viernes, 30 de mayo de 2008

Cuando ganas sin quedar primero

¿Qué significa ser exitoso?¿Pasa por ser el primero en todo?¿Que es ser un triunfador? ¿Ganar es ser el primero o el mejor? Personalmente, tengo conceptos claro sobre estos temas y se los comparto en función a lo vivido el día de ayer; pues ayer más que nunca comprobé que ganar no pasa por ser el primero ni el mejor. Ser exitoso no pasa por lo material o lo intelectual que puedes conseguir en la vida. Ganar y ser exitoso pasa por el nivel de satisfacción personal que alcanzas en las cosas que realizas, en aquellas cosas que te propones conseguir y en base a esfuerzo, sudor, y hasta lágrimas puedes decir: Lo hice. Y con ese “lo hice” te acuestas por la noche y duermes sintiéndote una persona ganadora.

Esta noche se llevó a cabo la tercera edición de la Noche de Talentos Braillard S.A., empresa en la que trabajo, y fue realmente gratificante ver el despliegue de esfuerzo de todos los grupos que participaron. Pero esta vez quiero enfocarme en el grupo que representó a nuestro departamento (Servicios Post Venta).

Hace algunas semanas, cuando se hizo el lanzamiento y convocatoria para este evento, fue realmente titánico el esfuerzo que realizamos para juntar a un grupo de compañeros de nuestra área para preparar un número digno en la noche de talentos. A pesar de ser el área más numerosa de la empresa, muchas veces por reparos, prejuicios, temor o cualquier otra razón es difícil involucrar a las personas. Finalmente formamos una lista de unas 20 personas que querían participar.

El primer día programado para ensayar fue un fiasco. Nadie se quedó a ensayar, nuestro profesor mostró su preocupación y fue motivo de reunirnos con los involucrados y volverlos en comprometidos. Algunos muchachos ya estábamos empilados pero necesitábamos tener 16 personas motivadas y comprometidas.

El primer día de ensayo fue desalentador. Los que estábamos comprometidos éramos literalmente “unos palos”. Nos preocupamos, creíamos que iba a ser difícil pelear un triunfo con el poco talento para la danza. Pero nuestro “profe” nos alentó y nos convenció de que podríamos hacerlo. Nos valió y sirvió de mucho el aliento y presencia de nuestro gerente Ernesto Montagne en todos los ensayos. Poco a poco íbamos aprendiendo los pasos. Ya iban unos 5 o 6 ensayos y nunca podíamos juntarnos los 16 que se necesitaban para el número a presentar. Muchos de los muchachos viven lejos del trabajo: Comas, San Juan, Chorrillos, Los Olivos, Independencia, y desde luego, después de una jornada de trabajo quedarse dos horas más era mucho sacrificio para ellos. Pero estaban allí. Algunas veces con sus overoles de trabajo, dándole a la danza y luchando con sus propias limitaciones para el baile.

Lo que desde un principio parecía imposible de conseguir fue pareciendo algo que podíamos alcanzar. Los pasos empezaban a salir, pero uno que otro “palo” seguía sufriendo con la coreografía. Allí los veo aún a Manuel Santamaría, a Ricardo Macedo y a Ivan Hernandez, que eran los más “troncos”. Troncazos. Pero con una voluntad envidiable, con las mejores ganas de GANARLE a sus limitaciones. Era realmente alentador. Algunos chicos venían a ensayar desde los talleres de Miraflores y Camacho y aunque llegaban tarde a los ensayos estaban allí. Dándole a la danza.

La última semana fue de película. Nadie, ni el más optimista al inicio de los ensayos podían creer lo que nosotros veíamos. Un grupo cohesionado, recontra metido, comprometido, seguros del triunfo, porque antes de la noche del evento TODOS YA HABIAMOS GANADO. Le habíamos ganado a nuestras limitaciones para el baile, le ganamos a nuestros temores y reparos, le ganamos al “qué dirán”, le ganamos a esa tonta creencia de creer que no podemos hacer más de lo que durante muchos años hemos hecho. En resumen, éramos ganadores antes de subir al escenario.

El día del evento ya no éramos 16 compañeros de trabajo que íbamos a danzar. Nos convertimos en 16 expertos danzantes con ansias de gloria, convencidos de saber que esa noche era una noche de victoria. Desde la mañana nuestro tema era: Hoy ganamos. ¡Qué complicado en concentrarse en el trabajo cuando tienes un reto frente a ti tan cerca! Es una carga emocional que te acompaña en las noches, lo sueñas, te distrae, te envuelve. Pero hay que seguir, el trabajo, la familia, las responsabilidades están siempre allí.

Llegó la hora de la verdad y estábamos en nuestras ubicaciones para salir al escenario. Ya nos habíamos arengado lo suficiente como para materializar nuestro esfuerzo frente al público. Allí estaban esposas, hijos, padres, hermanos, compañeros de trabajo y hasta desconocidos a los que había de demostrarle nuestro TALENTO.

Se abrió el telón y empezó a rodar la rueda. Fuerza, coraje, pundonor, desinhibición, talento. 16 personas comunes y corrientes, algunos que pisaban un escenario por primera vez en sus vidas ya estábamos danzando la Contradanza de Huamachuco. ¡Qué alucinante! La ovación bajaba desde el público y erizaba nuestra piel, nos llenaba de emoción y era inevitable sentir una corriente desde la cabeza hasta los pies. ¡Todos zapateamos!¡Todos gritamos!¡Todos metimos lo que había que meter!. Fueron 12 minutos en los que sentimos placer, confort a pesar del cansancio y la dificultad de la danza. 12 minutos inolvidables. 12 minutos de gloria.

No importa el resultado final del jurado. GANAR SIN SER EL PRIMERO HA SIDO RECONFORTANTE. Esta noche nunca se va a borrar de mi mente y en verdad ha grabado una marca más en mi vida.

Quiero rendir un tributo a todo mi grupo. Mis muchachos que no fallaron. Y quiero nombrarlos sin ningún orden, porque todos son ganadores:

Manuel Santamaría, Ricardo Macedo, William Aguirre, Diego Bazán, Jesús Huamán, Marvin Flores, Alfredo Laura, José Rivera, Jorge Camavilca, Cesar Napán, Iván Hernandez, Mario Vásquez, Edgar Rodriguez, Jenrry Vargas, Edgar Antay (suplente), Miguel Angel Arteaga (suplente) y con la mayor modestia me incluyo: Gustavo Rodriguez. Mención aparte para la única chica que trabajó excelentemente una danza para hombres: Violeta Tandaipan.

Quiero agradecer a Braillard S.A., mi empresa, por permitirnos gozar este tipo de eventos. Porque realmente integran. Como jefe de servicios me he sentido muy cómodo de compartir estas sesiones de entrenamiento con chicos de de menor nivel jerárquico, con hombres mayores con la sabiduría que dan los años. Supimos dejar de lado el trabajo para estar todos a un mismo nivel y ser todos iguales. Realmente se logró el objetivo de este evento: INTEGRAR.

Agradezco también a Ernesto Montagne, Gerente de Servicios, por la fuerza y el ánimo que metió para llevar a buen final este esfuerzo. Porque se portó como un verdadero líder a lo largo de estas semanas.

Gracias a nuestro profesor Lucio. ¡Maestro! Gracias por enseñarnos que los troncos aún cuando son viejos pueden enderezarse. Esperamos contar con él para el próximo evento.

Gracias a todo el personal del Servicio Post-venta. Asesores de servicios, personal administrativo, mecánicos, pintores, electricistas, por el ánimo y aliento que hizo bajar desde la tribuna. Gracias muchachos.

Quiero agradecer a mi esposa Angélica por soportar mis tardanzas y faltas a la universidad por mis ensayos. Gracias por estar en el evento, fue reconfortante verte allí. Eres un excelente motor para todo lo que hago. TACTEC.

Cierro esta crónica con una promesa: “Nos verán otra vez GANADORES. Volveremos el próximo año con la misma fuerza. Estaremos allí los 16 que estuvimos este año y los que quieran unirse. NADA NI NADIE VA A EMPAÑAR NUESTRO TRIUNFO DE AYER. Somos ganadores y volveremos”.

“QUE BACAN ES GANAR SIN SER EL PRIMERO”.

viernes, 23 de mayo de 2008

Felíz Cumpleaños Leslie Cecilia

Querida Leslie:

Hoy 23 de Mayo es el día de tu cumpleaños y te soy sincero, he esperado mucho más que en otros años que llegue este día y se que te preguntarás porqué. Bueno, la idea de este blog es decir las cosas como son, sin maquillarlas, y volcar las cosas tal y cual salen de mi corazón. Se que en muchos pasajes de la corta vida de mi blog puedo haber parecido cursi, y tal vez lo soy, pero me queda la satisfacción de haberme expresado tal y cual soy. Y en ese sentido, he esperado esta fecha para a través de este blog decirte algunas cosas en esta fecha tan especial.


