que vendí mis dos queques. Talvez hoy rayo en mi nuevo puestito. Ay Diosito ayúdame con la venta de hoy”.

Al parecer el saludo de aquel hombre si le traía un toque de suerte a su negocio. Habían pasado los meses y había quedado atrás el pequeño puestito donde empezó. Ahora tenía un puesto mucho más grande, siempre en el mismo mercado, en donde instaló su “Juguería Camuchita” y ahora era el punto en el que muchos transeúntes y vendedores del vercado desayunaban. Su especialidad eran sus jugos y sus “sánguches de lomito” que se vendían como pan caliente.

Su negocio le dio la estabilidad que buscaba. No era una mujer adinerada pero ahora podía vivir tranquila. Era una mujer sana que todo lo que ganaba lo llevaba a su casa. Había conseguido lo que con mucha rabia decidió luego de ser abandonada: Salir adelante por ella, por sus hijos, “porque la vida no se acaba porque te quedas sin alguien a tu lado”. Su trabajo le había permitido mudarse de la pequeña casita testigo de tanto sufrimiento. También pudo cambiar de colegio al pequeño Pablo “porque en uno particular le van a enseñar mejor y no hay problema con las huelgas y los maestros del SUTEP”.

Un día al retornar a casa, vio en la esquina de su casa a aquel hombre que se aparecía cada que cambiaba algo en su vida. Ya no era un menesteroso, ni siquiera era un tipo que cause temor alguno. Se había convertido en un hombre con apariencia de decencia, limpio, bien vestido y de buen semblante. Hasta llegó a inquietar a Martha con su mirada ya que “si así te ponen guapo en la religión, pues yo también me meto”. Entró a casa con la incertidumbre de saber que iría a pasar pues aquel hombre había aparecido de nuevo. Casi no pudo dormir esa noche pensando en él y en lo que habría de acontecer, porque cada vez que aparecía él, algo bueno estaba por pasar.

A la mañana siguiente salió de casa algo aletargada porque casi no durmió pensando en aquel hombre y su nueva aparición. Y mientras terminaba el padrenuestro de cada día escuchó detrás de ella un “Buenos días Martha”. Quedó estática. Paralizada. Sabía que era él. Se detuvo. Volteó con mucho temor, no porque la saludó sino porque esta vez mencionó su nombre. Estaba detrás suyo con una rosa en la mano.

- Soy tu destino
- ¿Mi destino? ¿Eres mi destino?
- Si Martha, y ahora estoy así por ti. Dime cómo me viste la primera vez.
- Eras un desastre, un miserable y nadie daba nadie por ti.
- Así era tu destino ese día. No tenías nada y no eras nadie. Todo era negro en tu horizonte y mírame ahora. Tú decidiste cambiarme y no dejarme miserable. En base a tu esfuerzo lo has hecho y para bien. Y heme aquí: decente y promisorio. Has salido adelante por ti y por tus hijos, y te irá cada vez mejor.

Una lágrima humedeció el rostro de Martha.

-No destino mío. Fue mi padrenuestro de cada día.

Lo abrazó, le dio un beso y se alejó. Nunca más volvió a verlo. Sabía que mientras ella esté bien, él también lo estaría.