Un "mea culpa" que lleva varias semanas ya, me obliga a decirte que lamento mucho el no haberte dedicado el tiempo que como tu hermano he debido darte a lo largo de nuestra vida juntos. Las razones tu las conoces bien, pero se que no justifican para nada el haber estado como un hermano algo o muy ausente en algunos pasajes de tu vida, en los que tal vez más me necesitabas. Perdóname por eso, aún cuando es imposible recuperar el tiempo perdido. Lamento que cuando has podido necesitar una palabra de ánimo o un hombro sobre el cual llorar no haya estado a tu lado, seguramente por estar ocupado en "mis cosas". Lamento el saber que tuviste que encontrar "hermanos sustitutos" por el hecho de no estar yo allí. Lamento el haberme perdido la oportunidad de ser tu paño de lágrimas o el cómplice que guarde tus secretos (aún cuando pienso que ningún hermano lo es de su propia hermana), pero se que cuando me necesitaste, yo no estuve, y por eso te pido perdón.

Bueno, es imposible evitar que vengan a mi mente los años de nuestra niñez, cuando nuestros "día a día" transcurrían en nuestro viejo piso de madera de Atahualpa 425, y recuerdo nuestras peleas y nuestros juegos juntos. ¿Qué sería no? ¿Yo vivía celoso de tí o tu de mi? Creo que yo de ti, pues ahora que tengo a mi bebita, entro en razón y reparo en lo especial que es una hijita mujer, y esa eras tu para nuestros "viejos", eras la nena de la familia, la hermanita menor, la única mujercita, la niña mimada de todos. Y eras también especial para mi, lo recuerdo, aunque eran inevitables nuestros malos ratos.

Recuerdo la vez que te enfermaste de sarampión y la desesperación de mi papá de verte tan mal, su matotazo en la vitrina de madera que terminó rompiéndola y que provocó que durante varios años tengamos que estar cubriendo el agujero con cualquier adorno que cubra el daño ocasionado. Recuerdo tus épocas del colegio y tus palomilladas en el barrio. Tus domingos de carnavales en el grifo de la esquina, con tu sonrisa de lado a lado (ahora se de quien sacó ese encanto por el agua el Sebas).

¿Te acuerdas de nuestras broncas de adolescentes?¿Que tontos éramos no? Con todo y eso siempre has sido especial para mi. Tu y yo somos personajes muy graciosos querida Leslie, y tal vez por eso nunca hemos podido sentarnos y recordar juntos, con seriedad, aquellos tiempos pasados. Mis intentos de salir a cenar contigo como buenos amigos siempre se han frustrado por una u otra razón, tantas veces que ya hasta me da roche invitarte otra vez a salir. Pero eres tan paciente que no me lo reclamas ¿o es que no te entusiasma la idea? Pero deberíamos, aunque sea una vez al año conversar a solas y compartir nuestros recuerdos y aquellas cosas que siempre se quedan en nuestras mentes. ¿Qué bacan sería no?

Querida Leslie, se que es dificil compartir mas tiempo juntos, seguramente si nos proponemos y decidimos vernos mas seguido fracasaríamos al poco tiempo; pero igual te ofrezco mi mano y mi corazón para cuando creas que te sea necesario. Soy conciente que tus alegrías e ilusiones no son mías, pero te juro que me harán felíz cuando ellas te hagan felíz a ti, porque así deseo verte. Se que hay cosas que quisieras en esta vida que aún no las tienes, y son las que te harán felíz y de todo corazón espero que lleguen a tu vida. Tal vez tarden en llegar pero le pido a Dios que lleguen. Se que van a llegar.

Verte emocionada un día antes del cumpleaños de Angélica Rosalía inflando globos, haciendo cintitas, armando cajitas, etc, etc me llenó de mucha alegría y me daba risa. O sea, no visitas a tu sobrina todo el año y ¿te apareces antes de la fiesta? No mojes pues, que no hay quien planche jajaja. Mentiras gordita, gracias porque siempre estás en esas ocasiones en las que aparecen las tías. Gracias por haber dejado uno que otro compromiso por quedarte con mis "chuckies" para poder ir a divertirme con mi esposa ¿Crees que no valoro eso? Claro que si lo valoro, aunque no le doy un valor económico como tu quisieras (jajaja), sino que le doy un valor espiritual (que no quisieras jajaja). Igual gracias por ser una buena tía para mis hijos, algo ausente pero.... Buena al fin.

A ver gordita, ¿te acuerdas del problemón que tuvimos en julio del 2006 justo un día antes del aniversario de mis viejos?¿Te acuerdas? Bueno, a los pocos días de la crisis que pasamos, decidí escribirte unas décimas y lo hice, y aunque no lo creas las he tenido guardadas en mi PC desde aquella época y en esta fecha especial quiero regalártelas, y en ellas siguen cargados mi amor y aprecio especial por ti. Mis décimas dicen así:

A MI HERMANA LESLIE CECILIA

En los recuerdos de mi niñez
hay momentos muy felices
y unos que otros deslices
que los dejo para después
Pues quiero escribir esta vez
sobre ti querida hermana
y no dejar para mañana
esta extraña inspiración,
es mejor que hacer una canción
que tardaría una semana

Vuelve a mi mente la palomillada
de Atahualpa cuatro veinticinco
cada salto, sonrisa y brinco
de esa pequeña endiablada
que con tanta mataperrada
hacía nuestas vidas felices
dejando atrás los momentos grises
provocados por los errores
de nuestros progenitores
enredados en sus deslices

Pequeña, rabiosa, engreída
buena pa'l trompo y las bolitas
pa' hacer sufrir a las monjitas
que te creian poseida
sin saber que eras protegida
por las manos del Creador
quien te cuida con tierno amor
de los golpes y los dolores
que da el mundo de pecadores
al que se aparta del Salvador

Tres cosas de esta vida
No pueden ser recuperadas
el tiempo, las piedras lanzadas
y la palabra que causa una herida
y en esta décima mia
expreso sinceras disculpas
pues cargo con muchas culpas
de aquello que no te di
o en aquello que te ofendí
y hasta hoy no pedi disculpas

Hemos perdido tanto
de todo aquello que vivimos
de los momentos que compartimos
que hoy duermen en su quebranto
y ayer me produjo un llanto
el saber que no reaccionamos
y que a veces ni nos miramos
y si lo hacemos es porque debemos
y no porque lo deseemos
¿Porqué hemos perdido tanto?

Aquí te ofrezo mi mano,
mano humilde, llena de paz
tómala y no la sueltes más,
es la mano de tu hermano
que ve en ti un bello regalo
del amor del Creador
que con su inacabable amor
me ha sabido bendecir
uniendo mi camino a ti
y por eso le doy loor.

¿Muy cursi no? Si pues, asi soy yo recontra "atorrante" ¿no? jajaja. Te quiero mucho hermanita, sabes que es un amor especial el que guardo por ti. Se que ya estas aburrida de tanta letra (es mas pienso que ni has llegado a esta línea) así que finalizo mi posteo con mi saludo de cumpleaños para ti:

FELIZ CUMPLEAÑOS QUERIDA HERMANA, QUE DIOS TE BENDIGA Y TE PROSPERE EN TODO LO QUE HAGAS, QUE NOS PERMITA DISFRUTARTE MUCHISIMOS AÑOS MAS Y SER TESTIGOS DE TU FELICIDAD. TE REGALO EC.12:1 "ACUERDATE DE TU CREADOR EN LOS DIAS DE TU JUVENTUD, ANTES QUE LLEGUEN LOS DIAS MALOS EN LOS CUALES DIGAS: NO TENGO DE ELLOS CONTENTAMIENTO"

TE AMO MUCHO HERMANA.

Gustavo

sábado, 10 de mayo de 2008

Señor: ¿Tiene hijos?

Pensé que iba a terminar el día como un día cualquiera: Pensando un poco en lo que pasó hoy y en lo que me esperará mañana. Pensé que mi rutina diaria no se alteraría, pero algo la cambió el día de hoy.

Había salido de hacer las compras de la semana en un supermercado cercano a casa pasadas las 10:00 pm, me dirigía hacía mi auto llevando el coche lleno de las compras realizadas, sintiendo que la noche empezaba a ponerse fría, cuando de pronto apareció él:

- Señor, cómpreme caramelos (con el tono lastimero con la que siempre te venden caramelos).
- No hijito, ahora no.
- Señor, ya pues, por favor cómpreme.
- No papito lindo, ahora no.

Empezó a alejarse, cuando dentro de mi surgió un VEN. Por una fracción de segundos pensé: Acabo de salir con un coche lleno de cosas para mi casa, y ese pequeño niño está vendiendo caramelos pasadas las 10:00 pm. No seas desalmado, si de gracia recibes... da de gracia".

Corrió hacia mi aquel pequeño de unos 8 años de edad, mientras yo sacaba una moneda de 1 sol de mi monedero.

- Toma hijito. Que Dios te bendiga.
- Tenga sus caramelos señor.
- No papito, te los regalo. Véndeselos a otra persona.
- No Señor. -Subió el tono de su voz-. Tenga sus caramelos.
- Que no niño.- Subí el mío-. Véndeselos a otra persona.
- Entonces tenga su sol señor.

Me hizo entrar "en trompo" el mocoso.

- Bueno, bueno, dame dos caramelos.
- No tenga.

Me dió cinco.

- Bueno, yo quería ayudarte.
- Gracias Señor. Déjeme ayudarle a pasar sus compras al auto.

Debo reconocer que me entró un fuerte sentimiento de desconfianza pues tenía el carrito lleno de bolsas, y pensé que aquel pequeño podía estar coludido con alguna persona de mal vivir y pudiera hacerme una emboscada para robar parte de mis compras. A esa hora quedaban pocos carros en los estacionamientos del supermercado, la calle ya se veía vacía y todo podía pasar en ese momento.

- No. No deseo que me ayudes niño.
- Es que me gusta ayudar a la gente buena señor.
- Deja mis bolsas por favor. No quiero renegar contigo. Aléjate ya.
- Señor, es que en verdad me gusta ayudar.

Alcé la voz y le dije.

- ¡Que no! ¿quieres que te quite el sol que te di y que te devuelva tus caramelos?. Vete ya.

Se asustó. Dejó de ayudarme. Metió su mano a su bolsa de caramelos y atacó otra vez.

- Señor: ¿Tiene hijos?
- Si. ¿Porqué?
- Dele estos caramelos. Les regalo.

Sentí un nudo en la boca del estómago.

- No gracias. Yo les daré los caramelos que ya me vendiste.
- No señor. Dele estos también por favor.
- Oye ¿qué tienes?. vende esos caramelos a otras personas.
- No señor. tenga.

Practicamente puso sus caramelos en mi mano. Puso una cara de cansado y como queriendo que su bolsa de caramelos se acabe cuanto antes. Noté angustia en su pequeño rostro sucio y cansado. Me agaché un poco y le susurré:

- ¿Tienes que vender todo hoy?
- Si señor. Tengo que acabar la bolsa, si no, no puedo irme a casa.

Me dejó mudo. No supe que decirle. Sentí que este mundo cada día está mas de cabeza. Por unos segundos sentí el cuerpo helado. No atiné a nada. Estaba petrificado. Mientras el pequeño niño ponía los caramelos para mis hijos en mi mano. Creo que el terminó de pasar las cosas al auto y cuando terminó me dijo:

- No se preocupe señor. Yo llevo el cochecito a su sitio.
- Gracias hijo.

Subí al auto y no se en que momento: una lágrima. Y en esa lágrima toda mi impotencia, mi rabia, mi disconformidad con el mundo en que vivimos. Recién allí se me ocurrió comprarle todos sus caramelos pero ya era tarde, estaba por llegar a casa.

Mientras bajaba del auto las cosas para meterlas a casa, no podía dejar de pensar en aquel pequeño, y en una pregunta que me ha marcado: "Señor: ¿tiene hijos?". Y solamente tuve ganas de darle gracias a Dios que mientras ese pequeño niño vende caramelos en una calle, mis hijos duermen bajo un buen techo, bien abrigados, y con los reposteros llenos. Y llenos de amor. Le di gracias a Dios por mi trabajo, por el trabajo de Angélica, y porque todo lo que tenemos y de lo que podemos gozar le pertenece a El, pues El es dueño de todo. Lo que tenemos, que no es mucho, lo tenemos por la gracia de Dios mas que por nuestros propios méritos, porque como dice en la Biblia, sus misericordias con nosotros son nuevas cada mañana.

Iré a dormir y haré una oración por ese terco niño de los caramelos. Por él, y por todo niño que injustamente es sometido a trabajos forzados.





lunes, 5 de mayo de 2008

Y tu, ¿te juegas un SUDOKU?


El sábado último estaba haciendo mi cola para pagar unos artículos comprados en un supermercado cercano a casa, cuando un pequeño de unos 12 años se embarcó en una acalorada conversación con su joven madre:

- Pero la vez pasada me dijiste que en la próxima me lo comprabas.
- Si hijo, pero espera otra vez, yo te lo voy a comprar pero no hoy.
- Mamá, siempre me dices lo mismo. Ahora ¿Cuándo me comprarás mi SUDOKU”?

“SU-DOKU” es un término en japonés que quiere decir algo así como: “los números deben aparecer una sola vez”. Pero más allá de lo que significa, SUDOKU es un juego de números que aparece en muchísimas publicaciones (revistas, diarios, Internet, etc). El juego es tan popular que muchos lo adoran y otros tantos lo detestan, pero hoy por hoy casi todo el mundo sabe lo que es “jugar SUDOKU”.

Me encanta el SUDOKU aunque no lo hago todos los días. Hasta antes de aprender el juego, siempre pasó desapercibido a mi vista hasta que mi buen amigo Tito Montagne me explicó como hacerlo. Reconozco que la primera vez vi a Tito desarrollar un SUDOKU me pareció sumamente sencillo, hasta que me llegó el momento de hacerlo sin su ayuda. No era tan fácil como parecía y en realidad es un ejercicio mental que dependiendo el nivel de dificultad puede llegar hasta cansarte.

¿Pero en qué consiste este juego? Pues el SUDOKU es un tablero en el que aparecen algunos números, siendo el objetivo llenar el tablero con más números siguiendo algunas reglas. Para entenderlo mejor lo explicaré con el SUDOKU MINI (hay tres tipos de SUDOKU que conozco que los explicaré mas adelante): (Clic en "Continuar leyendo" debajo de la imagen para seguir leyendo).

El SUDOKU MINI es un tablero cuadrado con 36 cuadrículas (6 x 6) en el que inicialmente se han colocado algunos números que van entre el 1 y el 6. El reto es que el jugador debe colocar números en cada cuadrícula de tal forma que en todas las filas y en todas las columnas se logren ubicar los números del 1 al 6 sin repetirse. Adicionalmente, el mismo tablero contiene 6 recuadros (2 filas x 3 columnas) marcados con líneas mas gruesas en los que, respetando la primera condición, también deben aparecer los números del 1 al 6.

En la sección Luces de El Comercio aparecen diariamente dos juegos: El SUDOKU Mini (ya explicado en el párrafo anterior) y el SUDOKU Pacífic, el cual es un tablero 9 x 9 y los números a colocar van desde el 1 hasta el 9. Pero el más alucinante de los SUDOKU que he visto es el SUDOKU Monster, que aparece los domingos con El Comercio, y en el que hay que ordenar números del 1 al 9 y letras de la A a la I en filas, columnas y recuadros. Reconozco que nunca he podido completar un SUDOKU Monster.

El SUDOKU es un juego que aunque no lo crean, no fue inventado en el Japón. El creador de este juego es un norteamericano llamado Howard Garns y el nombre original del juego fue “El Lugar de los Números”. Pero fueron los japoneses quienes hicieron famoso este juego y lo popularizaron tanto que hoy por hoy muchos los consideran los inventores del mismo, aun cuando en realidad no lo son. El SUDOKU se hizo popular cuando la revista Times lo publicó por primera vez en el año 2004. Después de eso, no es raro ver el SUDOKU en todo tipo de publicaciones.

Este juego ha llegado a ser tan obsesionante que se han creado un sinnúmero de productos para que la gente pueda tener siempre a la mano un SUDOKU. A continuación, algunas de ellas:

Papel Higiénico: Es decir SUDOKU hasta en el baño. Me daría mucha pena tirar a un tacho de basura algunos juegos sin poder ser desarrollados. Me imagino que la idea es que una vez que lo juegues lo utilices. Pues personalmente, tendría que jugarme varios SUDOKUS antes de salir del baño. No se los japoneses. http://www.gearlive.com/blogimages/sudoku_toilet_roll.jpg

Juegos electrónicos: El SUDOKU creo que ya reemplaza al famoso “pimball”. No es raro ver en las cajas de supermercados (Wong, Metro, Plaza Vea, Ripley, Saga, etc) juegos electrónicos de SUDOKU en el que se proponen una infinidad de juegos posibles. Por uno de estos es que sufría el niño del inicio de mi posteo. http://img.xataka.com/sudoku.jpg

Diarios y Revistas: En muchísimas publicaciones ya encuentras un SUDOKU, y si te gusta jugarlo, seguro te quedarás entretenido allí.

Internet: La red está plagada de páginas con juegos de SUDOKU y estrategias para poderlos solucionar. Hay competencias On-line y millones de personas ya han participado en este tipo de competencias. Yo la verdad no me animo por falta de tiempo. http://www.elcomercio.com.pe/EdicionOnline/Estaticas/sudoku/index.html

Cubos mágicos: ¿Recuerdas los cubos mágicos en que tenías que colocar una cara completa con el mismo color? Pues ahora el mismo cubo consiste en solucionar SUDOKUS en cada cara. Increíble pero cierto. http://www.mundochica.com/imagenes/diciembre/sudoku.jpg

La historia más alucinante que encontré sobre el SUDOKU, es que en un lugar de Inglaterra, una colina amaneció con un juego de SUDOKU Pacific gigantesco y cuando los pobladores lo resolvieron, se encontró que el mismo juego tenía más de ¡2,000 soluciones posibles!

Bueno. Tito Montagne es un experto haciendo SUDOKUS. Los de El Comercio traen hasta cinco niveles de dificultad, y solo una vez Tito no pudo resolver un SUDOKU 5 estrellas. En la oficina el otro “loquito SUDOKU” es un muchacho llamado Omar Calixto. La primera vez que lo invitamos a hacer un SUDOKU era un SUDOKU Mini de nivel de dificultad 1 y no pudo hacerlo. Con Tito creíamos que pues en vez de cerebro tenía un zapato, y creo que injustamente pues lo que para nosotros parecía muy sencillo, para Omar era algo nuevo. Hoy es otro experto del SUDOKU. Los más difíciles puede solucionarlos, y si no lo acaba en la oficina se los lleva a casa y los trae resueltos al día siguiente como diciendo: “¿Ven? seré flaquito, pero tengo mi cerebrito” jajaja

Y tú, ¿te juegas un SUDOKU? Te lo dejo aquí .



viernes, 2 de mayo de 2008

Destino Propio

Había decidido no dejarse vencer por la adversidad. Tenía en sus dos pequeños hijos dos hermosas razones para no sucumbir ante tan grande mar de incertidumbre y desesperanza. Había entendido que lo mejor era que ese hombre esté lejos de ella. Ya no importaba que la haya abandonado junto a sus dos pequeños hijos, al fin y al cabo era el final de largos años de maltratos, humillaciones e injusticias. No había más lágrimas para llorar, ni tiempo para recomponerse. Había que empezar a cambiar su tan golpeado mundo.

Martha había trabajado desde muy temprano preparando unos queques de una vieja receta aprendida en sus años de escolar. Había coordinado con su madre el cuidado de Pablo y Camuchita, sus pequeños hijos. Tenía todo el temor de salir por primera vez en su vida a vender a la calle porque “nunca he vendido nada y tengo miedo. Pero si no lo hago hoy no lo hago nunca. Esto no se queda así, voy a demostrarle a ese infeliz que yo puedo sacar adelante a mis hijos, y que puedo vivir sin él”. Al menos lo tenía claro.

Abrió la puerta de su casa, con sus dos queques y toda una ilusión encima: Venderlo todo en esa misma mañana. No terminaba de rezar un padrenuestro cuando a pocos metros de su casa un hombre tirado en la vereda fue un mal presagio para su día. “Ojala esto no sea un mal augurio, quiero que todo me salga bien el día de hoy”. Al pasar por delante del hombre no pudo evitar mirarlo a los ojos y ver su miseria reflejada en esa mirada. “Buenos días” dijo él. Ella siguió con su padrenuestro.

Eran las tres de la tarde y aún quedaban cuatro tajadas de queque. Ella aún no había almorzado y decidió comer una de ellas, y mientras degustaba su improvisado almuerzo, una vieja anciana le compró dos tajadas. “También es mi almuerzo hijita”. Le dio gracias a Dios por la venta de ese día y decidió regalar a algún menesteroso la tajada que le quedaba cuando divisó al hombre tirado en la acera que la saludó esa mañana. Le pidió a la vieja anciana que se le entregue y que no le diga quien se lo enviaba para que no la moleste cualquier otro día.

Regresó feliz a casa con la venta de ese día. Lloró cuando abrazó a su madre contándole de su primera experiencia en la vida dura de la calle, y se fortaleció viendo que su ganancia no era poca para lo que había invertido. Desde aquel día no dejó de salir a la calle día a día a buscar el sustento suyo y el de sus hijos. Hubo días en que las ventas no fueron buenas y solamente había que contentarse con no perder. Había sido asaltada retornando a casa, engañada con monedas y billetes falsos, golpeada por unos agentes municipales y otras mil penurias pero “nada me va a tumbar, tengo que salir adelante”.

Había pasado casi un año en el que día a día, incluso estando enferma, había salido a vender sus postres. Hasta que llegó el momento de dar el salto. Las ventas eran buenas ahora y con ellas se podía pagar un pequeño puestito en el mercado. Tenía su clientela fiel, y “si no es ahora, pues es nunca”.

El primer día en que vendería en su puesto, salió de casa con el padrenuestro de cada día, cuando vio al menesteroso que hacía casi un año había visto al salir de casa en su primer día de venta en la calle. Se sorprendió pues el tipo estaba completamente cambiado, no era el moribundo sucio de mirada miserable e incluso le tomó trabajo reconocerlo. Si no hubiera sido por el “buenos días” similar al de la primera vez no se habría convencido que era él. Martha se sorprendió de verlo tan cambiado “seguramente se ha metido a los evangelistas y ya le cambiaron la vida en la iglesia”. No dudó en contestar con un amable “buenos días” porque “a lo mejor su buenos días me da suerte como la primera vez que vendí mis dos queques. Talvez hoy rayo en mi nuevo puestito. Ay Diosito ayúdame con la venta de hoy”.

Al parecer el saludo de aquel hombre si le traía un toque de suerte a su negocio. Habían pasado los meses y había quedado atrás el pequeño puestito donde empezó. Ahora tenía un puesto mucho más grande, siempre en el mismo mercado, en donde instaló su “Juguería Camuchita” y ahora era el punto en el que muchos transeúntes y vendedores del vercado desayunaban. Su especialidad eran sus jugos y sus “sánguches de lomito” que se vendían como pan caliente.

Su negocio le dio la estabilidad que buscaba. No era una mujer adinerada pero ahora podía vivir tranquila. Era una mujer sana que todo lo que ganaba lo llevaba a su casa. Había conseguido lo que con mucha rabia decidió luego de ser abandonada: Salir adelante por ella, por sus hijos, “porque la vida no se acaba porque te quedas sin alguien a tu lado”. Su trabajo le había permitido mudarse de la pequeña casita testigo de tanto sufrimiento. También pudo cambiar de colegio al pequeño Pablo “porque en uno particular le van a enseñar mejor y no hay problema con las huelgas y los maestros del SUTEP”.

Un día al retornar a casa, vio en la esquina de su casa a aquel hombre que se aparecía cada que cambiaba algo en su vida. Ya no era un menesteroso, ni siquiera era un tipo que cause temor alguno. Se había convertido en un hombre con apariencia de decencia, limpio, bien vestido y de buen semblante. Hasta llegó a inquietar a Martha con su mirada ya que “si así te ponen guapo en la religión, pues yo también me meto”. Entró a casa con la incertidumbre de saber que iría a pasar pues aquel hombre había aparecido de nuevo. Casi no pudo dormir esa noche pensando en él y en lo que habría de acontecer, porque cada vez que aparecía él, algo bueno estaba por pasar.

A la mañana siguiente salió de casa algo aletargada porque casi no durmió pensando en aquel hombre y su nueva aparición. Y mientras terminaba el padrenuestro de cada día escuchó detrás de ella un “Buenos días Martha”. Quedó estática. Paralizada. Sabía que era él. Se detuvo. Volteó con mucho temor, no porque la saludó sino porque esta vez mencionó su nombre. Estaba detrás suyo con una rosa en la mano.

- Soy tu destino
- ¿Mi destino? ¿Eres mi destino?
- Si Martha, y ahora estoy así por ti. Dime cómo me viste la primera vez.
- Eras un desastre, un miserable y nadie daba nadie por ti.
- Así era tu destino ese día. No tenías nada y no eras nadie. Todo era negro en tu horizonte y mírame ahora. Tú decidiste cambiarme y no dejarme miserable. En base a tu esfuerzo lo has hecho y para bien. Y heme aquí: decente y promisorio. Has salido adelante por ti y por tus hijos, y te irá cada vez mejor.

Una lágrima humedeció el rostro de Martha.

-No destino mío. Fue mi padrenuestro de cada día.

Lo abrazó, le dio un beso y se alejó. Nunca más volvió a verlo. Sabía que mientras ella esté bien, él también lo estaría.

sábado, 5 de abril de 2008

Garbage In, Garbage Out

Hoy mientras manejaba hacia el trabajo leí entre los titulares de los diarios que Tula Rodriguez estaba embarazada. El día de ayer había visto entre los titulares que Tula Rodriguez confesó tener una relación con un gerente de Frecuencia Latina llamado Javier Carmona, esposo aún de la “Señito” Gisela Valcárcel, aunque ambos ya están separados desde hace unos meses.

Llegué al trabajo y ni bien pude corrí a la sección Luces del diario El Comercio para ver si había alguna información sobre el “notición” de Tula y Carmona. ¡Bingo! Estaba la información que estaba buscando. Resulta que Tula está embarazada del Carmona y lo dijo en su programa de televisión que se llama Escuadrón, en el que dio a conocer su decisión de dejar su programa porque lo más importante ahora es su embarazo, ya que había tenido una amenaza de aborto. Ah y también dijo que a pesar que nadie le crea ella nunca se metió en la relación de Gisela y Carmona, que ellos se conocieron después de la separación de ellos, que ella duerme con la conciencia tranquila porque no le importa lo que dice Gisela sino lo que ella sabe, lo cual es su verdad.

Terminé de leer la nota central de la sección luces y pasé nomás a la nota contigua donde la “Señito” dice que ella no va a investigar nada respecto a que si Tula era una tercera implicada en su relación con Carmona, que solamente ella guarda un cariño especial por los hijos de su “ex” y que lo bueno de todo esto es que hay en camino una criatura que es lo más importante. Ah, y les deseaba lo mejor a Tula y a su ex.

Terminé de leer ambas notas, y ya completamente informado pensé: “Y a mi que diablos me importa la vida de Tula, Gisela y Carmona. De aquí a cuándo ese desesperado interés por saber lo que ocurre entre las sábanas de gente que no me interesa”. Reparé en que soy una de las miles de víctimas de la prensa sensacionalista que impera en nuestro medio local, aquella que inunda nuestras calles con titulares como:

“Tenchi adornó a Sarita con bataclana”
“Florcita hace debutar a chicherito de Skandalo”
“Paolín manda a cana a Urraca”
“Chiquito chapa con chivito”
“Foquita llegó y se vio con Montalbán”
“La Jibaja tira colchonazo en Santa Mónica”

Y la gente como moscas corre a comprar como pancito caliente su Trome, el Ajá, El Popular, (El Comercio no porque no se entiende). El chisme vende y se vende pues, ¿porqué negarlo? Pero se vende porque se compra, y lo compra aquel que deja salir su morbo y curiosidad a flor de piel y saca su chinita del bolsillo y ya está metido entre las sábanas de los famosos, entre los pleitos de Johanna y la Cabrejos, los dardos del Francotirador y las farsas de la Tía Bozzo. Eso es lo que vende. ¡Al diablo las cumbres! ¡Que me importa la catástrofe en Birmania! ¿A quién le interesa si se cae la Bolsa o si la recesión sigue amenazando a los EEUU? ¿Santa Cruz qué? ¿Nuevo país? ¿Qué es un referéndum? A mi háblenme de Deyvis Orozco, de Tongo, del beso del loco Vargas con su compañero del Catania, de la juerga en el hotel El Golf. ¡¿Birmania?!¡¿Santa Cruz?! Bah.

Yo digo: ¡Dime lo que lees y te diré quién eres! Hay un refrán en la informática que dice “Garbage in, Garbage out” (traducido dice “Basura entra – Basura sale”) y yo puedo aplicarlo a este tema, a lo que lee el peruano en los diarios. Te llenas de esos temas, entonces de eso vas a conversar. Entran noticias sensacionalistas, salen noticias sensacionalistas.

Finalmente me pregunto:¿No es mejor alimentarnos de buenas lecturas para poder enriquecer nuestras conversaciones?

Ustedes ¿Qué opinan?

Ah, van a buscar el reemplazo de Tula en “Escuadrón”.

miércoles, 2 de abril de 2008

Y yo le creo


Ella dice que eres la única empleada en la oficina en Perú, y que desde tu posición debes tratar con todas las áreas de negocio, no sólo con las finanzas. Esto requiere que coordines con numerosa cantidad de gente dentro y fuera de la empresa como clientes, abogados, interventores y organismos del Estado. Dice que decides temas inmediatamente y sugieres soluciones siempre viables y que demuestras mucha eficacia e iniciativa. En cuanto al trabajo dice que eres EXCEPCIONAL !!!

Ella dice que eres capaz de comunicarte eficientemente tanto en inglés como en español a todo nivel con la gente con la que te desenvuelves en tu día a día de trabajo. Dice que siempre te haces tiempo para conversar amigablemente y para encontrar soluciones a las diferentes situaciones en el trabajo. Dice que nunca pierdes la paciencia a pesar de que las otras personas si lo hacen. Dice que siempre tienes una excelente relación con clientes y proveedores para realizar las cobranzas y los pagos de acuerdo a las prácticas y políticas de la empresa. En el aspecto de comunicación dice que EXCEDES LAS EXPECTATIVAS.

Ella dice que tienes un excelente conocimiento de loas exigencias locales (recursos humanos, gestión financiera, aspectos tributarios) y que tu grado de Contador Público Certificado te permite obtener logros al más alto nivel. Dice que tus conocimientos de office y SAP te permiten realizar tu trabajo con eficacia ante los plazos de exigencias mensuales, asegurando que los objetivos financieros se cumplan siempre. Dice que tu experiencia y conocimientos permiten asegurar la satisfacción de tus clientes externos e internos. En cuanto a los conocimientos de tu trabajo EXCEDES LAS EXPECTATIVAS.

Ella dice que tienes una excelente relación laboral con todos los empleados de las diferentes áreas de la compañía (recursos humanos, Finanzas, tesorería, facturaciones, ventas, operaciones, etc). Dice que también debes comunicarte con el outsourcing Lanoire, y con los consejeros legales y fiscales de la empresa para revisión de cuentas, cuestiones legales, cuestiones corporativas y reguladoras. Dice que siempre estás dispuesta para hacer lo que se te solicita tratando de contribuir al éxito del equipo de trabajo. En cuanto al trabajo en equipo y relaciones interpersonales EXCEDES LAS EXPECTATIVAS.

Ella dice que siempre tienes una mejora continua y siempre entregas un producto de calidad, lo cual haces sin ningún tipo de supervisión desde que estás en la compañía y ella en Miami. Dice que ella confía en ti. Dice que ella confía en ti para todas las cuestiones y asuntos en Perú. En cuanto a la calidad de tu trabajo EXCEDES LAS EXPECTATIVAS.

Ella dice que a propia iniciativa y a tu propio costo has realizado cursos de perfeccionamiento a fin de mejorar tus habilidades y conocimientos e incrementarlos eficientemente. En cuanto a la mejora de habilidades financieras, tributarias y contables EXCEDES LAS EXPECTATIVAS.

Ella dice que en cuanto a limitaciones, no has tenido una computadora personal desde que has retornado de tu periodo post-natal, lo cual te ha generado que pases mas tiempo de lo normal en la oficina, y otras veces realizar tu trabajo desde la casa. Esto lo haces a pesar de tener dos pequeños niños. Dice que cumples con todos los reportes que se te requieren en el tiempo oportuno. En estos aspectos dice que EXCEDES LAS EXPECTATIVAS.


Ella dice también que siempre tienes toda la documentación de la compañía disponible y archivada, y que al respecto ALCANZAS LO ESPERADO.


Ella dice todo esto de ti. Ella, tu gerente, dice en sus conclusiones EXCEDES LAS EXPECTATIVAS que tienen sobre ti. Dice todo esto en tu evaluación anual, pero no sabe todo lo que además haces cuando cruzas el umbral de nuestra casa. No sabe que en todo eres EXCEPCIONAL, que no sabes otra cosa que hacernos felices y derramar grandes caudales de amor sobre los tuyos.

Dice todo eso…. Y YO LE CREO.

martes, 1 de abril de 2008

Bañando a Angélica Rosalía

Este video es del día que regresamos de Aucallama, Angélica Rosalía disfrutó de uno de sus tiempos preferidos: La hora del baño. Como todo bebé, ella disfruta dentro del agua cada instante y se resiste a salir de la tina.

viernes, 28 de marzo de 2008

Semana Santa 2008 en Aucallama - Huaral




Miércoles 19 de marzo, 10:30 pm.

- Oye Bart, ¿Cómo es mañana?
- Nada “gordo”, ya estoy en Aucallama, salí con los Alaba y Tito Rojas
- Oe Bart, eres una falla. Ya no te hagas paltas mañana yo arranco tempranito con toda mi gente y con mi hermano Miguel.
- Jajaja, mentiras gordo, estoy en Lima todavía. ¿Cómo es mañana?
- Ya pues tío, 8:30 am en el cruce de Faucett con La Marina
- Pero 8:30 en punto gordo. No me vas a hacer esperar
- ¿Esperar? Si no estás a esa hora yo me arranco nomás.
- No se diga más. Mañana salimos 8:30 am.
- Chaufa mi querido “Medalla de Oro” jajajaja

Bart es mi amigo Israel Hidalgo Boyd. El tiene su carrito Toyota adquirido hace pocos meses, y ya hemos salido a las afueras de Lima un par de veces juntos, generalmente el va detrás de mí porque, (disculpa Bart), aún no conoce bien algunas rutas, jajaja. Al comienzo yo también era así. Pero me da un gustazo viéndolo manejar su “caña”.


Jueves 20 de marzo, 8:42 am

-Oye gordo ¿Dónde estás?
-Bart ya estoy llegando. Espérame un toque, estoy “tanqueando” el carro.
-Eres una falla gordo, mira la hora que es. Estoy en el cruce de Faucett y Venezuela.
-Ya no seas llorón, ya estoy llegando.

Por dentro me imaginaba la cara de Sarita (la esposa de Bart). Supongo que la pobre madrugó para estar 8:30 am tal como habíamos acordado. Me sentí avergonzado con ella, con Bart……. Me sentí avergonzado con Sarita.

Nos encontramos en el cruce de Faucett con Venezuela a las 9:00 y empezamos nuestro corto viaje hacia Aucallama en Huaral. Allí ya nos esperaban los hermanos de nuestra congregación que habían salido la noche del miércoles 19, junto con hermanos de iglesias hermanas a la nuestra.

Llegamos a Aucallama a las 10:00 am. Luego de un viaje tranquilo y gracias a Dios sin ningún incidente, y el solo hecho de cruzar las puertas del Campamento Buenas Nuevas hace volver a nuestras mentes tantos campamentos allí vividos. No recuerdo cuántas veces estuve en el campamento ya que desde 1985 he sido campero allí en muchas oportunidades, de allí que el lugar me recuerda anécdotas, amigos, consejeros y decisiones tomadas.

Mis padres habían viajado en su camioneta el día anterior y habían guardado camas para mi y mi familia. Sebas no nos dio tiempo a instalarnos, ni bien bajó del auto ya estaba jugando con la tierra y no entraba en su cuerpo de tanta alegría, pero era tiempo de estar en su clase, así que renegando entró a su clase donde muchos niños ya disfrutaban el tiempo juntos y “papito de allí vamos a jugar en la piscina ¿no papito? – Si hijo, pero primero a tu clase. – Grrrrrr ya papito”

Dejamos las cosas en nuestra cabina, luego a Angélica Rosalía en el servicio de cuna (ella feliz se quedó) y con Angelita nos fuimos a la capilla junto a Bart, mientras Sarita sufría para que su “Dankish” acepte a quedarse en la cuna. –“Vamos Bart, eso puede tardar mucho tiempo” – Si, vamos yendo gordo”

En la capilla el Pastor Bernabé Vega ya daba su clase sobre “El Precio del Discipulado”. Ese fue el tema del campamento, y en verdad un tema que tocó mucho mi vida, porque muchas veces creo que el “estar allí” cerca de Dios, en la Iglesia cada semana junto con mi familia, es suficiente, y no lo es. Dios desea más que eso, y eso que desea tiene un precio para nosotros. Es difícil ser un seguidor de Cristo, allí está el tipo que viene decidido a Jesús y le dice “Te seguiré, pero primero déjame que entierre a mi padre”, lo cual no quería decir que su padre ya estaba muerto a punto de ser enterrado, sino que el tipo deseaba que primero muera su padre y una vez enterrado recién podría seguir al Maestro. No hay nada que hacer que las cosas terrenales nos atan mucho a esta tierra y nos quitan la perspectiva de lo que Dios desea de nosotros. Bueno. Acabó la lección y nuestro Pastor hace el anuncio que nadie esperaba hasta ese momento.

-Hermanos: A las dificultades del viaje de anoche (uy, recién me enteré que hubo dificultades) se suma un imprevisto lamentable. Acaban de informarme que el la bomba de agua que llena la piscina está dañada y no ha sido posible repararla.
-Noooooooo!!!!! (unísono de la congregación)

Uyyyyyy, yo lo entiendo pero, ¿y ahora que le digo a Sebas? El estaba tan ilusionado con lo de la piscina. “-Bueno ya veremos la forma de explicárselo. -¿Crees que lo entienda Gustavo? –No lo se Angelita”.

Felizmente lo entendió, eso sí, al no poder disfrutar del agua, encontró en la tierra su mejor medio de diversión. Sacudirlo era ver como de su cuerpo salía una nube de polvo y tierra, finalmente el lo que quería era divertirse, fuera con agua o con tierra.

El jueves santo pasó rápido, aprovechamos para jugar relajarnos un poco. Lamento que Angelita no haya podido dormir lo suficiente por la tarde; la pobre había trabajado en casa hasta altas horas de la madrugada para poder ir al campamento y no estar angustiada por temas de trabajo esos días.

Como a las 10:00 pm mi viejo me invitó a ir a tomar unas gaseosas mientras conversábamos un poco. Me gustó su invitación y fuimos al kiosco compramos unas gaseosas y unos piqueos conocidos como Cheese Trees (“Chistrís” para los niños). Ambos tomamos un par de gaseosas y un par de bolsitas del dichoso piqueo, mientras conversábamos de todo un poco. Me sorprendieron algunas preguntas que me hizo mi viejo, y no tuve reparos en contestárselas con la mayor franqueza, como siempre lo he hecho. Ya como a las 11:00 nos fuimos al “sobre”.


Viernes Santo. ¡Santo Viernes!.

Mi viernes Santo empezó de la peor manera, yo calculo que a la 1:00 am mas o menos. Un fuerte cólico me llevó de las orejas al baño para una evacuación nunca antes tan líquida. “¿Qué ha pasado?” Me preguntaba como a las 4:00 am luego de haber ido por cuarta o quinta vez al baño y haber sufrido largas horas de cólicos sin poder dormir. ¡Que horrible! Hacía mucho tiempo no tenía una indigestión como aquella, sentía un malestar increíble, tuve fiebre, y lo único que quería a las 6:00 am era dormir media hora corrida, y de pronto: “-¿Ves papito?, yo te dije: No hay que comer “chistrís”. – Ya hijito, ya no voy a comer otra vez. – Eso te pasa por desobedecerme, yo te dije: No comas “chistris”. La verdad me hubiera gustado que me lo diga, pero era muy tarde.

Todo el santo viernes, o viernes santo ¿qué mas da?, la pasé en cama sin poder siquiera ponerme en pie. Un malestar increíble con fuerte dolores de cabeza. Unas infusiones y unas pastillas gentilmente suministradas por mis queridos amigos Luis Valqui y su esposa Fanny (Misioneros en La Oroya) fueron suficientes para calmar la indigestión. Ya por la noche en hambre me obligó a abandonar mi lecho de dolor y con una fuerte migraña fui al comedor a “echarle algo al cocodrilo”. Allí nuevamente la generosidad de Los Valqui (lo digo con mucho cariño) se manifestó con una pastilla que calmó mi fuerte dolor de cabeza. Una infusión y una mazamorra de membrillo fueron la cena de esa noche. “-Papito, ya no vuelvas a comer “chistris” ah. – Ok Sebas, ni ahora ni nunca más. – Si no te vas a enfermar otra vez, tienes que aprender a obedecer. – Ok hijito”.

Por la noche, se había programado una noche de sketchs. Fue sin lugar a dudas un tiempo muy divertido, en la que ya sabemos, muchos sacan a relucir sus dones histriónicos. “El tema del verano”, esa propaganda de celulares Claro, fue motivo de más de una representación. Fue gracioso ver a algunas hermanitas bailar el tema del verano, girando sus charolas y cantando “Claro que movemos el arroz”, y es que si algo bueno me pasó ese viernes, fue estar en cama a la hora de almuerzo, ya que el comentario era que el arroz salió por decirlo de alguna manera… desastrozo.

Luego de los sketchs, acompañado de Angelita nos juntamos con Israel y Sarita, con mi hermano Miguel e Ikevana, y conversamos buen rato cerca al kiosco y lo más lejos posible de los “chistris”. Recordamos anécdotas y personajes del campamento, y entre risa y risa se nos fue la noche y llegó la hora de dormir.


Sábado 22 de Marzo

El sábado se pasó rapidito. El devocional de la mañana muy bonito y las clases de los pastores también. Fue un tiempo de meditación y decisiones para mejorar. Ser un discípulo de Jesús es difícil pero fuimos llamados para hacer esa labor.

Luego se presentaron los niños a cantar y Sebas nuevamente fue vencido por su rechazo a ser aplaudido. Luego de cantar junto con los niños de su clase, cuando todos aplaudieron el se puso a llorar y a expresar su enojo. Con mucho cariño tuve que bajarlo del escenario y consolarlo y decirle que ya había acabado todo.”-Yo no quiero a esta gente que me aplaude papito”.- Yo lo se hijo, yo lo se, pero ya acabó. –¿Dije cosas feas papito? – Si muy feas, pero ya pasó”.

Me animé a correr tras la pelota un rato, un duchazo, el almuerzo y llegó la hora de partir. Guardamos nuestras “chivas” y en caravana con Bart y la poderosa Ford de mis viejitos nos despedimos una vez más del Campamento Buenas Nuevas, agradeciendo a Dios por el tiempo allí vivido y deseando volver una vez mas.

-Papito ¿Por qué comiste “chistris”? Yo te dije que no comas eso, ¿ver por desobediente?
-Si hijito, pero ya debes dormir. Mañana hay que ir a la iglesia.
-Ya papito, pero no vuelvas a comer “chistris”.
-Ya hijito. Hasta mañana. Te amo mucho
-Yo también. Pero no seas desobediente.
-Sebas, a dormir.

lunes, 25 de febrero de 2008

DON TOMAS Y LA SEÑORA ESPERANZA

La semana que termina trajo consigo una noticia que me causó mucha impresión. El ya mítico actor Paul Newman y su esposa, la no menos famosa actriz Joan Woodward (ambos ganadores del oscar) cumplieron cincuenta años de casados. Me impresionó la noticia toda vez que no es habitual en el mundo de las luces y el espectáculo, que dos personas tan famosas duren tanto tiempo unidos en matrimonio.

Hasta hace pocos años los matrimonios más “sólidos y mediáticos” en Hollywood eran los de Tom Cruise y Nicole Kidman, Brad Pitt y Jennifer Aniston, Bruce Willis y Demi Moore. Todos ellos ya con nuevas parejas: Cruise con Kathy Holmes, Kidman con Keith Urbain, Pitt con Angelina Jolie, Willis recientemente encontrado con una modelo de Victoria Secret, y Demi Moore con su esposo de ya algunos años Ashton Kutcher.

La bella Rene Zellweger (El diario de Brigitte Jones) se divorció cuatro meses después de casarse, según la pareja, por diferencias de ideas. Jennifer Lopez, actual esposa de Marc Anthony estuvo casada solamente nueve meses con su segundo marido. No le fue tan “bien” como con el primero, con el que duró doce meses. Nicolas Cage (uno de mis actores favoritos) y Lisa María Presley se divorciaron luego de tres meses concluyendo que fue un error garrafal haberse casado. Pero todos los récords fueron batidos por la impredecible Britney Spears quien se divorció 55 HORAS después de contraer nupcias con un amigo de infancia.

Entonces, ¿Impresiona o no leer una noticia como la de Newman y su inseparable Woodward? Yo creo que si, que relaciones como éstas desagravian la institución llamada Matrimonio. Yo creo en el matrimonio y en el amor duradero, pues soy un convencido que Dios lo instituyó y porque encontró que no es bueno que el hombre esté solo y por tanto creo una ayuda idónea para cada uno.

Bueno, a lo que iba. Cuando leí la noticia de las bodas de oro de Paul Newman, no pude evitar que venga a mi mente el recuerdo de unos entrañables vecinos: Don Tomás y la Señora Esperanza. Yo recuerdo la celebración de sus bodas de diamante (75 años de casados) realizada pocos años antes del fallecimiento de ambos. Ellos también vivían en Atahualpa 425, pero en el duplex del lado derecho (nuestras puertas estaban frente a frente divididas por una vieja escalera de madera).

Recuerdo a Don Tomás como a un entrañable amigo. La verdad se lo veía poco, era un señor baja estatura, siempre lo conocí con la cabeza calva y el alma alegre. Era callado, muy amable y hablaba poco. Nunca dejó de contestarme el saludo, y nunca dejó de acompañar su saludo con una ligera sonrisa. El era un maestro panadero, retirado de su oficio durante varios años, pero que a veces era requerido por el panadero de la esquina, el chino Nori, para que reemplace al enfermizo o talvez guarapero panadero titular que de vez en cuando ponía en apuros su negocio. Cuando yo sabía que Don Tomás había hecho el pan, sentía el pan más rico, talvez por el cariño que le tenía. Ese cariño se empezó a hacer más manifiesto cuando empecé a viajar y cuando Don Tomás empezó a hacerse más viejo. Nuestros encuentros casuales eran cada vez menos frecuentes, de allí que eran también más efusivos. Nos abrazábamos como viejos amigos que éramos. Don Tomás ya no saludaba al niño gordito que lo saludaba siempre, ni yo saludaba al vecino anciano de paso raudo: Nos saludábamos dos amigos de antaño. El me vio crecer y yo lo ví envejecer.

-¿Cómo está mi querido amigo? Por usted no pasan los años. Ya quisiera yo tener su fuerza.
-Gracias, gracias. ¿Cómo estás muchacho?
- Aquí pues Don Tomás, de vuelta al barrio.
- Se te extraña hijo, se te extraña.

Yo lo extraño. Don Tomás un día caminando por la calle sufrió una caída. No tenía mal alguno hasta ese día. Se le veía el anciano sano y de paso raudo que siempre fue. Pero esa caída fue el principio de un corto fin. Recuerdo haber ido a buscar una ambulancia de la compañía de bomberos de la calle Puno en el Callao, con su hija Chabela. Era una emergencia. Don Tomás estaba mal, muy mal. Recuerdo haber ayudado a los bomberos a bajarlo cargado por la vieja escalera de Atahualpa 425, sabiendo que era la despedida de mi viejo amigo, que era la ultima vez que tocaba su arrugado cuerpo de roble. El ya no tenía tiempo para una sonrisa, ni para un adiós, pero yo si. Y acompañado por un motor acelerado y una ruidosa sirena se fue mi amigo Tomás. Fue el adiós.

Su esposa Esperanza quedó sola y como todos suponíamos, después de 75 años al lado de Don Tomás, sufrió mucho la ausencia de su amado esposo. La recuerdo como una señora que nunca salía a la calle con ropa de diario. Ella iba al mercado en vestido y zapatos de calle. Tenía una perita llamada Popy, que era una bullera, siempre nos ladraba pero nunca nos mordió. Cuando la Señora Esperanza estaba a una cuadra de su casa al regreso de sus compras en el mercado, cargando sus flores, Don Tomás abría la puerta y Popy salía disparada llevando en el hocico las chancletas de la Señora Esperanza. Ambas eran adoración la una de la otra. Murió Popy y tuvo otra perrita llamada Bartola, que para hacer honor al nombre era una experta cantante, era divertidísimo escucharla cantar a la simple indicación de la Señora Esperanza. Recuerdo haberle traído un par de cuyes de uno de mis viajes a la sierra, me habían dicho que a ella le encantaban, y recuerdo el cariño con el que me invitó una porción del potaje preparado. No me decía Bicho (que era mi apodo en el barrio), ella siempre me decía “Bichito”. Así, con cariño.

Fui testigo que ellos vivieron esa frase que infinitamente se repite, y no tantas se cumple: Marido y Mujer hasta que la muerte los separe. La muerte los separó y supongo que también los unió, pues poco tiempo después la Señora Esperanza le dio el alcance a Don Tomás.

No recuerdo una riña de vecinos con mis padres. Nunca un entredicho, nunca un insulto ni una mala cara. Dios nos bendijo con dos bellos vecinos. A ambos los recuerdo con el mayor cariño. Recordarlos me trae miles de recuerdos y la nostalgia de ya no poder abrazar a Don Tomás ni engreir a la Señora Esperanza.

75 años de casados y unos pocos mas. Toda una vida. Todo un reto. Ojalá Angélica y yo igualemos a Newman y Woodward con sus 50 años de casados. Es una anhelo de mi alma ver envejecer a mi amada y ver a mis nietos y bisnietos. Se que no alcanzaré el récord de Don Tomas y la Señora Esperanza (tendría que vivir 102 años), pero si me gustaría la unidad que ellos tuvieron, toda una vida junta, una vejez digna de un caballero y una dama como ellos siempre lo fueron.

Desde esta humilde tribuna, rindo un tributo a Don Tomás Zárate y a su amada esposa Doña Esperanza Bustamante de Zárate por permitirnos creer en el matrimonio y en el amor para toda la vida. Gracias queridos y entrañables amigos… de toda la vida.
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Publicado originalmente el 04.02.2008 en http://elrincondeltavo.blog.terra.com.pe

EL PEQUEÑO QUE ME SIGUE


“EL PEQUEÑO QUE ME SIGUE”

Quiero ser muy cuidadoso
porque un pequeño me sigue.
No quiero yo desviarme
porque temo que él me siga.

No escapo de su mirada,
lo que me ve hacer también lo intenta.
Como yo soy,quiere ser también,
el pequeño que me sigue.

Debo recordar mientras vivo,
en los veranos soleados y la nieve de invierno,
que estoy construyendo los años
del pequeño que me sigue.

(Tomado de “Desarrolle el líder que está en usted” de Jhon Maxwell)


El pequeño que me sigue tiene 4 años y 4 meses y se llama Sebastián Andrés. El nació el 18 de Agosto del 2003 en la Clínica Good Hope del distrito de Miraflores. El pequeño que me sigue quiere ser como yo, y me lo ha dicho mil veces. Felizmente aún no entiende que soy un ser lleno de imperfecciones (no me refiero a las físicas y evidentes jeje) que requiere aún ser trabajado por las manos del Maestro. El hecho que aún no entienda de ello, felizmente también, me da tiempo para trabajar esos aspectos que ya han sido perfectamente identificadas gracias a las críticas amorosas de mi esposa y otras de algunos entrañables amigos.

Hay momentos que disfruto enormemente con el pequeño que me sigue. Por ejemplo esos mágicos 10 minutos de camino desde nuestra casa hasta el colegio. Pasar por el colegio feo y “que feo ese colegio papito todo pintarrajeado, todos los niños están tristes ¿no papito? Mi colegio es bonito los papitos y mamitas se quedan felices, pero este colegio es tan feo” y no pasan ni dos cuadras y “si, si, si, yo quiero que me dejes en el colegio feo”, es entonces que el nudo en la boca del estómago aparece y la carcajada no logra quedarse dentro. Lamento la llegada de las vacaciones para él (aunque bien merecidas las tiene), pero a mis mañanas le faltan esos mágicos 10 minutos.

Esto de la influencia es toda una responsabilidad, y queramos o no, todos influimos o somos influenciados por algo y/o por alguien. Para mi es una carga, que acepto con la mayor responsabilidad y amor, ser la persona de mayor influencia en “el pequeño que me sigue”. La otra vez cruzaba la avenida Brasil a la altura de San Felipe mientras la luz del semáforo estaba aún en verde, y mientras la cruzaba éste cambió a ámbar y luego a rojo sin que yo haya terminado de cruzar la avenida. “Papito te pasaste la luz roja, eso no se hace”. No hubo forma de hacerle entender que cuando empecé a cruzar la avenida el semáforo estuvo en verde y que no había cometido una infracción. “Cuando yo sea grande también voy a cruzar cuando el semáforo está en rojo, si, yo también”. He necesitado muchos días y muchos semáforos para enseñarle al pequeño que me sigue que hay que respetar el semáforo. Hace unos días mientras jugaba con su Lego de policías el agente motorizado le decía a otro muñeco: “Por haberse pasado una luz roja, lo voy a llevar a la cárcel”. Sonreí pensando que había conseguido entender mi enseñanza. Me alegré y decidí cuidar cada paso que doy para no ser una mala influencia para el pequeño que me sigue.

En estos días de vacaciones, he pasado mucho tiempo con Sebastián. Han sido días que seguramente el no olvidará nunca. He disfrutado momento a momento sus días, las cosas que le gustan, sus temores, sus ocurrencias, sus seguidillas de preguntas y sus locuras. Hay tanto por hacer en la vida de mi niño, lo veo hacer la siesta a mi lado y proyecto mi mente y lo veo allí mismo echado con un pequeño que lo sigue, que le hace las mismas preguntas repetidas y rebuscadas como las que me hace a mi. ¿Qué habrá de ser del pequeño que me sigue? Solo se que mientras Dios me de fuerzas, detendré el mundo con mis manos si es necesario, para hacer de él un hombre que ama a Dios, a su familia, a su prójimo; una persona que por encima de sus logros personales tenga en cuenta que un divino ojo visor ve cada uno de sus pasos y en función a ello actúe.

Falta mucho por recorrer, esto recién empieza para mí, y desde luego para él también. Quiero que el pequeño que me sigue encuentre su mejor influencia en la vida de Jesús, pero ahora mismo es muy difícil para el entender los conceptos de divinidad y de omnipresencia de Dios. La mejor referencia de un ser superior para mi hijo definitivamente soy yo: soy más fuerte que él, soy más grande que él, él depende de mí, yo decido por ahora sus pasos y las cosas de su entorno, y por eso mismo quiero que en base a su relación conmigo, Sebastián pueda establecer una sana relación con Dios Padre.

Algún día el pequeño que me sigue será grande y seguramente tendrá un pequeño que lo sigue. Ojala Dios me conceda el ser testigo de esos días, y ser un espectador de la forma en como él guiará a ese pequeño que lo seguirá. Allí me daré cuenta si logré cumplir mi objetivo en esta tierra: Hacer de mi hijo una persona honorable ante los ojos de Dios, de los hombres, y desde luego… del pequeño que lo siga.

Te amo “Muñequido”.
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Publicado originalmente el 18.01.2008 en http://elrincondeltavo.blog.terra.com.pe

Banda Richard Brand

El pasado 08 de Diciembre se llevó a cabo el Concierto Anual de la Banda de Música del Colegio San Antonio Marianistas del Callao, Banda RP.Richard Brand, del cual soy un orgulloso ex alumno (tanto del colegio como de la banda de música). Salí de sus aulas en el año 1990.

Este concierto tuvo una particularidad especial para mí, ya que entre los músicos participantes se encontraba mi sobrino Samuel, hijo de mi hermano mayor Jaime, también ex alumno del colegio y de la banda de música (egresó en el año 1984). Ambos tuvieron un número especial junto con el director de la banda de música; interpretaron un trío de trombones que arrancó muchos aplausos del respetable reunido en el evento. Samuel es un niño con mucho talento, el tiene 11 años y cursa el sexto grado de primaria, y es el único alumno de ese nivel escolar que toca en la banda principal del colegio.

Amo a la banda de mi querido Colegio San Antonio. ¿Cómo no amarla?¿Cómo no llevar guardados en el corazón tantos gratos y amados momentos que viví gracias a mi banda? Pareciera que fue anoche, aquella fría y triste noche de diciembre de 1990, cuando en el viejo Teatro Municipal del Callao mi querida banda me despedía después de 4 años de haberle dado toda mi pasión por el arte que ella misma creó en mi. Estábamos allí, los chiquillos de la promoción 1990 que ese año decíamos adiós a nuestra querida banda y a nuestro colegio, cada uno abrazando su instrumento, recibiendo el aplauso de los presentes. Si, lágrimas de por medio, mientras detrás nuestro, nuestra banda, los que quedaban, entonaban el Himno del Adiós guiados por la batuta de nuestro maestro Miguel Cruz Rivera.

Escribir sobre mi banda y todo lo que con ella viví me podría permitir escribir un libro de cientos de páginas. Tendría que contar de nuestras presentaciones todos los lunes en la ceremonia de la mañana del colegio, o las presentaciones en la Feria del Pacífico, en procesiones, en los desfiles como Banda Oficial del Callao, en colegios, estadios, conciertos y un largo etc. Esta vez me limitaré a contar tres eventos que han quedado tatuados en mi memoria, recuerdos que los contaré a mi hijos y a mis nietos con gran emoción y cariño.

El primero es que con la banda del colegio gané el primer salario de mi vida. Fue en el año 1989 cuando cursaba el 4to año de secundaria, y la Feria Internacional del Pacífico envió una carta a nuestro colegio solicitando los servicios de nuestra banda de música para trabajar de jueves a domingo durante las tres semanas de feria en el festival de marinera que se llevaba a cabo en el coliseo de ese recinto ferial. Fuimos 15 los seleccionados para tal “trabajito”. Un pase permanente a la feria, vales de consumo en kioscos y restaurantes, una polera y 16,000 intis (o 160,000 intis, o 1`600,000 intis, en realidad no recuerdo por los cambios de la época de Alán) fueron el pago por los servicios brindados. Una imagen que siempre guardo de mi padre es cuando llegaba con comida comprada en la calle habitualmente después de su día de pago; seguramente por eso el día que recibí ese dinero, antes de llegar a casa, pasé por un restaurante de chinos en la calle Cochrane en mi querido Callao, y “Prepárame pato asado y pollo asado para 6 personas, con bastante nabo encurtido. ¡Con cariño chino que es pa´ llevarlo a mis viejitos!”. El saldo de lo recibido fue a parar a la cartera de mi mamá, “porque en tus manos el dinero será mejor utilizado que en las mías mamá”. Bacán, gracias a la banda aprendí que el “pato asado” es más rico cuando lo compras con el sudor de tu frente.

Con la banda salí por primera vez de Lima. Viajamos a Chimbote en el año 1988 a participar en la semifinal del Concurso Nacional de Bandas Escolares de aquel año. Tuvimos que trasladarnos hasta dicha ciudad para enfrentar a otra “señora” banda, la del Colegio San Juan de Trujillo, y modestia aparte, nunca dudamos en que ganaríamos y…ganamos. Habíamos ejecutado magistralmente la marcha Sesquicentenario, Las Vírgenes del Sol, y como tema libre una marcha norteamericana con arreglos musicales alucinantes llamada Stars and Stripes Forever de Jhon Philip Souza. Supongo que el jurado no dudó en darnos el triunfo, y nos lo dio ante el consentimiento de cientos de personas congregadas en la Plaza de Armas de Chimbote. Ese fue nuestro pase a la final que se llevó a cabo en el Colegio Militar Leoncio Prado. Quedamos sub campeones nacionales, por culpa de la banda del Colegio La Merced de Huacho, una banda con 350 alumnos, que no por “piconería” debo decir, que era mas bulla que clase. Pero aceptamos nuestra derrota con la frente en alto, porque eso también nos enseñó nuestra banda, a ser caballeros en todo, aún cuando el triunfo no estuviera de nuestro lado.

Mi banda también me dio el privilegio de tocar en el mejor auditorio de música en el Perú, el del Colegio Santa Ursula. Durante tres años participamos en el Concurso de Música organizado por la asociación Nueva Acrópolis, el banco de Crédito y la Embajada de Alemania. Los tres años que participé ganamos el “Arpa de Oro” que era el trofeo que se les daba a los finalistas. En la categoría “Bandas” siempre llegábamos a la final con la banda del Colegio Peruano Chino 10 de Octubre, señores, un “bandón”. Recuerdo que en el concierto de 1990 ejecutamos una pieza llamada “Marinera y Tondero”, que era una pieza con arreglos musicales muy finos y técnicos. Yo siempre toqué el bajo de viento, y aprendí de mi buen amigo Percy Trujillano. El dejó el colegio en 1988 y desde que él se fue, fui el encargado de tocar todos los solos de marinera. Empezó el redoble de tarola, y el maestro Miguel Cruz, director de la banda, me miró y “Es hora de lucirse muchacho”. Ejecuté correctamente el solo que durante algunas semanas había ensayado, y mientras lo hacía, ocurrió algo que nunca sabré si solamente fue una sensación o algo que realmente ocurrió: Sentí una gran ovación del público, gritos, aplausos, vivas. Me sentía en las nubes, fui feliz durante esos 12 segundos mágicos, qué sensación tan alucinante. Las luces no me permitían ver al público, pero yo sabía que el auditorio estaba lleno. Esa noche fui feliz.

Tres recuerdos, tres escenas. Tres.

17 años después estaba allí parado frente a mi banda, con mi filmadora en mano, entonando con la fuerza del corazón el himno de mi colegio.Y estaba allí mi banda, 17 años después de darme el adiós definitivo. Estaba allí y me veía en el escenario abrazando el primer bajo, veía a Mario Oneglio y a Israel Grimaldo en las trompetas, a José Pino en el saxo tenor, a Erick Tamaríz en el segundo trombón, a Vittorio Masucco De La Sota con su saxo barítono, a Bryan La Rosa con su clarinete, a José Urbina en el segundo bajo, todos ellos y muchos más, pero con rostros de niños, mas rejuvenecidos, rostros que reflejan el orgullo de tocar en la Banda del Colegio San Antonio Marianistas.

17 años después, mi banda me demostró que yo salí de ella, pero ella nunca salió de mí.
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Publicado originalmente el 16.12.2007 en http://elrincondeltavo.blog.terra.com.pe